Registros Akáshicos en Argentina: una maestra responde todo sobre esta forma de autoconocimiento
Para quienes incursionan en el mundo de la espiritualidad, los Registros Akáshicos son una herramienta fascinante que permite acceder a la información de las almas desde el momento de su origen. Estos Registros se actualizan a medida que las personas crecen, maduran y hasta cuando evolucionan. En ellos se guardan todas las memorias del alma de esta y otras existencias, junto a cada acción, emoción, pensamiento, sentimiento y situación.
Desde España, Natalia Olivares lleva adelante su misión de que "todo el mundo aprenda a abrir sus Registros Akáshicos desde una edad temprana, a través de la única Escuela de formación anual de Registros Akáshicos del mundo, la Escuela La Alquimia del S.E.R.", según difundió su equipo de prensa.
“Busco que todas las personas vivan en amor pleno desde la conexión con su alma. Todos somos iguales. No hay elegidos. Todos somos uno. Somos seres divinos experimentando en la materia como humanos. Cuando te das cuenta que vivir desde el ego y la mente no llena tu vacío interior, es entonces cuando comienzas este camino mágico donde aprendes a oír la voz de tu alma y logras tu felicidad completa. Yo la comparo con estar enamorado… Y eso es algo que solo uno y nadie más puede contestar desde el sentir de su ser”, afirma Natalia cuyo propósito es "ayudar a recordar el plan álmico, alcanzando el máximo potencial espiritual y personal, y encontrando la felicidad desde el ser".
MDZ la entrevistó para conocer más sobre este tipo de terapia y su función, y esto fue lo que contó:
-¿Qué son los Registros Akáshicos y cómo llegaste a ellos?
-Son una herramienta de sanación espiritual. Me encanta tu pregunta porque yo era una persona totalmente normal, muy normal. Con esto te quiero decir que casada, con tres hijos, empresaria, me dedicaba a otros negocios, nunca en mi vida había sido espiritual, nunca en mi vida me había dedicado a la parte de meditación, no conocía ni el reiki, lo que era. Había hecho tres, cuatro clases de yoga cuando estuve embarazada de mis dos hijos mayores. O sea, estaba súper desconectada de todo este mundo espiritual. Siempre me quejaba porque mi madre sólo creía en lo que veía y tocaba. Para mí siempre había como algo más, y me sentía muy sola. Siempre sentía que no me acompañaba, no podía compartir con ella todo esto. Y justamente en el año 2021, tuve como una crisis muy fuerte personal. O sea, mi vida estaba toda perfecta, pero yo personalmente empecé como un proceso de como cuando te morís, como cuando tu cuerpo está, pero vos te morís por dentro y no parás de llorar y hacer el luto y de sentirte enajenado de todo, lejos de todo y a la vez cerca. Desagradecido y contento a la misma vez, y sin entender ni siquiera quién era. Todo empezó preguntándome quién soy, porque mis hijos todo el tiempo me hacían preguntas así. Lo típico, ¿no? "Mamá, ¿cuál es tu color favorito?", "Mamá, ¿tu plato favorito?", y ya llegó un punto en el que yo había perdido la respuesta sencilla de la vida. Y un día dije, esto no es normal. ¿A dónde estoy yo? ¿Y yo quién soy? Creo que tengo que hacer algo más. Eso me empezó a hacer como un eco muy fuerte dentro mío. Me acuerdo que estuve como tres o cuatro meses muy triste, o sea, llorar, llorar, llorar sin ningún significado, sin nada, porque realmente tengo lo que era la foto perfecta, no me podía quejar de nada. Vivo en el paraíso, soy argentina, vivo en España, en un lugar súper bonito, un matrimonio de más de 20 años, 3 hijos maravillosos, todos con piernas, con salud. O sea, realmente no había nada que vos podías decir, uy, ¿qué te está pasando? Y me acuerdo que en ese momento de tanto dolor, una vez se cruzó una palabra que para mí fue una inspiración y me dio como taquicardia, fue súper loco. Y era la palabra Registros Akáshicos.
-¿Y a partir de ahí cómo seguiste?
-Empecé a investigar, empecé a escuchar el alma y dije "uy, esto para mí es como mi verdad, esto me resuena, esto me hace recordar algo, pero no sé qué", Y digo, bueno, voy a hacerlo, porque me gustaba que uno mismo habría sus propios Registros Akáshicos. Yo soy una persona que toda mi vida le tuve mucho respeto a lo que es el mundo espiritual, pero no porque pensar que había algo malo, sino porque no confiaba en los canales que me iban a dar esa información. Porque yo soy una persona muy prolija, soy muy prolija en cuanto a cómo me alimento, cómo pienso, cómo siento, cómo hablo, lo que digo para mí, cómo lo digo también para los demás. Y eso fue algo que fue muy fuerte dentro mío toda mi vida. O sea, siempre he tratado a los demás como me gustaba a mí que me traten, desde el respeto, ¿no? Siempre valorando que quizás esas personas tal vez tenían una vida un poco más difícil y había que ayudarles a que fuera más fácil. Esa empatía de corazón a corazón. Pero que después entendí que era de alma a alma, más que de corazón a corazón. Y empecé este camino investigando y dije, ay, yo quiero conocer mis Registros Akáshicos, me encanta. Pero como buena persona humana viviendo una vida 3D en esta encarnación, la verdad que yo quería saber las respuestas de quién soy, para qué estoy acá, a dónde voy, qué vine a hacer.
-¿Cómo fue tu proceso en este mundo
-Llegué a los registros, nunca había canalizado, nunca había hecho nada, tenía un montón de respeto porque dije, esto no es para mí, seguro que es para elegidos, otras personas deben ser mucho mejores. Y ahí, mi guía me explicó todo lo que yo era, quién yo era, estelarmente. Me explicó que él era mi guía principal, que estábamos en una misión en conjunto. Y, claro, fue tanta la información que yo me quedé en shock. Me acuerdo que yo dije "esto es demasiado, se deben haber equivocado, debe haber otra Natalia Olivares por ahí que se habrá comprometido a todo esto porque yo no quiero saber nada, yo solo quiero saber quién soy, para qué estoy acá, pero eso fue imposible. El camino comenzó y mi misión arrancó ahí. Estuve 3 meses más llorando porque estuve sanando todas mis memorias de otras situaciones.
Natalia Olivares viajará a la Argentina y el 11 de noviembre dictará un seminario presencial y online a través del que enseñará cómo cada persona puede explorar el camino del autoconocimiento y el diálogo con su alma. La búsqueda tiene que ver con interpretar las señales de los propios guías, descubrir el por qué de las relaciones y experiencias y profundizar en la búsqueda de la misión de vida y el propósito de la experiencia.

