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Como los chilenos, los uruguayos también "saquean" las góndolas en Entre Ríos

Cada fin de semana, miles de uruguayos atraviesan el río Uruguay para abastecerse de productos básicos y de nafta en la ciudad argentina de Concordia. Pero al hacerlo en las grandes cadenas, el comercio local no se beneficia.
Los fines de semana, miles de uruguayos cruzan la frontera para comprar en los supermercados argentinos. Foto: Shutterstock
Los fines de semana, miles de uruguayos cruzan la frontera para comprar en los supermercados argentinos. Foto: Shutterstock

El valor diferencial del tipo de cambio entre el peso argentino y el peso uruguayo, una brecha que se ensancha cada vez más, aceleró en los últimos meses la dinámica de compra de los uruguayos en la provincia de Entre Ríos, una postal que se fortalece especialmente los fines de semana y que se concentra en la ciudad argentina de Concordia, la más cercana a la ciudad de Salto.

Días atrás, durante la Semana Santa, las provincias de Mendoza, Santa Cruz y Río Negro se vieron invadidas por tours de compras de chilenos que, aprovechando las ventajas del cambio de la divisa, atravesaron la Cordillera para abastecerse de todo tipo de productos, desde alimentos y víveres, hasta algunos electrodomésticos. La postal se repite este fin de semana.

En el caso de Entre Ríos, la novedad genera un doble impacto: por un lado, los comerciantes entrerrianos festejan el aluvión de compras mientras que los comercios uruguayos agonizan por la abrupta caída de las ventas.

Los orientales aprovechan las ventajas cambiarias de un peso "barato" con el que pueden desde cortarse el pelo hasta pagar productos básicos de almacén y perfumería hasta cuatro veces más baratos que en su país.

El ahorro incluye, además, una buena diferencia a favor de quienes aprovechan el cruce a través del puente sobre la represa de Salto Grande para cargar el tanque de nafta, donde también es marcada la ganancia. Por caso, mientras que en Uruguay el litro de nafta se paga 71,89 (1,81 dólares), en Argentina el litro se consigue a 176, 10 (0,81 dólar oficial por litro y 0,40 al blue), casi un 75% menos. 

Todos los supermercados de la ciudad entrerriana muestran signos de desabastecimiento.

Jaime y Lorena son empleados municipales en Salto Uruguay y dicen a MDZ que prefieren hacer hasta dos horas de fila para cruzar hacia la Argentina los fines de semana para abastecerse en los hipermercados y supermercados de Concordia, donde consiguen un buen surtido a valores que, según comentan, les permiten hacer rendir mucho mejor el sueldo.

La diferencia de precios en algunos productos es delirante. Por ejemplo, en Uruguay una docena de huevos cuesta 131 pesos uruguayos (3,41 dólares), y en la Argentina 981 pesos (unos 2,2 dólares); y un kilo de carne 430 pesos uruguayos (11,18 dólares) contra 1700 pesos argentinos (3,80 dólares).

Washington y su esposa vienen a Concordia todos los fines de semana, y a veces alguna vez en medio de la semana, para comprar en los comercios argentinos la comida, artículos de perfumería y, menos a menudo, algunas prendas de vestir. "Tenemos tres chicos en edad escolar y aunque los dos trabajamos no nos alcanza, porque en Uruguay todo está muy caro", se quejan.

Largas filas los fines de semana para cruzar de Salto a Concordia. (Foto: usuario de Twitter)

Pero el beneficio no es sólo para los uruguayos. Tal como sucedió el año pasado en la zona de la frontera con Brasil y Paraguay, decenas de remises y autos particulares con patente argentina cruzan a diario el río Uruguay con el tanque lleno de combustible para facilitar el "delivery" de naftas en las ciudades orientales vecinas. Una modalidad que también se da a la inversa y que crece pese a los controles fronterizos.

Desabastecimiento local

El aluvión de compras de uruguayos genera, a su vez, una compleja situación para los habitantes de Concordia, quienes debieron adaptar la logística de compras cotidiana a los tiempos de llegada de la marabunta oriental. Y, lo que hasta hace un tiempo solo se veía en el hipermercado de la cadena francesa que está más cerca de la frontera, ahora se trasladó hacia todos los supermercados de la ciudad argentina que, paradójicamente, sigue ostentando el penoso récord de ser la más pobre del país.

Paula Mikuc, por caso, vive en Concordia hace más de 20 años y cuenta que si bien no es la primera vez que se registra esta situación, nunca vio escenas tan extremas -lindantes con el saqueo- como las que se repiten hace varios meses. 

"A veces los repositores no llegan a abrir las cajas para reponer en las góndolas que llega un grupo de uruguayos y les arrebata el pack completo, dejándonos a los locales sin la posibilidad de acceder a productos básicos como pueden ser fideos, harinas o hasta shampoo", se quejó.

Góndolas vacías en los supermercados de Concordia.

Esa misma escena se hace visible en otros grandes comercios, donde el desorden, las cajas de cartón vacías por el piso y las góndolas desiertas completan un panorama desalentador que, lejos de convertirse en un alivio para los alicaídos bolsillos del comercio entrerriano, termina favoreciendo en mayor nivel a las cadenas de supermercados, que son empresas de capitales extranjeros.