Ni por las bodegas ni por los hoteles: el motivo por el que miles de chilenos "invaden" Mendoza en Semana Santa
La tortilla se dio vuelta. Antes, el éxodo de mendocinos en cualquier época del año hacia Chile para comprar electrodomésticos era masivo. La comparación en cuanto al cambio y la variedad atraían a la hora de hacer una escapada para adquirir ciertos objetos que en Mendoza o en Argentina, directamente, no se conseguían. Ahora, los chilenos invaden la provincia en busca de productos que encuentran "tres veces más barato" que en su país.
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Un caso testigo fue comentado en el programa de MDZ Radio "Uno Nunca Sabe" en el que destacaron que en uno de los mayoristas de la provincia se encontraba una cantidad importante de chilenos realizando compras reconociendo que los precios eran más accesibles en cuanto al cambio. "La verdad es que están llegando de forma masiva durante los últimos dos o tres días por la Semana Santa. Lo que nos comentan son las diferencias de precio que existen en los productos con respecto a Chile y el promedio es tres veces más barato acá", dijo Rubén David, dueño del mayorista Oscar David.
Que a su vez sostuvo: "Lo que se llevan es sobre todo los artículos de limpieza, perfumería y cuidado personal, pero también se llevan otros productos como alfajores, dulce de leche, aceite, algunas cosas regionales que cuestan un poco más allá. La yerba mate sorprendió que quisieran llevarla, porque en Chile no se tomaba mate, parece que ahora sí porque llenaban los carros con yerba".
"En un recuento de otras cosas que se llevan mucho es la pasta dentífrica, desodorante o enjuague para la ropa, sobre todo cosas que ocupen poco lugar en el vehículo. Nos dijeron que tienen un limitante de 300 dólares por persona", agregó el empresario.
Otra situación que se percibió a la hora de observar los carros es la compra de bebidas alcohólicas, algunos llevando vinos y otros llevando fernet, con un límite (impuesto en Chile) de dos litros y medio por persona, aunque algunas bebidas son para consumir durante su estadía en la provincia.
Los que llegan a hacer este tipo de compras son, sobre todo, familias tipo y de "clase media", según marcó David. "Comer en restaurantes sale mucho menos, el combustible es cuatro veces más barato que allá, lo que hace que venga la familia que allá quizás no puede darse esos gustos", aseguró.
En paralelo, MDZ recorrió durante este viernes otros hiper y supermercados del Gran Mendoza y constató esta situación. Como primer indicador, los autos chilenos coparon las playas de estacionamiento de estos establecimientos. Mientras que en diálogo con cajeros y repositores, reconocieron que de 10 personas, 8 eran familias del vecino país.

Cambió el paradigma
Durante muchos años el panorama fue totalmente al revés. Miles y miles de mendocinos esperaban ansiosamente la temporada de verano para cruzar al vecino país y comprar distintos productos: lo que más se veía en la Aduana en esa época eran los electrodomésticos, pero cuando los mismos se fueron encareciendo, la tendencia viró a la ropa por las marcas que no entraban a Argentina y debido a que los precios seguían conviniendo. De hecho, en una época, ya ni siquiera se esperaba a las vacaciones de verano sino que en cada fin de semana largo la alternativa era ir hasta Los Andes y volver en el día.
Sin embargo, ya en el último tiempo, la situación ha virado y los mendocinos que viajan logran darse pocos "gustitos" cuando cruzan a Chile y no traen productos a mansalva como en otras épocas. Producto del cambio, del precio del dólar blue y de la inflación, ya no es conveniente hacer gastos rutilantes en ese país.
En distintos hipermercados, MDZ pudo dialogar con turistas que llegaron a Mendoza con este objetivo. "A nosotros un desodorante de ambiente nos sale 4.000 chilenos y acá haciendo el cambio sale sólo 800 chilenos. El aceite y el queso se nota una harta diferencia. Acá esas cosas nos cuestan 600 chilenos y allá 3.500", aseguraron a este medio.
A lo que sumaron una táctica para que el dinero les rinda el doble. Resulta que el cálculo que hacen los chilenos con el cambio es de 1.000 CLP igual a $280 argentinos, pero si el dinero es transferido por Western Union, la sacan en los cajeros y resulta valer el doble, cerca de $500, según afirmaron distintas familias.
"Muchos amigos o conocidos nos comentaron la diferencia que había en cuanto a precios y nos sorprendió. Nosotros venimos de Santiago y tenemos familia en Mendoza, pero encontrar los precios más baratos motiva a venir un poco más seguido", marcó Patricia, chilena que vino de turista con su esposo y sus dos hijos.
Mario, pareja de Patricia, aclaró que: "Durante décadas veíamos como los argentinos se cambiaban desde las ruedas del auto y se llevaban televisores o heladeras. Ahora la cosa puede empezar a cambiar, varios de nuestros amigos nos piden que les llevemos cosas 'argentinas' como algunos vinos puntualmente, que acá en Mendoza es la tierra del vino. Ojalá esta situación siga siendo favorable para nosotros".

