Desconcierto e incertidumbre: muchos no se enteraron del feriado
"¿En serio?", responde incrédula una mamá cuando alguien le advierte que no hay clases. Está esperando que le abran la puerta del colegio. Preocupada porque es tarde. Vuelve a hablar: "No dijeron nada" y entonces, su interlocutor le cuenta que ayer a la medianoche, por cadena nacional, el presidente Alberto Fernández anunció que decretaba feriado nacional con el objeto de "recuperar la convivencia democrática que se ha quebrado por el discurso del odio que se ha esparcido desde diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos de la sociedad argentina".
A raíz del feriado este viernes 2 de septiembre no hay clases. Tampoco bancos ni atención en oficinas de la administración pública. Los centros de salud funcionarán con atención limitada y el transporte público del AMBA tendrá cronograma de domingos y feriados. A pesar de que tanto el atentado como el posterior decreto presidencial declarando el feriado nacional.
La reacción de esa madre se repitió en múltiples escuelas del país. Llamativo pero difícil juzgarlo ya que atados a las rutinas, los ciudadanos muchas veces se pierden de las noticias (aun cuando estas -por su magnitud- puedan impactar en la rutina de todo un país).
"Me enteré de todo a mitad de camino", comentó una docente que viaja algo más de una hora para llegar a la escuela a las 7 de la mañana. "No alcancé a salir de casa, pero me levanté y tenía 50 mensajes preguntando si tenían que ir a trabajar o seguían durmiendo", expresa alguien que trabaja en la Administración Pública.
Y los casos se suceden. El feriado nacional -aplaudido por algunos y criticado por otros que aseguraron que sólo se decretó para facilitar las manifestaciones en apoyo a la vicepresidenta- .fue anunciado tardísimo y aun pasada la medianoche había provincias, como Mendoza, que aun no habían definido qué harían.
