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Por qué, cumplido el día 10 del juicio, se complicó la situación de los acusados de matar a Fernando Báez Sosa

Este viernes se completaron diez audiencias del proceso que busca condenar el crimen de Fernando Báez Sosa; las pericias a los celulares y los rastros del ADN de la víctima fueron lo más sobresaliente de la semana.

Con el testimonio de solo tres testigos y en una audiencia corta finalizó este viernes la segunda semana del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, asesinado el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell a manos de una patota de Zárate que lo golpeó salvajemente.

Las declaraciones comenzaron poco después de las 10.30, aunque el defensor de los acusados, Hugo Tomei, llegó al palacio de Tribunales alrededor de las 8 y mantuvo una reunión técnica con ellos.

Fueron Verónica Onieva y Javier Timoneto, dos bomberos voluntarios de Villa Gesell que asistieron a Fernando tras el ataque sufrido frente al boliche "Le Brique", y Pablo Zapata, un joven de Zárate, que declaró conocer a los agresores y haber sido víctima de ellos las personas que se presentaron la mañana de este viernes en Dolores frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 para prestar su declaración.

Como todos los días en la sala de audiencia estuvieron presentes los imputados y los padres de Fernando.

El testimonio más fuerte de la jornada fue el de Zapata, un joven de Zárate que aseguró haber sido víctima de Lucas Pertossi, uno de los ocho imputados. Según su testimonio, Pertossi lo golpeó, lo amenazó de muerte y le robó la moto en diciembre de 2019, semanas antes del homicidio de Fernando. "Te voy a matar hijo de puta, te voy a robar la moto", le habría dicho de acuerdo a lo que declaró Zapata.

Según el testigo, esa no fue la única ocasión en la que se sintió amedrentado por Pertossi. Contó que previo al episodio del robo de la moto había sufrido “una patoteada” y otra golpiza de un grupo del que también formaba parte Lucas Pertossi.

Los bomberos voluntarios Verónica Onieva y Javier Timoteo declararon en pocos minutos y fueron contundentes. Dijeron que la noche del crimen habían sido convocados por “una persona en la vía pública inconsciente”, pero que al llegar al lugar del hecho “no tenía signos vitales”.

 

Día por día, lo que dejó la segunda semana de audiencias

Lunes: la impresión de un forense

En la sexta jornada declaró, entre otros, el médico forense que realizó la autopsia al cuerpo de Fernando. En su testimonio se refirió al estado del cuerpo de la víctima cuando llegó a la morgue y dijo que "nunca" había visto "algo semejante". Según él, la víctima tenía "lesiones incompatibles con la vida".

Martes: la zapatilla que complicó más a Thomsen y los audios incriminatorios

El diseño de la planta de una de las zapatillas de los acusados que fue peritada tras el crimen de Fernando Báez Sosa coincidió con la presencia de una huella de similares características en el cuerpo de la víctima. Esta información se desprendió de la séptima audiencia y se complicó así más la situación de Máximo Thomsen al encontrarse correspondencia entre su calzado marca Cyclone y la impronta de la suela que quedó en Fernando.

Otro eje importante de la audiencia tuvo que ver con la reproducción de chats y audios de los imputados desde momentos previos al homicidio de Fernando hasta la detención de ellos.

“Caducó” y “Chicos, no se cuenta nada de esto a nadie”, son dos de las frases que más resonaron frente al Tribunal. Para la querella, dan cuenta de que los jóvenes de Zárate, que están sentados en el banquillo de los acusados, tuvieron conocimiento de lo que había pasado con Fernando y además iniciaron así su pacto de silencio.

Miércoles: ADN de los acusados en las prendas de Fernando y visitas en el penal

En la octava jornada del juicio oral y público por el crimen de Fernando Báez Sosa declararon seis testigos y los testimonios fueron de carácter técnico, pero aportaron información clave para la causa: cuatro imputados tenían ADN de la víctima en sus prendas y el de uno de ellos, Blas Cinalli, en el dedo meñique izquierdo del joven asesinado. Los rastros genéticos de Fernando también aparecieron en el cordón de la vereda de la avenida donde ocurrió la pelea y en el asfalto.

Ese mismo día, a las 17 y bajo una lluvia intensa, los familiares de los acusados se acercaron a la Unidad Penal N° 6 para visitarlos y llevarles provisiones.

Jueves: la palabra de Luciano Pertossi y la declaración del amigo de Ventura

La novena jornada del juicio estuvo signada por la declaración espontánea de Luciano Pertossi, uno de los ocho acusados. Fue la primera vez desde que se desarrolla el juicio que uno de ellos pidió la palabra y se dirigió al Tribunal.

“Lo único que quiero dejar en claro es que no estaba ahí”, dijo luego de que cuatro peritos de la Policía Federal que trabajaron en las imágenes del caso lo reconocieran por su ropa en un video que registró el ataque a Fernando.

Luego, no quiso contestar más preguntas. Se procedió a un cuarto intermedio y al reanudarse la audiencia reapareció con un cambio de ropa. Al principio tenía camisa, luego usó una chomba.

El otro momento tenso del jueves tuvo que ver con la declaración de Francisco Antonio Matteo Santoro, el amigo del remero de Zárate, Pablo Ventura, quien dijo conocer de su ciudad natal a los imputados del crimen y los definió como “personajes” de los que “generaba ira su impunidad”. Individualizó a Lucas Pertossi como “el que siempre pone a prueba con empujones o lo que sea”.