Manga: el hobby que creció en pandemia y hoy es furor
Las modas van cambiando a lo largo de los años y gracias al Internet muchos jóvenes se han acercado a la cultura oriental, en específico a la japonesa. Los "manga" han generado miles de adeptos en todo el mundo y en la Argentina no es la excepción.
El manga es un género de historietas gráficas originarias de Japón. Posee una amplia gama de géneros y temáticas que atrae a los jóvenes a lo largo y ancho del país.
Si bien hay una gran variedad de temáticas, Desde Nippona Comics, una tienda que se dedica a vender estos objetos, han comentado a MDZ que los más populares son aquellos que están destinados al público adolescente: como el Shojo, historias de romance y drama, y el Shonen, con grandes dosis de acción y peleas.
También son populares el Seinen y Josei que poseen temáticas más adultas con dramas de la vida diaria.
Los precios de los manga se ubican en los $1.250 en adelante, pero "el precio varía según el título, número y editorial que sea. Si es nacional o si es importada, todo eso influye en el valor que le pone la editorial", explicaron desde Nippona Comics.
Si se quiere coleccionar manga, se debe estar preparado para comprar varios tomos. Un ejemplo es el de Dragon Ball, que posee más de 20 tomos, por lo que completar una colección puede costar más de $20.000. Pese a estos precios, las ventas continúan aumentando, debido al internet y las plataformas de streaming.
"Desde que empezó este proyecto, por allá por el 2008, sí, se ha incrementado la venta de historietas japonesas, llamadas 'manga'. Esto se dio gracias a que ahora hay plataformas online como Crunchyroll y Netflix que impulsaron el interés por la lectura, gracias al 'anime', que viene a ser lo que en Latinoamérica conocemos como dibujos animados", explicaron desde la tienda de cómics.
Nippona Comics contó a MDZ que las edades de los consumidores son variadas e incluso muchos niños pequeños leen: "Los padres se interesan en este tema al notar que sus hijos ven las series, pero no quieren leer nada. Eso es lo que más escuchamos, entonces, en esa necesidad de acercarles a los libros, optan por estas publicaciones y así estimulan el hábito".
Existe un género de los manga que es para mayores de 18 años por poseer escenas sexuales, los dueños de Nippona Comics han comentado que este tipo de contenido no se vende a menores: "A veces vienen con sus padres a comprar, pero antes de venderlo les avisamos lo que sus hijos están comprando".
Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Cómo empezar
Existen miles de manga con historias fascinantes, los dueños de la tienda de comics recomiendan empezar con Naruto o Dragon Ball para los niños, mientras que para los más grandes se recomiendan "Evangelion, Akira, Fullmetal alchemist, Slam Dunk, Death Note, Nana, Monster, Shingeki no kyojin", explicaron.
En cuanto a popularidad, "el indiscutido es Kimetsu No Yaiba o Demon Slayer como también se lo conoce". Este manga trata de un joven llamado Tanjiro que caza seres demoníacos por un noble fin.
Además del nombrado destacan además One Piece, Dragon Ball, Jojo’s Bizarre Adventure, Berserk, Slam Dunk, Bleach, Naruto, etcétera.
Qué ha cambiado
Hace 50 años, los consumos comunes eran "Antiojito", "Paturuzu" o "Mafalda". Hoy en día la juventud prefiere mas los manga que algunos productos nacionales o incluso de los Estados Unidos. Desde Nippona Comics creen que esto se debe a que "la gente busca leer otras cosas o ampliar su repertorio y ahí empieza la búsqueda de temáticas nuevas. Si bien el mercado del comic americano se conoce mayormente por sus superhéroes, a grandes rasgos, en Japón también tenés manga con esas temáticas", explicaron.
"Particularmente opino que es el interés que genera una cultura tan milenaria como la Oriental, lo que más nos llama la atención, y por eso, nos interesa adentrarnos más en un mundo tan diferente a lo que son nuestras costumbres, ideas, creencias y vivencias, por lo que podría considerarse que a través de los libros y también el cine, la animación y las artes marciales, nos acercamos un poco más a ella", concluyeron.
Foto Juan Ignacio Blanco/MDZ