"Hay casos de éxito educativo con un PBI más bajo que el de Argentina"
Este domingo 22 de octubre son las elecciones nacionales en las que se elegirá a quien ocupe el cargo en la presidencia de la Nación. Los cinco principales candidatos políticos ya realizaron sus cierres de campaña, en las cuáles concluyeron también sus propuestas de cara a la posibilidad de resultar electos en el máximo cargo del país.
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Entre los principales temas que están en debate, se encuentra la educación argentina, un ámbito que no deja de sufrir modificaciones. Magdalena Benvenuto, directora ejecutiva de Educar y Crecer e integrante de Argentinos por la Educación, dialogó con MDZ Radio 105.5 FM y enumeró cuáles son las principales prioridades que debería tener el próximo Gobierno en materia educativa. "La educación argentina está en una situación de urgencia total. El país está atravesando una tragedia silenciosa y está en las creencias y sentimientos de muchas de las personas que trabajamos en el sistema educativo. Pero también está reflejada en datos duros que le pueden poner cara a estas sensaciones que muchos estamos viviendo hace mucho tiempo", explicó.
"Estos datos duros te muestran que ya al inicio del sistema escolar, de primera a tercer grado de la primaria, la mitad de los estudiantes quedan rezagados. Hay un 50% de estudiantes que finalizan su primer ciclo en la primaria sin haber logrado los aprendizajes esperados para el área de lengua. Entonces, cuando estos chicos pasan por el segundo ciclo de las de la primaria, esto es de 4º a 6º grado, este porcentaje va cayendo aún más. O sea, son cuatro de cada diez chicos que terminan el segundo ciclo de la primaria sin los aprendizajes esperados en el tiempo estipulado. Después s vas para la secundaria, las estadísticas ya te muestran una situación que es completamente alarmante, ya que estamos hablando de que uno de cada diez chicos en Argentina termina la secundaria en el tiempo esperable por los aprendizajes esperados", sentenció.
La primera razón por la cual la política educativa debería ser prioridad absoluta de la próxima gestión es que "tenemos un sistema que está generando desigualdades. Desde el inicio los chicos quedan rezagados en términos de aprendizaje, y nuestros niños, niñas y adolescentes terminan su escolaridad en su abrumante mayoría, nueve de cada diez, sin haber logrado los aprendizajes esperados, sin las habilidades básicas para el mercado laboral o para entrar en la universidad. Esto te habla de una sociedad en la cual nueve de cada diez chicos no van a estar incluidos dentro de lo que es el tejido social, con las habilidades mínimas necesarias para poder insertarse económicamente, culturalmente y políticamente en la sociedad".
"La pobreza es un condicionante del aprendizaje, es un factor explicativo del desempeño de los estudiantes. Creo que es irresponsable por parte de la política argentina decir que la pobreza es la causal de todos los problemas en el país, porque entonces esto termina siendo un problema sin solución. Entiendo que en Argentina hay una coyuntura socioeconómica que entorpece y hace más difícil lo que es la regulación del sistema educativo, pero no es excusa para no implementar reformas en el corto plazo que sí puedan potenciar el aprendizaje", argumentó respecto a una de las excusas del Gobierno.
Una segunda razón es que "hay casos de éxito educativo en países con un PBI per cápita muy bajo o inferior al de Argentina que han logrado mejoras en el corto, mediano y largo plazo con políticas focalizadas en un problema puntual. Hay ejemplos concretos de lugares en el mundo que han logrado mejorar su desempeño adicionalmente, aún en contextos de pobreza, con políticas que están focalizadas en un problema concreto bien definido".
La tercera razón sería que "el país está en deuda con la educación en Argentina, hay una ley que estipula que el presupuesto para la educación tiene que ser del 6%, y esto sólo se cumplió tres veces entre el año 2006 y el año 2021. En lo que va de estos casi 20 años se acumuló una deuda con la educación de 3.5 billones, que equivale al 5% del PBI del año 2020. Entonces, hay razones concretas para decir que el Estado está en deuda por ley con la educación argentina y que estos recursos que debieron estar destinados a lo que es el sistema educativo, no fueron destinados, y deberían encontrar su cauce y destinarse a lo que la ley dice que debe destinarse".
Por último, detalló la cuarta y última razón: Los países que han mejorado su educación han mostrado un correlato en lo que es el desempeño económico futuro. En Argentina hace 20 años que los desempeños de los estudiantes están en picada. Una sociedad que no invierte en su capital humano, es una sociedad que no va a encontrar una salida a lo que es la dificultad económica".
