Insólito: cisnes drogados fueron llevados a un centro de desintoxicación
Cientos de ejemplares de cisne llevaban cuatro meses varados y sin poder volar entre los campos de amapolas de Eslovaquia. Fue en febrero cuando estas aves, contra todo pronóstico, llegaron a las plantaciones, pero ya no pudieron irse porque se volvieron adictas a esta flor.
Si bien los cisnes suelen visitar habitualmente esta zona rural en busca de plantas de colza, de las que se alimentan en muchas ocasiones, aparentemente esta bandada se habría confundido y comenzaron a ingerir estas flores, desarrollando una dependencia a la amapola, informó el canal de televisión alemana Deutsche Welle (DW)
Las aves arrasaron con más de cinco hectáreas de terreno, destrozando los cultivos de amapola y volviéndose adictas a sus efectos narcóticos, que pueden generar relajación, somnolencia y eliminación del dolor. En algunos casos, pueden llegar a resultar ligeramente venenosos si son ingeridos por animales herbívoros, se informó.
Una de las consecuencias que sufrieron los cisnes bajo los efectos narcóticos fue que perdieron su capacidad de volar, quedándose varados en estos campos, sumado a serios problemas digestivos. Según se informó, a algunos de los ejemplares les ocasionó hasta la muerte.
Tras detectar lo que estaba sucediendo con estas aves, un grupo de expertos se desplazó hasta la zona para alejarlos de estas plantaciones y trasladarlos a un centro de rehabilitación para desintoxicarse. La intención es que allí puedan recuperar los movimientos y la capacidad de vuelo.
Los trabajadores tuvieron que conseguir un permiso especial por parte del gobierno para que pudieran ser removidas del campo, hasta el momento se desconoce cuál era la cantidad exacta de aves que estuvieron consumiendo las amapolas.
Bálint Pém, uno de los productores, comentó en entrevista para DW que “desgraciadamente no podían volar. Si lo hubieran hecho, no tendríamos que rescatarlos”. Cabe destacar que los cisnes están protegidos por las leyes de Eslovaquia ante la caza furtiva.

