Escrachan a sindicalista tras el cierre de las paritarias de los estatales bonaerenses: lo acusan de "entregar a los trabajadores"
El jueves pasado, luego del cierre de la paritaria 2022, y antes que el gobernador Axel Kicillof anunciara con bombos y platillos, rodeado de todos los representantes sindicales de la administración pública bonaerense que los estatales le habían ganado a la inflación y que no habría bono de fin de año por el fallo de la Corte Suprema, un grupo de trabajadores hizo pasar un mal momento al titular de ATE provincia de Buenos Aires, Oscar “El Colo” De Isasi, increpándolo al grito de “traidor” y acusándolo de haber entregado a los trabajadores.
La bronca de los estatales con el sindicalista -que supo ser muy combativo en gestiones anteriores con paros y movilizaciones, especialmente durante el Gobierno de María Eugenia Vidal- estalló luego de la confirmación de que el Gobierno de Kicillof no pagaría un adicional de fin de año, y la pasividad con la que aceptaron y justificaron la excusa del fallo de la Corte Suprema para no otorgarlo. Malestar que le hicieron sentir al sindicalista al término del encuentro paritario.
Quienes increparon a De Isasi y a la comitiva de ATE a los gritos de “traidores”, “ahí están los que regalan a los trabajadores”, “Colo traidor vendiste a los estatales” y “qué pasa con las auxiliares que hace meses que no cobran, qué pasa con sus hijos, los tuyos comen todos los días”, en su mayoría son afiliados del área de salud del sindicato de las seccionales de Quilmes, La Matanza, Lomas de Zamora y Almirante Brown; enfrentados con la conducción del gremio.
Una de las trabajadoras, de La Plata, que participó del escrache, dijo a MDZ que cuando asumió Kicillof como gobernador, De Isasi se olvidó de los estatales por sus aspiraciones políticas. “El 'Colo' De Isasi quiere ser diputado, el año pasado hizo campaña con los recursos del gremio y lo dejaron colgado”.
“Se ve que mantienen la esperanza de estar este año en la lista. ¿Será por eso que defiende tanto a Kicillof, olvidándose de sus orígenes y de la lucha que diferenció a ATE de otros gremios?”, finalizo la trabajadora, que no quiso dar su nombre por miedo a represalias.
Lo cierto es que, por más de que muchos de los trabajadores de la administración pública bonaerense ya están gozando de sus vacaciones, el descontento con los gremios es generalizado y va en aumento.
Las últimas gotas que dejaron el vaso de los estatales bonaerenses a punto de rebalsar fueron la rápida aceptación de los gremios a la negativa del Gobierno de la provincia a pagar el bono de fin de año, subiéndose a las excusas del gobernador responsabilizando a la Corte por su fallo. Y que el aumento adicional del 7% de diciembre - sumado al 14% establecido en la paritaria de octubre para el último mes del año - que puso el salario de los estatales de la provincia por “encima” de la inflación anualizada, lo van a estar cobrando en febrero con los haberes de enero.
Ante esta situación, los planteos de los trabajadores a los delegados gremiales están a la orden del día. Uno de los más recurrentes es que, por mucho menos, a otros gobiernos les paraban la provincia. Y ahora, con una situación peor, aquellos que levantaban las banderas en defensa de los estatales bonaerenses miran para el costado responsabilizando de la situación -tras tres años de Kicillof en el Sillón de Dardo Rocha- como si fuesen parte del Gobierno, a la pandemia y a María Eugenia Vidal.