ver más

Parto respetado: cuidar, acompañar y solo intervenir cuando sea necesario

Seguimos transitando la semana mundial del parto respetado, y desde MDZ queremos acompañar con los mejores profesionales en este tema, en esta oportunidad; Roxana Tabuenca, nos deja su opinión.

El médico y obstetra francés Michel Odent es uno de los grandes defensores del parto fisiológico. En los años 70 fue de los primeros médicos en levantar la voz, en las clínicas y partos que asistía, para cuestionar las actitudes violentas sobre las parturientas y los recién nacidos.

Hoy, con más de 90 años, continúa defendiendo las consecuencias favorables para las mujeres y sus bebés de un parto respetuoso y no medicalizado. Es un gran impulsor para que las mujeres elijamos parir, respetando nuestra fisiología y los tiempos que el bebé necesita para nacer, entendiendo que la calidad del parto marcará para siempre la calidad de vida futura del bebé y su mamá.

El contacto precoz piel contribuye a la estabilidad fisiológica que el bebé recién nacido requiere.
Gentileza: Hernán Churba.

Estas palabras deberían describir la forma de asistir un parto por los equipos de salud y nadie debería sorprenderse por esta descripción. Pero esto que parece ser una obviedad, no lo es, en nuestro país ha sido necesario recurrir a una ley para amparar y unificar las prácticas de los equipos de salud, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. La Ley N° 25.929 - Parto Humanizado, fue sancionada el 25 de agosto de 2004, promulgada el 17 de septiembre y publicada en el Boletín Oficial el 21 de septiembre del mismo año, en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto; aún hoy necesitamos seguir levantado la voz para pedir que la ley se aplique.

Artículo 1:

  • A estar acompañada, por una persona de su confianza y elección durante el trabajo de parto, parto y postparto.
  • A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
  • A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
  • A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.

¿Qué sabemos de la “hora sagrada”?

Cuando el parto se vive de una manera humanizada, respetada, dándote la intimidad y dejándote estar acompañada por quien vos elijas. Ese primer encuentro de la mamá con su bebé es un momento profundamente emotivo, sensible y único, de reconocimiento mutuo. Ese contacto precoz, piel con piel, tiene efectos positivos tanto en el corto como en el largo plazo.

La madre experimenta una descarga de oxitocina, la hormona del amor, que favorece la instauración de la lactancia materna, ya que el bebé se encuentra especialmente receptivo y en alerta por lo intenso del parto o la cesárea, buscando esa contención y protección que sentía durante su vida uterina. Esa imagen mamá-bebé nos habla del amor en su máxima expresión, pero no solo es amor, es su mejor modo de adaptarse al comienzo de su vida extrauterina, comienza la exterogestación (los segundos 9 meses).

Los primeros 60/90 minutos postparto son trascendentes para el bebé y su mamá.
Gentileza: Hernán Churba.

Beneficios de la “hora sagrada”

De los primeros sesenta a noventa minutos después del parto son trascendentes para la vida del bebé y su mamá. Todas las prácticas, procedimientos, intervenciones de rutina pueden postergarse hasta después de ese momento único. Está científicamente comprobado que el contacto precoz piel contribuye a la estabilidad fisiológica que el bebé recién nacido requiere.

  • Reduce el estrés del bebé y la ansiedad de la madre, favoreciendo ese mutuo reconocimiento.
  • Estabiliza la respiración y la oxigenación del bebé.
  • Mantiene sus niveles de glucemia.
  • Estabiliza la presión arterial.
  • Disminuye el llanto e incrementa el estado de alerta.
  • Previene la hipotermia del bebé.
  • Promueve la lactancia materna (tanto en partos naturales como cesáreas).
  • Propicia un apego seguro que sostendrá la crianza a lo largo del tiempo.
  • Disminuye la presencia de síntomas depresivos post parto y fortalece la autoestima de la madre.
En los primeros 60 minutos es donde el bebé está más receptivo
Gentileza: Hernán Churba.

Si el parto no tuvo complicaciones, no es necesario bañar, medir, pesar, ni vacunar al recién nacido durante esos primeros minutos.

Es importante también postergar el corte del cordón umbilical “clampeo tardío” de 1 a 2 minutos, según el criterio médico, ya que el pasaje de flujo sanguíneo que se produce en ese momento es beneficioso para el sistema inmunológico del recién nacido y para su proceso de adaptación.

En esos primeros 60 minutos donde el recién nacido está más receptivo, es el período más apropiado para poder lograr la primera prendida al pecho, no se buscará la mejor prendida, sino ese primer reconocimiento, que ayudará a la mamá a desencadenar la lactancia y al bebé a identificar su nueva forma de alimentación.

El parto debe ser tratado como un proceso natural, con la mamá en el centro de la toma de decisiones y sólo con la intervención de los equipos de salud cuando las situaciones lo justifiquen. Significa que el nacimiento de un bebé debe ser una experiencia segura y positiva para toda la familia. La semana del Parto Respetado de este año nos invita a poner la mirada en esta idea central.

Cuidar los nacimientos = Cuidar a las familias

* Roxana Tabuenca, Puericultora – Asesora en Lactancia y Crianza- ACADP, Diplomatura en Salud Perinatal – UCASALroxbal@hotmail.com

Fotografias de Hernán Churba.