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Identificaron los restos de una estudiante desaparecida en la dictadura

La Justicia identificó los restos de la joven estudiante y notificó a la familia que esperó más de 40 años conocer su destino.
Dictadura La joven fue víctima de la persecución política del oscuro entramado del gobierno militar encabezado por el general Jorge Rafael Videla. Foto: Archivo
Dictadura La joven fue víctima de la persecución política del oscuro entramado del gobierno militar encabezado por el general Jorge Rafael Videla. Foto: Archivo Kapwing

La Justicia informó que los restos hallados en una tumba "nomen nescio" del cementerio La Piedad, ubicado en Rosario, Santa Fe, corresponden a Mónica Cristina Woelflin, desaparecida en 1977 durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. El resultado fue fruto del trabajo que llevó adelante el Equipo Argentino de Antropología Forense en la necrópolis, para dar con la verdadera identidad de la persona e informar a sus familiares tras más de 40 años de su desaparición forzosa.

Mónica Cristina Woelflin era una estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario, que con 25 años fue desaparecida en el marco de políticas opresoras e ilegales de la última dictadura militar. Siendo todavía bajo la comandancia del general Jorge Rafael Videla, tiempos en que se sucedieron más desapariciones y asesinatos de todo el Proceso, la joven fue capturada y torturada por su militancia universitaria, junto a otros compañeros.

Luego de su captura, los jóvenes militantes fueron torturados de forma brutal y después asesinados por su participación política en la Corriente Universitaria por la Revolución Socialista, brazo estudiantil de la Organización Comunista Poder Obrero. Familia y allegados de Mónica Cristina Woelflin vivieron incertidumbre sobre el destino de la joven que, con el paso del tiempo, siguió sin volver a su hogar.

Ya con cierta consciencia de cual podría haber sido el destino de Mónica, sus afectos, igualmente, no podían atravesar un duelo valedero. Esto basado en la imposibilidad de tener un lugar donde llorar, un espacio donde recordar la pérdida de la joven, algo que con este hallazgo pudo solucionarse. Posible tras una larga investigación, solo en ese cementerio se examinaron más de 120 sepulturas "nomen nescio".

Finalmente, obtenido el resultado, se informó del descubrimiento a Félix Alberto Woelflin y Celina Woelflin, hermano y sobrina de Mónica. Luego de ello, la Justicia rectificó la partida de defunción de la víctima, con corrección sobre las causas y fecha de su muerte, para una posterior toma de muestra de resguardo y entrega de sus restos a la familia.