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Báez Sosa: contrataque de la defensa en la última jornada de testigos

Declararon peritos y otros dos acusados. Buscaron rebatir los argumentos de la querella y cuestionaron informes forenses.

La última jornada de declaraciones testimoniales en el juicio por la muerte de Fernando Báez Sosa tuvo como característica diferencial una concreta avanzada de la defensa, que a partir de las exposiciones de peritos intentó desacreditar las versiones de los testigos de la querella que pasaron por la sala de audiencias durante las últimas dos semanas, además de cuestionar las causas del deceso que fueron consignadas en el informe de la autopsia. 

En esa línea también cobró especial importancia la declaración espontánea de Lucas Pertossi y de Blas Cinalli, otros dos acusados que pidieron contar cómo habían sido los hechos que desembocaron aquella noche en el asesinato de Fernando.

La declaración de Pertossi fue corta y se limitó a recalcar que "en ningún momento" le pegó a Fernando y dijo que siente "mucha pena por todo lo que pasó". "En ningún momento lo toqué ni participé en un plan para matar a nadie", agregó.

Luego pidió la palabra Cinalli quien, a diferencia de Pertossi, aceptó responder las preguntas de la fiscalía pero se negó a contestar los requerimientos de Fernando Burlando, a quien acusó de faltarle el respeto y pidió reproducir un video en el que el letrado se refiere a los acusados con términos como "son cagones en serio", "hijos de puta", "conchudos", "asesinos, cagones, que merecen morir en la cárcel", "representan residuos escatológicos", "atacaron como unos cagones en manada".

Los padres de Lucas y Ciro Pertossi. Foto: Télam

"Esto es lo que viví durante tres años, muy poco profesional", explicó al negarse a responderle. También aclaró que en su declaración no iba a contestar sobre ninguna otra persona que no fuera él.

"Quiero empezar diciendo que lamento mucho todo lo que pasó, fue una tragedia terrible, falleció un chico de mi misma edad. No hubo ningún plan. No hubo planificación. No hubo ningún rol", dijo.

Al referirse al episodio, y mientras se exhibía un video en el que se lo ve pateando al amigo de Fernando, Tomás D´Alessandro, Cinalli explicó con un puntero en la mano que ese joven estaba "tacleando" y había "agarrado del pie" presuntamente a uno de sus amigos.

"Le grito 'soltalo', 'soltalo', y ahí me agarra a mí del pie, me iba a tirar, y cuando puedo zafar le tiro una patada", dijo.

El acusado también manifestó que "estaba muy borracho" al momento del hecho y si bien dijo que no recordaba haber estado entre quienes rodearon a Fernando, a partir de los videos exhibidos a pedido de la fiscalía, aseguró finalmente: "Puede ser que estuve medianamente cerca".

Ante una pregunta sobre cómo se siente, dijo: "Mal, en el momento no pensé que había pasado todo eso. Obviamente estoy mal. Me lastimó demasiado todo lo que pasó".

Tensión en la última jornada

La audiencia concluyó mientras se escuchaban en el interior del recinto los gritos de "asesinos" tras el nombre de casa acusado procedentes desde el exterior, donde numerosas personas se congregaron para darle apoyo a los padres de la víctima. Graciela Sosa y Silvino Báez, quienes presenciaron las declaraciones de Pertossi y Cinalli.

Antes de finalizar la jornada judicial, el tribunal dio a conocer la fecha de los alegatos: el 25 de enero será el de la fiscalía y el particular damnificado, y el 26, la defensa.

En esta última audiencia, declararon como testigos dos peritos forenses convocados por el defensor Hugo Tomei, quienes cuestionaron la autopsia oficial realizada al cuerpo de Fernando y dijeron que no es concluyente sobre la causa de la muerte de la víctima, ya que no precisa si ciertas lesiones fueron producto de los golpes o de las maniobras de reanimación que le practicaron.

Hugo Tomei, abogado de los acusados. Foto: Télam

"Tuvo 60 segundos de golpes y más de 45 minutos de RCP (reanimación cardiopulmonar)", dijo el especialista en medicina legal Juan José Fenoglio en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores.

Al iniciar su declaración, el testigo dijo que "no coincide la conclusión" del informe de autopsia elaborado por el forense Diego Duarte "con lo observado en la autopsia" y consideró que la lesión en el hígado de Fernando a la que se refiere el perito oficial "puede ser por un aplastamiento en el hígado provocada por la reanimación por RCP".

"Un golpe no produce este tipo de lesiones", destacó Fenoglio, quien agregó que "el médico que hizo la autopsia tenía que investigar" la posible "presencia de un aneurisma" para determinar si podía explicar la rotura de una arteria.

En tanto, otro de los peritos convocados por la defensa, el médico emergentólogo Jorge Rodolfo Velich, aseguró por su parte que "el escrito de la autopsia causa vergüenza ajena como médico forense" y aclaró que "no fue la RCP la que mató a Fernando Báez Sosa pero agravó la situación por la movilización" del cuerpo.

"El cuadro de Fernando Báez Sosa tiene nombre y apellido: politraumatismos graves", indicó Velich, a partir de una pregunta del fiscal Gustavo García.

Los padres de Fernando, quienes llegaron a los tribunales vestidos con una remera que tiene estampada una foto de ambos con su hijo junto a una frase que dice "nos tenemos", optaron por retirarse de la sala de audiencias para no escuchar en detalle la descripción de los forenses.

Luego reingresaron y presenciaron las declaraciones de los dos imputados, que se sumaron a las de Máximo Thomsen (23) y Luciano (21) y Ciro Pertossi (22)

Los únicos que no rompieron el silencio en el debate fueron Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23) y Ayrton Viollaz (23).