La historia de una mujer mendocina trans que conmueve
El Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+ se celebra el 28 de junio y tiene su origen en la revuelta de Stonewall en Nueva York, en 1969. Dicha conmemoración tiene como objetivo reivindicar las luchas del colectivo contra un sistema de persecución y discriminación y; profundizar y promover la igualdad de derechos, el respeto por la identidad y la diversidad sexual. En el marco de la fecha, MDZ Radio dialogó con Charlotte Nicole Panassiti, una mujer trans de 24 años que actualmente vive en Mendoza y tiene su estudio de danzas, quien contó su inspiradora historia de vida.
“Trabajo con niños. El estudio no se me rompió cuando hice la transición. La semana que viene me voy a Portugal a competir con mis alumnos. He salido coach destacada de Latinoamérica. Yo siempre dije que ser chica trans no me va a cerrar las puertas, al contrario, voy a abrir puertas. Siempre les aconsejo a las chicas trans que me escriben que sigan estudiando”, comenzó diciendo.
“Yo estoy operada, tengo prótesis, me hice cara, liposucción e hice el cambio de documento. No me he hecho el cambio de sexo, eso es según cada una cómo se siente cómoda. Soy una chica trans, es diferente al género femenino. No llegamos a ser mujeres, qué es lo que queremos ser, sino que somos chicas trans”, señaló.
Charlotte, además, contó que la operación del cambio de sexo, “no es una cuestión simple, se debe hacer bien con un cirujano especializado”. Y sumó: “En Europa es muy común, pero es otra cultura. En Argentina deben haber muy poquitas. Algunas lo hacen por miedo, por la sociedad. Mendoza es muy cerrada todavía, pesa mucho la estética, se burla de las chicas. La ley de cupo laboral no se cumple. Colegas siguen en la prostitución porque es la única vía para comer. Es cierto que las chicas que se prostituyen ganan más”.
La entrevistada expresó que lleva un año siendo chica trans: “En junio del año pasado, me hice el cambio de género en la documentación. Se me dio rápido. Vendí mi auto y me fui a Córdoba, con la compañía de mi familia, y me operé con un cirujano. Hay que estar preparada psicológicamente y económicamente”.
Con respecto a su transición, Charlotte aseguró que significó un proceso de duelo: “Hoy tengo 24 años, viví 23 años siendo otra persona. También es un duelo para tu familia, de un día al otro te van a ver diferente. También me ayudó un psicólogo. Yo tengo un estudio de danza y mi miedo era perder mi entrada laboral. El cirujano me dijo: 'Acordate que el niño no es el problema, es el adulto'. Los niños lo entendieron a la perfección”.
“Al principio no me quería operar pero empecé a ver que en la sociedad, si ven a una chica trans no muy femenina, no la tratan muy bien. Cuando me hice la operación no tuve ningún tipo de discriminación en la calle”, señaló.
Según contó Charlotte, antes era ella un chico homosexual, que comenzó a sentirse incómodo. “Asistí a un psicólogo, lo primero que me dijo fue que estaba transicionando”. También destacó que recibió ayuda de su familia y confesó: “Si ellos no hubieran estado, no hubiese podido".
Su historia de vida
La entrevistada trabajó en Queen Disco junto a la activista trans conocida como “La Turca”, “es mi gran sostén”, remarcó. “Ella es mi madre del ambiente. Es la que abrió el camino en la provincia. Al principio me dijo que estaba haciendo todo rápido. Ahora me dice que me admira", contó.
“Yo me crie con mis abuelos que tenían mi tenencia ya que mi madre me tuvo cuando era menor de edad. Ellos no tuvieron nunca ningún problema. Cuando era chica me llevaban a danza, me apoyaron en mi transición. Son testigos de Jehová. Mi abuela me dijo: 'yo no voy a perder a una nieta por la religión'. Ella me compraba las pelucas, los vestidos cuando era drag queen”.