Presenta:

La adolescente asesinada por los dogos "amaba los perros", dijo su tía

Trinidad tenía 15 años, fue atacada salvajemente por los animales y perdió la vida. Su familia pide justicia.
La víctima tenía 15 años y se llamaba Trinidad Foto: Shutterstock
La víctima tenía 15 años y se llamaba Trinidad Foto: Shutterstock

Una adolescente de 15 años murió esta madrugada tras ser atacada por dos perros de la raza dogo argentino que se escaparon de una casa en la ciudad de Córdoba, en tanto el dueño de los animales, que fueron muertos a cuchillazos por un vecino, fue imputado por el delito de "homicidio y lesiones culposas".

Noelía, tía de Trinidad, la víctima, habló con el canal CBA24N y, entre lágrimas, contó que la joven "siempre salía a caminar" con sus perritos. Que el día del ataque "había salido al mediodía y no volvía" por lo que ella salió a buscarla. No la encontró, entonces fue a hacer la denuncia a la comisaría donde le dijeron que "en la zona habían encontrado a una persona que no habían podido identificar porque había sido víctima de un ataque de dos perros". Después llegó la peor noticia: la víctima era Trinidad y no había podido sobrevivir.

"Trini era hermosa, una persona llena de luz, muy buena, amaba a la gente, a los animales y a los perros. Todos los perros que tenemos son rescatados. Siempre soñaba con muchas cosas que no las va a poder hacer por culpa de dos perros que los dueños fueron inconscientes y no pudieron tenerlos como debería ser. Tenia muchas ganas de vivir", recordó Noelia y aseguró que espera justicia a la vez que lamentó que haya tenido que pasar esto para que no haya más víctimas.
 

Jesús Sánchez, vecino de la víctima, dijo en diálogo con el mismo canal que esta no fue la primera vez que los animales tuvieron conductas violentas. "El año pasado se metieron en mi casa. Tenía desesperación para expulsarlos. Me enfrenté, les pegué, hasta que los pude sacar afuera. Me llevó como cuarenta minutos, pero al otro día los dueños de los perros me dijeron que yo había llevado a los animales adentro de mi casa para matarlos. A mi hija le mordieron las piernas y el cuello. Tienen al menos cinco denuncias y nadie hace nada, así llegamos a este punto", contó.El hombre tuvo que modificar hábitos de su vida para convivir con los perros de raza dogo. Por ejemplo, debió poner rejas en sus viviendas y cambiar los horarios de paseo de sus animales porque se ponían muy violentos y aunque había denuncias sobre ellos y sus dueños "nadie hacía nada".