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Cómo un voluntariado cambió la vida de una joven con depresión

En un valiente acto de transparencia, Julieta compartió su historia y cómo su involucramiento con una ONG se convirtió en un potente catalizador en su proceso de recuperación y autodescubrimiento.

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MDZ Sociedad domingo, 15 de octubre de 2023 · 07:01 hs
Cómo un voluntariado cambió la vida de una joven con depresión

La depresión, una enfermedad mental caracterizada por persistentes sentimientos de tristeza, desinterés y una notable lucha contra las actividades cotidianas, afecta a millones de personas en todo el mundo. Su tratamiento suele involucrar una combinación de terapias y, en ocasiones, medicamentos, guiando a muchos hacia la estabilidad. Sin embargo, hablar de una 'cura' en el contexto de la depresión puede ser matizado, ya que cada individuo experimenta su viaje de manera única. Hay quienes, como Julieta, descubren rutas insospechadas hacia la recuperación.

En un valiente acto de transparencia, Julieta, una mendocina de 27 años, compartió su historia, destacando no solo la importancia crítica de hablar sobre salud mental, sino también, cómo su involucramiento con una ONG se convirtió en un potente catalizador en su proceso de recuperación y autodescubrimiento.

Los primeros indicios de depresión que Julieta experimentó fueron sutiles, pero progresivamente, la absorción y gestión de las situaciones cotidianas se transformaron en un intrincado desafío. Aunque el temor a solicitar asistencia psicológica inicialmente la paralizó. Ella comenta que un crítico punto de inflexión emergió cuando, agobiada por incesantes conflictos familiares, tomó la decisión de abandonar su hogar: “Decidí irme de mi casa, ese fue un momento donde de verdad necesitaba apoyo, no estaba bien, no me sentía cómoda, pasaron tantas cosas y cuando llegó el momento me dije no puedo seguir acá".

Este doloroso paso catalizó su determinación para buscar, finalmente, el apoyo necesario.

A lo largo de su viaje, Julieta no solo enfrentó la depresión, sino también luchó contra el trastorno de ansiedad y desórdenes alimenticios. Experimentó crisis de ansiedad vinculadas a su rendimiento académico y batalló con episodios donde alternaba entre la omisión de comidas y atracones alimenticios en un intento de llenar un vacío emocional palpable. La ansiedad, aunque a veces es normalizada, le provocó reacciones exacerbadas en situaciones como rendir un examen. 

Julieta en su trabajo como voluntaria Foto: Huellas

La depresión afectó profundamente la vida diaria de Julieta. El desgano y la falta de interés en actividades que antes amaba la llevaron a una lucha constante por mantener una rutina. Su experiencia destaca que la depresión se manifiesta de manera única en cada persona y que es fundamental comprender esta diversidad. Existen diferentes tipos de depresión, y ella se encontró luchando contra ella en varios frentes.

No obstante, Julieta no se rindió y encontró un punto de cambio en su vida, participar en la ONG "Huellas". "Veo la vida diferente desde que soy voluntaria. Es una ganancia plena, los voluntarios me han hecho sentir super contenida, también contando experiencias a otro le pasa lo mismo, conocí gente con un pensamiento muy diferente al mío, aprendí muchas cosas de ellos, es enriquecedor por todos lados, venimos todos de lugares distintos pero nada es una barrera, porque todos queremos lo mismo, ayudar a otros".

Julieta también cuenta como prácticamente la criaron sus abuelos, pedía a sus padres tiempo con ella pero por diversos factores no se pudo, y ahora poder dar algo que para ella es demasiado valioso y que de chiquita necesitó es increíble, le da una nueva razón a su vida y no piensa dejarlo, “esto es algo que quiero para siempre".

"Los abuelos me recibían con tanto cariño, los niños iban corriendo a saludarme, eso me llenaba de alegría y esperanza", comentó. Ingresar al voluntariado en Huellas fue una mejora sorprendente para ella, se sentía muy bien, fue la primera vez en la que fue al psiquiatra y todo estaba bien, desde que inició el voluntariado vio todo desde una perspectiva diferente. Revela que constantemente la invaden pensamientos negativos sobre ella misma, pero en cuanto un abuelo le pide que regrese la siguiente semana, y le dice que valora lo que hace, es su fortaleza para creer en sus propias capacidades. 

"Tuve muchos retrocesos pero es normal, no se asusten si sienten que vuelven a caer, yo sigo luchando, pero no es magia, esto toma tiempo, es largo el camino pero personalmente con el voluntariado fue como un plus. La lucha contra la depresión y otros trastornos mentales no son fáciles y pueden tomar más tiempo del que creen, pero no deben rendirse.

El método de sanación de Julieta Foto: Huellas

“Al psiquiatra voy una vez por mes, al voluntariado una vez a la semana, es un método de sanación distinto”, explicó la joven que ahora ve la semana con otros ojos, otra alegría, y la hizo caer en cuenta que sus problemas pueden solucionarse.

Julieta invita a los lectores a considerar la importancia de hablar abiertamente sobre la salud mental y explorar oportunidades de voluntariado. Ella explica que es esencial abrir un diálogo sin prejuicios. Incluso a ella le costó hablar de sus problemas: "Levo más de un año en terapia y recién ahora puedo hablar de eso, también es tener un estigma de que te ves bien, pero eso
no implica necesariamente estar bien.”

Su historia es un testimonio inspirador de la capacidad de superación humana y la positividad que puede surgir de ayudar a quienes más lo necesitan. Esto es solo un recordatorio poderoso de que la lucha contra la depresión puede ser ardua, pero con apoyo, tratamiento y un propósito significativo, se puede encontrar esperanza y crecimiento personal. Su valentía al compartir su experiencia puede inspirar a otros a buscar ayuda y ser conscientes de la importancia de la salud mental.

¿Qué es Huellas?

Huellas es una ONG que invita a voluntarios a realizar actividades de servicio a la comunidad en hogares, comedores y asilos. 

Los voluntariados se hacen todos los sábados tienen lugar estas actividades de voluntariado, y su duración es de tan solo dos horas, comprendidas entre las 14 y las 19.

Los interesados en realizar un voluntariado deben dirigirse a la página web de Huellas y hacer clic en el botón "Participar como voluntario!". Una vez hecho clic, te pedirá que te registres con tu cuenta personal de Facebook para poder seguir con la inscripción.  

Para ser voluntario es necesario tener más de 16 años de edad. Una vez inscrito la persona pasa a conformar parte de un equipo que puede variar entre 3 y 7 personas, dependiendo de la cantidad de niños o abuelos que tenga la institución. 

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