¿El perdón conmemora la memoria? ¿Hay más sensatez?

¿El perdón conmemora la memoria? ¿Hay más sensatez?

Es el Día de la Memoria y Juan Barros no quiso estar ausente en MDZ y nos deja una de sus buenas reflexiones acompañada de sus ilustraciones.

Juan Barros

Juan Barros

Al forzar la memoria pedimos tanto… sin pedir ¡PERDÓN!
¿Nos sincera olvidar?
La memoria es hábitat
La memoria es nuestro estado.
“La memoria del pasado puede sernos útil si permite el advenimiento de la justicia, en su sentido más general, que supera con mucho el marco de los tribunales; lo que significa, también, que el particular debe someterse al precepto abstracto. La propia justicia criminal, como hemos visto, nace de la generalización de la ofensa particular, y por eso se encarna en la ley impersonal, aplicada por un juez anónimo y puesta en práctica por jurados que lo ignoran todo tanto sobre la persona del ofensor como sobre la del ofendido".

Éste es el precio de la justicia, y no es una casualidad que no sea aplicada por los mismos que han sufrido la ofensa: precisamente la desindividualización, si podemos decirlo así, permite el advenimiento de la ley”.

Memoria del mal, tentación del bien, Tzvetan Torodov

La memoria es un rehén.
¡Y hay que soltarlo!
Es el suspiro del alma.
¿El pasado salió en libertad?
Los recuerdos son la rebeldía de la memoria.
Nos evidencian.-sin filtro-.
Irrumpen.
No piden permiso.
Es nuestra evocación errante…
(no responden siempre).
Somos como recordamos.
¡Inevitables!
¡Perdón!
Es la última palabra.
Y el desahogo-.
Al reconocernos prójimo…

Ilustración: Juan Barros

¿La memoria está prohibida?
“Mi culpa marcha tan lenta que siempre la alcanzan el perdón y el olvido” (Falsificaciones – marco Denevi)
La memoria nos interroga hasta salvarnos en el otro. ¿Quién puede resistirse a la memoria?
Es un espejo.
Y para mirarnos en un espejo necesitamos luz…
¿La memoria es un escondite?
Y nos lleva a donde no sabíamos ir.
¿Recobrar el pasado?
¿Al olvidar o al recordar?
Hay olvidos que nos hacen anónimos.
La interpretación es el límite.
La memoria es una vocación.
Américo Vespucio decía de las comunidades que descubrió:
«No combaten por el poder, ni para extender su territorio, ni alentados por otro deseo irracional, sino a causa de un odio antiguo, instalado en ellos desde hace mucho tiempo». (A. Vespucio et al., Le Nouveau Monde, Les Belles Lettres, 1992, p. 90)
Es el riesgo de la renovación de la memoria.
¿El pasado entre paréntesis?
Vivimos
¡En nombre de un recuerdo!
“El 22 de agosto de 1983 Bradley creía que el momento presente es aquel en que el porvenir, que fluye hacia nosotros, se desintegra en el pasado, es decir que el ser es un dejar de ser o, como no sin melancolía, dijo Boileau: Le moment ou je parle est déja loin de moi. Sea lo que fuere, las vísperas y la cargada memoria son más reales que el presente intangible”. (Atlas – Jorge Luis Borges)

En su memoria no había bordes.
Los recuerdos son mareas.
La memoria es un cáliz.
Y no hay miradas que alcancen…

Juan Barros es artista plástico, poeta y psicólogo. Perdió la vista a una temprana edad, pero eso no le impidió desarrollarse en el mundo del arte. 

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