Cuáles son los primeros desafíos que le esperan al nuevo arzobispo de Buenos Aires
Desde su designación, desde distintos medios de comunicación, así como desde las redes sociales, se han expresado diversas opiniones sobre su persona, su misión pastoral y sus simpatías políticas, reales o supuestas. Frente esta situación lo primero que cabe plantearse es un llamado a la prudencia en cuanto a las opiniones que se expresen sobre alguien que aún no ha asumido su cargo y, por otro lado, reconocer también que la persona en la que en este momento ha recaído la responsabilidad de ser el Arzobispo de Buenos Aires, es un sacerdote de larga trayectoria pastoral y de una profunda formación académica.
Graves desafíos le aguardan a Monseñor Jorge García Cuerva, que deberá acometer con solvencia para cumplir debidamente con su función, no siendo el menor de ellos el de una lucha frontal contra la pobreza, material y espiritual, que hoy está asolando nuestra ciudad, nuestro país y nuestro planeta.
Para mencionar sólo algunos de esos desafíos
- La grieta: esa división binaria y maniquea de la sociedad argentina entre militantes del Partido Justicialista y militantes de otros partidos políticos, surgida en la primera década del siglo actual, y que ha sido causa de un enfrentamiento político y cultural generalizado, caracterizado por una alta dosis de irracionalidad, odio, prejuicio, intolerancia y fanatismo.
- La crítica situación social: Argentina es hoy una sociedad mucho más desigual, polarizada, segmentada y excluyente, con más pobres y empobrecidos, desocupados, precarios y precarizados que hace una década. Las brechas sin duda sociales han aumentado.
- Retos para la familia: Los cambios vertiginosos de la historia plantean nuevos desafíos a la familia. Nos encontramos actualmente ante una verdadera revolución cultural que subvierte todo el orden humano promovido por la civilización cristiana. Lo nuevo de esta revolución que ataca directamente la antropología cristiana es que ha sido asumida por minorías radicales alentadas por fundaciones y promovidas por organizaciones tales como la ONU, el Parlamento Europeo y muchos gobiernos nacionales, presionados por multitud de ONG inspiradas en la “perspectiva de género”.
- La fe: Aunque según las últimas estadísticas todavía la mayor parte de la población argentina se declara creyente en alguna religión (siendo la católica, aún, la principal) y afirma que Dios es importante en sus vidas, el número ha venido disminuyendo en los últimos años, al compás de un mundo cada vez más secularizado y escéptico hacia la fe.
Por todo esto, es indudable que esta “barca” de la Argentina atraviesa una fuerte tormenta en un mar plagado de peligrosos escollos. Frente a este nuevo representante del santo Pescador, sólo corresponde desearle el mayor de los éxitos. Para su bien y el de todos nosotros.
* María Alejandra Muchart, Abogada, Magister. Presidente Partido Demócrata Cristiano- CABA.

