ver más

El dato que muestra lo barato que es para los extranjeros comer en Argentina

La brecha cambiaria es un incentivo para la llegada de turistas extranjeros. Es por eso que el flujo viene creciendo. El rubro gastronómico es el más favorecido por la diferencia de precios respecto al exterior, especialmente en un plato tradicional como el asado.

Un sector que muestra una importante recuperación en el nivel de actividad es el del turismo receptivo. La reapertura de las fronteras tras la pandemia y una brecha cambiaria que supera el 100% provocaron un fuerte crecimiento en la llegada de viajeros del exterior.

Las ciudades fronterizas argentinas están viviendo una época dorada por la demanda de ciudadanos de países vecinos que cruzan para consumir todo tipo de bienes y servicios.

También el arribo de pasajeros por vía aérea desde Europa o los Estados Unidos está incrementándose de forma muy marcada.

Los últimos datos oficiales señalan que el principal flujo de arribo de turista es de Uruguay, con un aumento de 137% frente al 2019, El segundo lugar lo ocupan los arribos de Estados Unidos, con una mejora de 117%.

El resto de los mercados también tiene un alza de esos niveles.

Este fenómeno se explica por los precios accesibles que encuentran los turistas extranjeros en un país devaluado. Si bien hay rubros en los que las diferencias no son tan evidentes – por ejemplo, las tarifas hoteleras están más acorde con los valores internacionales – otros dejan claro que para un extranjero la Argentina es un país “barato”.

Uno es el gremio gastronómico. Los precios de la mayoría de los restaurantes del país son una tención para quienes llegan de afuera y, obviamente, la carne – el típico asado – está entre los platos preferidos.

La comparación de lo que cuesta comer en la Argentina respecto a otros países sorprende a los turistas extranjeros. Por ejemplo, un restaurante clásico de Buenos Aires, especializado en asado, ubicado en el turístico Puerto Madero, es un punto de referencia.

Se trata de “Siga la Vaca”, que tiene la particularidad de ofrecer el sistema de “tenedor libre”, lo que permite no tener límite sobre la cantidad que se pueda comer.

Los turistas extranjeros que llegan al país se sorprende con los precios de la comida en Argentina por lo barato, especialmente en el tradicional asado

El costo de una comida en ese lugar, por persona, es de $7.000. Al cambio del “blue”, significan unos 14 dólares billete. Este costo incluye una amplia variedad de entradas y guarniciones (empanadas, ensaladas, pastas, papas, fiambres, jamón crudo, quesos, etc.) A esto se suma el plato principal, con carne de muy buena calidad, como vacío, asado, pollo, bife de chorizo, bondiola, etc.

Para un turista que llega del exterior, u$s14 por una comida de este tipo – con “carne argentina” – es un precio de oferta.

Una porción de pizza en algunos lugares de Miami puede costar hasta u$s9, un plato de pasta en Nueva York en un restaurante accesible no baja de u$s20. En Europa se puede encontrar menú "turísticos" económicos en entre 20 y 40 euros, con porciones reducidas y no siempre con base en carne. En una parrilla “argentina” en Valencia, España (también bajo la modalidad de “tenedor libre”) el valor por persona es de 38 euros.

Es lógico que, ante estas diferencias de precios, la Argentina esté recibiendo un aluvión de uruguayos, brasileños, chilenos, paraguayos, que pueden realizar tours gastronómicos los fines de semana, gracias a la proximidad.

También, aunque en menos cantidad, hay americanos, europeos y mexicanos.

Lo curioso es que, debido al control de cambios, los dólares que llegan no pasan por el Banco Central, con las reservas en “rojo”, ya que casi todos los turistas se manejan en el mercado marginal.