La historia del rincón secreto de Buenos Aires con estilo (y sabor) español
Caminar por el bajo porteño es abrirse a mundos increíbles. En las veredas se suceden edificios que hablan de distintas épocas cuyas paredes cuentan, de alguna manera, la historia de la ciudad. Así ocurre en Leandro N. Alem al 800, en la intersección de la Avenida con la calle Tres Sargentos donde funciona, desde hace un año, el Mercado de los Carruajes.
El edificio, inadvertido para muchos ya que permaneció cerrado y abandonado durante años, es cita obligada para turistas que recorren la zona, para quienes trabajan en el Microcentro y desean "darse un gusto" y también para los fanáticos de los churros españoles.
El edificio de ladrillo a la vista se encuentra pocas cuadras de Plaza de Mayo, en el bajo porteño. Allí funcionaban las cocheras de carruajes y caballerizas de la Presidencia. Fue construido hacia fines del siglo XIX, por pedido de Julio Argentino Roca. Años más tarde, fue declarado Patrimonio Histórico Nacional. Y fue utilizado como estacionamiento para los autos oficiales.
En 2017 el Gobierno de la Ciudad llamó a licitación y otorgó la concesión a una empresa privada. El objetivo era convertir el edificio en un "mercado de puestos minoristas y feria" en el marco de un ambicioso proyecto que busca convertir a la Ciudad de Buenos Aires en Capital Gastronómica de América Latina.
Llegó entonces el momento de encarar la restauración y reacondicionamiento del edificio, trabajo que tuvo a cargo el italiano Emilio Agrelo, el mismo arquitecto que reacondicionó el edificio donde hoy se funciona el shopping Galerías Pacífico.
Para que mantuviera su fachada, se restauraron ladrillos San Isidro, que fueron los que se utilizaron en las construcciones entre 1870 y 1910. También se restauraron los vitrales originales de las antiguas caballerizas.
El resultado fue el esperado el edificio donde funciona el Mercado de los Carruajes tiene dos plantas que suman 4.200 metros cuadrados.
Lo que se buscó fue optimizar el espacio para distribuir puestos de comida y espacios donde sentarse. EL objetivo es que todos se sientan cómodos y puedan disfrutar tanto en los espacios cerrados como en la terraza, donde se llevan a cabo exclusivos afters.
Un mercado con sello español en el corazón de Buenos Aires
El Mercado de los Carruajes remite a los grandes mercados gastronómicos del mundo, empezando por el Mercado de San Miguel en Madrid o La Boquería en Barcelona. A pesar de las diferencias, hay un detalle que transporta a los visitantes a España: la tradicional chocolatería San Ginés tiene dos puestos, uno en cada planta.
Los churros y los bocatas son los favoritos en ese espacio que es, junto con La Cabrera, uno de los más concurridos a lo largo del día. Pero la oferta no se limita a estos sabores. Hay gastronomía de distintos países: desde Japón hasta México pasando por Italia, con las pizzas y los helados típicos de ese país.
El Mercado de los Carruajes está abierto de domingo a miércoles desde las 8:30 de la mañana hasta las 10 de la noche. De jueves al sábado, el horario se extiende hasta la medianoche y por eso se propone como un lugar privilegiado para disfrutar de las noches de verano.