UPD en Mendoza: cómo se desarrolló la jornada en las escuelas secundarias
Escuelas públicas y privadas organizaron desayunos y recibieron a los chicos del último año de secundaria con fuerte presencia de padres y directivos.
Con protocolos, mensajes de concientización y presencia adulta, el UPD 2026 en Mendoza se desarrolló sin incidentes graves.
Maru Mena / MDZEste lunes 2 de marzo comenzaron las clases para el nivel secundario en Mendoza y, como ya es tradición, los estudiantes de último año vivieron su UPD 2026. MDZ recorrió distintos colegios para conocer cómo se organizó esta jornada tan esperada por los chicos. El resultado fue un panorama marcado por el acompañamiento familiar y la presencia activa de las escuelas.
Lejos de las imágenes de descontrol que supieron circular en otros años, el último primer día se desarrolló con desayunos organizados, protocolos definidos y padres presentes durante toda la madrugada y también en el ingreso a los establecimientos. Directivos, alumnos y familias coincidieron en que el ritual cambió y hoy se vive de otra manera.
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En cada institución hubo planificación previa y diálogo con las familias. La consigna fue clara: acompañar antes que prohibir, organizar antes que reaccionar.
Desayuno y organización en el Corazón de María
En el colegio privado Corazón de María, el apoderado legal Gonzalo Segovia contó a MDZ que el ingreso fue “ordenado y con gran asistencia de padres”. La institución organizó un desayuno para recibir a los estudiantes junto con sus padres.
Los chicos de quinto año ingresaron unos minutos más tarde para no coincidir con los cursos inferiores. Según detallaron desde el colegio, esta modalidad se viene trabajando desde el año pasado, cuando la actual promoción cursaba cuarto año.
La planificación anticipada permitió que el inicio se desarrollara con tranquilidad. La presencia de las familias fue un factor central para que la jornada transcurriera sin inconvenientes.
En la Técnica Fray Luis Beltrán, otra madurez
En la Escuela N° 4002 Fray Luis Beltrán de Ciudad, cada estudiante de último año llegó al establecimiento y se dirigió directamente al salón de usos múltiples. Allí los esperaban madres y padres con tortas, facturas, mate y café para compartir las primeras horas del día.
Algunos adultos llegaron antes para preparar la bienvenida con espuma y música. La escena fue festiva, pero ordenada. La directora Gabriela Gómez explicó a MDZ que hay una diferencia marcada por tratarse de una escuela técnica química, con doble turno y seis años de cursado.
“No es lo mismo entrar al último año con 16 o 17 que entrar con 18”, señaló. También recordó que en 2021 el UPD se suspendió, que en 2022 los chicos se quedaron a clases y “se durmieron todos”, y que desde 2023 en adelante se decidió que, tras el desayuno, regresen a sus casas. “Es un día perdido y una falta de respeto que se queden cuando están durmiéndose frente a los profesores, entonces mejor que vayan a casa con los padres”, explicó.
Gómez remarcó que en siete años de gestión siempre se hizo algún tipo de bienvenida. “De desayuno así, dos años. Yo simplemente les mando a los papás a principios de febrero una tarjeta invitándolos a que traigan algo, y eso es todo”, contó.
Actas, protocolo y trabajo conjunto en el Zapata
En el colegio José Vicente Zapata, el director Gonzalo Peña habló de la nueva normativa que ordena el antes, el durante y el después del UPD. “Se convocó a toda la familia para explicarles y hacerlos responsables de hoy y se firmó un acta”, detalló.
También se enviaron mensajes de concientización y se organizó un desayuno conjunto. “Han llegado los chicos, los hemos recibido y están tranquilos, no veo ningún problema grave”, afirmó. En caso de que hubiera habido algún intoxicado, explicó que tenían preparado un protocolo de actuación.
Peña destacó que hace cuatro años los reciben con desayuno y familia, pero que este año se sumó la formalidad del acta tras una resolución de la Dirección General de Escuelas. “No nos servía prohibir o sancionar, sino acompañar”, reflexionó. Para él, el UPD “se ha transformado en un ritual” que también permite hablar de consumo, seguridad y convivencia.
Padres presentes durante toda la noche
MDZ dialogó con Germán y Noelia, padres que acompañaron a sus hijos durante la madrugada en el salón alquilado. Contaron que primero buscaron un lugar que reuniera condiciones de seguridad, baños adecuados y control de ingreso y egreso.
“Desde un principio, la condición era que llegaran con un adulto y se retiraran con un adulto”, explicó Germán. En total fueron entre seis y siete padres presentes durante el evento. Según relataron, hubo control con el tema del alcohol y los chicos aceptaron las pautas.
Noelia destacó la importancia de la presencia adulta: “Más allá de que éramos cinco o seis entre 300, ellos sabían que había alguien que los estaba mirando, que estaban contenidos”, remarcó. Ambos coincidieron en que no hay que tener miedo, sino acompañar y verificar que el lugar cumpla con las normas básicas de seguridad.
La voz de los estudiantes y el contraste generacional
Guillermina y Lucía contaron que celebraron en un salón a unos 15 minutos del colegio, y que fueron y volvieron todos juntos. “Habían padres que controlaban todo, tema alcohol, que no hayan problemas”, explicaron. Sobre la llegada al colegio, dijeron que fue una sorpresa y que valoran el acompañamiento de las familias.
Lucas Tello también destacó la organización previa y los mensajes de cuidado enviados por el salón. “Si se prohíbe, lo único que va a pasar es más exceso”, opinó, y celebró que haya campañas de concientización. Sobre el recibimiento, dijo que le gustó que los esperaran con música y comida.
El contraste lo aportó su hermana Jazmín, que estaba acompañandoló y que vivió su UPD hace seis años. Recordó que en su época “era un poco más un descontrol”. “El hecho de que exista el acompañamiento ayuda mucho a que haya menos problemas”, afirmó.
En uno de los mensajes enviados a las familias desde el Zapata, se leía: “Cuidarte y cuidar a tus compañeros”, “hidratarte”, “tener cuidado con lo que filmás y publicás” y “ante cualquier situación llamar al 911”. Un decálogo que resume el espíritu de este 2026: disfrutar, pero con responsabilidad.
Así comenzó el ciclo lectivo en Mendoza. Con espuma, música y desayuno, pero también con actas firmadas, padres atentos y directivos en la puerta. El UPD sigue siendo una fiesta para los chicos, aunque hoy se vive con otra conciencia.







