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Las señales en los niños que pueden denotar problemas en la visión

Los controles oculares son fundamentales para poder detectar patologías de la visión que pudieran afectar a los pequeños al realizar tareas, leer y prestar atención en clase ¿ Por qué son tan necesarios los controles oculares para detectar anomalías? La palabra de una especialista.
Los controles en la vista en la infancia son claves para un buen rendimiento escolar Foto: Imagen ilustrativa
Los controles en la vista en la infancia son claves para un buen rendimiento escolar Foto: Imagen ilustrativa

A poco de iniciar un nuevo año lectivo, miles de familias argentinas apuran los preparativos para que sus hijos retornen a clases con todo lo necesario para lograr concretar un buen año de escolaridad. Presentar cartillas, vacunarlos, realizar trámites, pagar cuotas, comprar útiles y uniformes forman parte de las acciones que, por estos días, realizan padres y madres a contrarreloj mientras las escuelas ultiman todos los detalles para recibirlos. Lo cierto es que, según destacan los especialistas, en el marco de los cuidados de la salud de niños y niñas, es fundamental atender a los controles que requieren en su visión antes de volver al colegio.

Es que es, justamente, en el momento de mirar al pizarrón, hacer las tareas, leer y resolver problemas, cuando muchas veces se detectan algunas señales de patologías en la visión. De hecho, existen situaciones que se confunden con déficit de atención u otras conductas que dan cuenta de una mayor dispersión en el niño o niña y cuya causa en realidad, está en la percepción ocular. Esto es sobre todo como consecuencia de que en edades tempranas no siempre es posible detectar por sí mismo o advertir sobre posibles alteraciones visuales. Micaela Varela, coordinadora del área de Oftalmología de los Controles Escolares del Hospital Universitario Austral, recomienda en este sentido que los controles en la vista de los más pequeños se deben realizar al menos, una vez al año.

Señales de alarma

Entre los signos que cita la especialista se destacan el pestañeo frecuente en el niño o niña. "También entrecierran los ojos para enfocar, guiñan o se refriegan más los ojos. Pueden presentar conjuntivitis a repetición, orzuelos recurrentes, cefaleas o alteraciones en el rendimiento escolar", destaca Varela y aconseja la consulta médica ni bien se detecta una sospecha de que no exista una situación de esta índole. Entre las patologías más frecuentes, aparece la miopía. "En estos casos, cuando la imagen se forma por delante de la retina por alteraciones en la córnea, el cristalino o el largo axial del globo ocular, se dificulta principalmente la visión de lejos”, detalla y puntualiza en este sentido que además, pueden existir otras alteraciones de refracción, tales como la hipermetropía (cuando se forma la imagen por detrás de la retina) o bien, afecciones provocadas por astigmatismos”, asegura.

Es fundamental atender a las señales de los niños al momento de hacer las tareas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha alertado al mundo en relación a estas situaciones y recientemente observó que hay un aumento global de la miopía. De continuar esta tendencia -anunció la OMS-  para el 2050 se calcula que dos de cada tres personas serán miopes. “Se demostró que durante el confinamiento por la pandemia, hubo una mayor progresión de la miopía en un 30 a 40%", detalla la organización internacional y atribuye  esta proyección al mayor uso de las pantallas, asociado a la falta de tiempo al aire libre con exposición a la luz natural que han vivenciado los niños de las actuales generaciones.  

Afecciones en aumento

Micaela Varela también advierte un aumento de pacientes con patologías en la visión como ojo seco, estrabismos y espasmos de convergencia. Remarca la importancia de realizar controles oftalmológicos a tiempo, ya que permiten detectar alteraciones que pueden interferir en la calidad visual del paciente. “Aunque los controles obligatorios son los del recién nacido y en el ingreso escolar, se recomienda realizar controles al inicio de clases cada año. De esta manera, nos aseguramos de que el niño esté en condiciones de salud adecuadas para su desarrollo”, insiste la médica.

Lo cierto es que los niños tienen un sistema visual en desarrollo y, por lo tanto, con los controles oftalmológicos se evalúan las distintas etapas madurativas. “A medida que el niño crece se evalúan distintos aspectos como la actitud visual o el movimiento de los ojos que permiten al médico tener conocimiento de cómo se está desarrollando la visión de ese niño”, refiere. “Hay patologías como la ambliopía u ojo vago, que se producen cuando el niño no recibe el estímulo necesario para aprender a ver y es fundamental detectarlas tempranamente", advierte Varela y aclara que otras alteraciones que pueden surgir durante los años de crecimiento, figuran cataratas, inmadurez retinal, infecciones e incluso tumores oculares, que pueden poner en riesgo la vida del paciente. 

La médica también sugiere que ante cualquier alteración que noten los padres se debe concurrir a la evaluación con el médico. A esto añade que es clave limitar en los niños el tiempo de exposición a las pantallas. Lo máximo, indica, es de dos horas por día. “Es fundamental tener un buen uso de dispositivos electrónicos con no más de dos horas diarias de pantallas y fomentar actividades al aire libre con exposición a la luz solar natural asociado a una alimentación saludable para lograr un buen desarrollo visual”, completa la especialista.