La escuela que apuesta al intercambio de culturas para renovar la enseñanza
Incentivar el interés por culturas, idiomas y costumbres de otros países desde la experiencia personal de los/las adolescentes, inclusive en los años previos a iniciar una carrera universitaria. Bajo esa innovadora premisa, una escuela secundaria de Mendoza optó por avanzar en materia educativa desde una perspectiva humana y colaborativa, que viene a sumar un antecedente más que da cuenta de un cambio de paradigma en la educación integral que en los tiempos actuales requiere la formación. Se trata de una experiencia de intercambio estudiantil que se hizo posible entre el colegio de gestión estatal José Vicente Zapata y el Lyceo Jean Baptiste Decretot, de Louviers Normandía (Francia) y cuya experiencia, desde el punto de vista de los propios estudiantes, ha sido más que positiva y enriquecedora.
La propia realidad exige un cambio de mirada respecto del espectro de conocimientos que hoy necesitan desarrollar los/las estudiantes, no tan solo desde la actualización relacionada a los cambios tecnológicos, sino también en función de sus habilidades sociales, expresivas, de lenguaje y de conocimiento en un mundo que no se limita a las fronteras geográficas del lugar de nacimiento. Hoy, buena parte de los jóvenes se autoperciben justamente, como "habitantes de un mundo en permanente cambio" y para eso, la educación requiere de nuevos aires. Hacia esa dirección es a la cual apuntaron los equipos de docentes y directivos de la escuela mendocina que cuenta con variadas experiencias educativas, que buscan traspasar las paredes de las aulas para abrir la ventana al interés de los/las adolescentes por ir más allá al momento de desplegar sus habilidades e interés por aprender.
Para enriquecer la enseñanza
Claudio Peña es el director del establecimiento desde hace once años. Cuenta que la idea de avanzar en la experiencia del intercambio estudiantil para recibir a alumnos de Francia que pudiesen trasmitir su idioma, cultura y forma de vida a sus pares argentinos, surgió en 2019, antes de que la pandemia de covid marcara un freno a nivel mundial en todas las áreas de la vida cotidiana. Fue en ese año, cuando las autoridades de ambas escuelas (la francesa y la mendocina) acordaron un convenio marco para trabajar en la articulación del proyecto.
"El objetivo central desde un principio, fue fomentar las habilidades globales de los/las estudiantes en todo lo referido a sus conocimientos del mundo. Pensamos que poder lograr que ellos mismos experimenten cómo es estar en otro país y conocer cómo las personas hablan un idioma distinto y responden a patrones culturales diferentes, sería una herramienta muy buena para nutrir sus conocimientos reales", destaca Peña.
Fue así como entre fines de setiembre y principios de octubre de ese año, tres alumnos de cuarto año de la escuela mendocina viajaron a la ciudad de Normandia para conocer la secundaria francesa, intercambiar experiencias con otros adolescentes de su edad y vivir de cerca las costumbres de ese país. Pero además, los chicos tuvieron la oportunidad de quedarse en la casa de las familias de los alumnos franceses que les ofrecieron hospedaje.
Así, los alumnos mendocinos, por ejemplo, cenaron con familias de Francia, visitaron nuevos lugares (que estaban previstos dentro los recorridos acordados) y aprendieron que al hablar un idioma extranjero hay expresiones que cambian al hablarlas en el lugar de origen. Pero además, los chicos -que más tarde compartieron todas sus experiencias en el aula de su colegio junto a sus compañeros/as de curso- tuvieron que activar previamente, mecanismos de resolución de problemas concretos. Uno de ellos, por ejemplo, fue el pago de los pasajes para viajar en avión los 11.357 kilómetros de distancia que unen Mendoza con Normandía.
Autogestión y trabajo en equipo
El desafío no fue menor: para recaudar fondos, necesitaron hacer ferias de platos, vender empanadas y activar la imaginación para ofrecer actividades atractivas en la escuela. Aprendieron de qué se trata, por ejemplo, la autogestión, el trabajo en equipo y la responsabilidad, todas habilidades fundamentales en los tiempos que corren. Satisfecho con la experiencia vivida en tierra francesa, Ignacio uno de los adolescentes que logró sumarse al intercambio, resalta la importancia que tiene que estas posibilidades de abran para todos/as los/as estudiantes.
"Fue una muy linda experiencia, muy enriquecedora desde el punto de vista cultural. Conocí mucha gente muy buena y pude ir a lugares que antes solo los había visto en revistas. Además me recibieron muy bien allá; sería muy positivo que estas experiencias sean más accesibles porque muchos chicos se quedaron con ganas de ir. La escuela hizo un gran esfuerzo y puso lo mejor, pero sería muy bueno que desde el Estado se fomenten estas posibilidades", opina el adolescente.
Este martes 11 de abril, a la escuela José Vicente Zapata le tocó ser la anfitriona para recibir a los jóvenes recién llagados de Francia. En el marco de la propuesta, los alumnos de las dos instituciones también tendrán la posibilidad de reforzar sus conocimientos relacionados a las gastronomía y las bodegas, Por eso, dentro del circuito de actividades, están previstas varias salidas anexas. "La idea es que dentro de este intercambio, los chicos también tengan la posibilidad de realizar prácticas profesionalizantes", detalló Peña y aclara que el grupo de adolescentes extranjeros que hoy visita su escuela se quedará en Mendoza hasta el próximo sábado 22 de abril. Tal y como los alumnos mendocinos fueron recibidos en casas de chicos que viven en Francia, esta vez, los papás y mamás del colegio se ofrecieron a hospedarlos. "Las familias mostraron mucha predisposición para sumar su aporte al objetivo final", aclara Peña.
De este enriquecedor intercambio educativo, también participan Abin, Raquel, Leah. Llegaron a la provincia días atrás desde Corea y Tailandia, por medio de un acuerdo logrado entre el colegio mendocino y la Unión Internacional de Jóvenes (IYF). Roberto Acuña, coordinador de esta entidad detalla que este intercambio estudiantil es una oportunidad de construir un "futuro mejor para los jóvenes".
De hecho, en el marco de las actividades institucionales previstas, se concretó una vez más el concurso denominado "Luz, Cámara e Inclusión", con el que se busca generar conciencia en relación a la temática y también se desarrollaron jornadas en las que el bullying entre pares fue el tema central de las reflexiones. "Todos estos temas a los chicos les interesan mucho. La reflexión además les permite desarrollar habilidades globales y enriquecer sus puntos de vista", evalúa Peña.

