Presenta:

La escasez de docentes enciende las alarmas en el inicio de un nuevo ciclo lectivo

Aunque la realidad varía de un distrito a otro, la escasez de docentes es un problema que avanza y pone en riesgo a la educación. A qué se debe el fenómeno.

"Se buscan docentes". La leyenda podría ser exclusiva de un colegio, pero se repite en múltiples escuelas, jardines, universidades e institutos terciarios de todo el país. A días del inicio de clases, la falta de docentes enciende las alarmas en el ámbito educativo. Faltan en todos los niveles, en las instituciones de gestión privada y en las de gestión pública. El problema crece en forma inversamente proporcional a las matrículas de los profesorados que tienden a bajar.

"No es una problemática única de la Argentina, sino una tendencia global", indican desde el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Y agregan: "Según expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos habrá un déficit de 25.000 docentes en Alemania para 2025 y en 2030, de 30.000 en Portugal". En Argentina la falta de estadísticas dificulta dimensionar la gravedad del problema. 

Karina Brahim, directora de Estudios de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, indica que, a pesar de que existen más de 1.500 instituciones de formación docente en el país, faltan profesionales. "Es escasa la cantidad de estudiantes en la mayoría de los institutos de formación, entre los cuales más de un 60% son de gestión estatal y de los de gestión privada aproximadamente la mitad cuentan con algún tipo de subvención. Por otro lado, son bajas las tasas de graduación, en tanto un elevado porcentaje de estudiantes abandona en primero y segundo año", expresa.

Hace tiempo los expertos en educación señalan que el problema no es la falta de institutos de formación docente sino que estos no se crean como respuesta a las necesidades del sistema educativo por el interés de brindar una oferta educativa terciaria que "retenga" a los jóvenes en sus localidades. Esto deriva en una gran cantidad de instituciones sin suficiente cantidad de alumnos, lo que no sólo desbalancea las estadísticas sino que propicia espacios poco favorables para el aprendizaje, ya que sin suficiente cantidad de estudiantes no se pueden generar espacios de diálogo y discusión, aspectos clave del aprendizaje. 

Ya en 2021 un informe de Argentinos por la Educación alertaba sobre el déficit de docentes en el país, problema al que se le agrega la falta de estadísticas precisas y la consecuente dificultad de plantear políticas al respecto. "En la Argentina no hay datos actualizados sobre la cantidad de docentes que hay en el país", señalaban Gabriela Catri, Martín Nistal y Víctor Volman, autores del informe "¿Cuántos docentes hay en la Argentina?". 

Evolución de los cargos docentes en Argentina. Fuente: Argentinos por la Educación

En el mismo documento detallaban que el último Censo Nacional del Personal de los Establecimientos Educativos se realizó en el año 2014 y que el próximo tendrá lugar el año que viene. Mientras tanto, los relevamientos anuales sirven para indicar los cargos docentes ocupados. De acuerdo al último relevamiento publicado por el Ministerio de Educación de la Nación, con datos de 2021, ese año había 12.937.253 de alumnos en todos los niveles y 809.949 cargos docentes. "El problema es que un docente puede desempeñarse en más de un cargo, por ejemplo si trabaja en una escuela por la mañana y en otra por la tarde", advertía el informe de Argentinos por la educación. 

Alumnos por cargo docente. Fuente: Argentinos por la Educación

Soledad Acuña,, ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, explica que "más allá de las distintas hipótesis que hay en relación a esta problemática", desde este ministerio se puso en marcha un relevamiento para atender a las demandas concretas de los docentes.

"En ese proceso participativo en el que contactamos a más de 15 mil docentes, vimos por ejemplo que el 92% tenía interés en contar con otras opciones de crecimiento profesional", dice y añade: "También surgieron de forma prioritaria cuestiones vinculadas al reconocimiento social, como así también los desafíos en la gestión del aula, el estrés laboral propios de la tarea docente y su vínculo con los alumnos y familias". 

Falta de docentes: un fenómeno multicausal

En sintonía con los tiempos que corren, la falta de docentes es multicausal. La primera respuesta tiene que ver muchas veces con lo económico. El salario inicial docente se encontraba por debajo de los $90.000 en noviembre y, tras cerrarse la paritaria nacional, tendrá un piso de $130.000 en marzo. De acuerdo a datos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares, el salario docente se encuentra en el 15° puesto entre 18 sectores relevados. 

Sin embargo, este no es ni el único ni el principal motivo por el que la matrícula docente tiende a bajar. "Por un lado, está el factor económico, pero, además, es una carrera que lamentablemente está desprestigiada desde el plano social", sentencia Brahim y sigue: "Durante los últimos años se han realizado actividades para estudiantes del último año del nivel secundario donde se advierte que a muy pocos se les despierta la vocación docente y, en cambio, optan por otras carreras que ofrece la universidad".

La especialista reflexiona además el impacto de la trayectoria escolar y la influencia de los propios docentes sobre los estudiantes. "Uno podría preguntarse cuántos de estos jóvenes que deben decidir qué estudiar al finalizar la escuela, tuvieron a lo largo de su trayectoria escolar docentes con pasión por la educación, que dejan huella y que son capaces de estimular indirectamente una identificación con el rol", expresa. 

En la misma línea, Acuña comenta que de los relevamientos realizados en la Ciudad, se desprende que "hay cuestiones vinculadas a las nuevas tendencias del trabajo en general, como la flexibilidad de horarios y la posibilidad de realizar las tareas de forma remota" que deben ser tenidos en cuenta a la hora de evaluar la escasez de docentes ya que significan "un desafío por cómo está diseñada hoy la organización escolar". 

Nadie pone en duda eso. En la última edición del Coloquio Idea, Ignacio Ibarzábal, director ejecutivo de Argentinos por la Educación, señaló que el replanteo de la carrera docente es uno de los desafíos prioritarios del sistema educativo argentino.  

Qué cambiar para impulsar la carrera docente

Cambiar la curva descendente pareciera algo complejo. Sin embargo, Brahim cree que un primer paso es "generar acciones desde los organismos vinculados a la educación para el reconocimiento público de aquellos docentes que marcan una diferencia, otorgarles visibilidad en la comunidad". También cree que es fundamental "generar incentivos económicos podría contribuir a prestigiar la profesión y que resulte más atractiva para las nuevas generaciones".

"Con la reforma del Estatuto Docente dimos un gran paso en este sentido", dice Soledad Acuña y acota que "hoy la carrera tiene más oportunidades, que no solo abarcan a más docentes sino sobre todo atienden realidades e intereses que antes no estaban considerados. Si querías seguir en el aula no tenías ninguna posibilidad de crecer económicamente más que acumulando antigüedad". Sin embargo, reconoce que aun falta "desarrollar un sistema más adecuado para el ingreso a la docencia, que contemple las realidades actuales y brinde mejores condiciones de acompañamiento".

Brahim insiste, igualmente, en la necesidad de apuntalar la formación. "Es necesario mejorarla con prácticas innovadoras centralizadas en los estudiantes, reguladas por un sistema de aseguramiento de la calidad" y pone énfasis en la evaluación del desempeño, en tanto un mecanismo capaz de "promover el reconocimiento de los logros de aquellos docentes que se forman permanentemente, que transfieren los aprendizajes al aula, que se comprometen con su labor responsablemente, que promueven prácticas innovadoras que impactan en los resultados de aprendizaje de sus estudiantes".

"La dificultad no está en el impacto actual, sino en las consecuencias que puede llegar a tener no revertir la tendencia a tiempo" reflexiona Acuña. Señala que en la Ciudad hay postulantes para cubrir la mayoría de las vacantes y detalle que "cada mes en promedio se generan entre un 10% y 17% de vacantes para interinatos y suplencias sobre el total de cargos, que se generan cuando otro docente se jubila, renuncia, o pide una licencia". 

Sin embargo, mira con atención el problema de la falta de docentes ya que "de agudizarse la problemática podrían surgir problemas de cobertura en el futuro en asignaturas puntuales en secundaria o algunas materias curriculares en primaria", expresa.

En la provincia de Buenos Aires, la dificultad para cubrir cargos ya se ha vuelto un problema y por eso en julio de 2022 el director Provincial de Educación Secundaria, Gustavo Galli, firmó una resolución a través de la cuál se aprobaron las "Pautas para la Implementación del Procedimiento de Difícil Cobertura en el Nivel Secundario", con el objetivo de garantizar el cumplimiento a la continuidad pedagógica. 

En los círculos docentes crece el caudal de ofertas laborales y se habla del cierre de profesorados -privados, en general- debido a la baja matrícula. Sin embargo, desde las instituciones prefieren no hablar de cierre sino de nuevas estrategias, más flexibles, atentas a los contextos cambiantes, articuladas con los centros de formación docente ya existentes y basadas en la formación continua.