Éste es el sonido de agujeros negros
Por primera vez se logró identificar el impactante sonido cósmico emitido por el torbellino de gigantescos agujeros negros. El mismo logró captarse a través de una técnica inédita de detección de ondas gravitatorias, captadas por una red de radiotelescopios. Cabe señalar que estas ondas fueron predichas por Einstein en el año 1916, pero no pudieron ser detectadas hasta cien años después.
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Desde 2003, el agujero negro en el centro del cúmulo de galaxias de Perseo se ha asociado con el sonido. Esto se debe a que los astrónomos descubrieron que las ondas de presión enviadas causaron ondas en el gas caliente del cúmulo que podrían traducirse en una nota, una que los humanos no pueden escuchar.
A través de esta técnica, se logró una nueva sonificación, es decir, la traducción de datos astronómicos en sonido.
Así lo informó la NASA en su página oficial, al tiempo que señaló: "La idea errónea popular de que no hay sonido en el espacio se origina en el hecho de que la mayor parte del espacio es esencialmente un vacío, que no proporciona un medio para que las ondas de sonido se propaguen. Un cúmulo de galaxias, por otro lado, tiene grandes cantidades de gas que envuelven a los cientos o incluso miles de galaxias dentro de él, proporcionando un medio para que viajen las ondas de sonido".
Los resultados develados este jueves se lograron gracias a la colaboración de los mayores radiotelescopios del mundo, que consiguieron captar esta vibración del Universo con "la precisión de un reloj", según expresaron los autores de estos trabajos, publicados simultáneamente en varias revistas científicas.
Se tratan de ínfimas perturbaciones del espacio-tiempo, parecidas a las ondas de agua en la superficie de un estanque, las cuales se propagan a la velocidad de la luz.
En 2015, los detectores de ondas gravitatorias Ligo (Estados Unidos) y Virgo (Europa) revolucionaron la astrofísica al detectar un estremecimiento de menos de un segundo procedente de la colisión entre dos agujeros negros con una masa diez veces superior a la del Sol.
Esta vez, la señal es mucho más dilatada en el tiempo y evoca a un fenómeno de mayor escala. La misma fue captada por una red de telescopios de Europa, Norteamérica, India, Australia y China del consorcio International Puslar Timing Array (IPTA).
"Abrimos una nueva ventana al Universo", indicó Gilles Theureau, astrónomo del Observatorio de París-PSL. Para los especialistas, esto podría, entre otras funciones, esclarecer el misterio de la formación de los agujeros negros supermasivos, graficó la agencia AFP.
Sin embargo, deberán profundizar los estudios antes de llegar a una detección totalmente sólida, que se espera para dentro de un año. El criterio absoluto es que "haya menos de una posibilidad entre un millón de que esto ocurra por casualidad", subrayaron en un comunicado el Observatorio de París, el CNRS, el CEA y las universidades de Orleans y Paris Cité.

