Caos, marchas y paros en todo el país por la escasa inversión en educación

Caos, marchas y paros en todo el país por la escasa inversión en educación

Los ministerios de Educación provinciales no logran cohesión interna ni articulación con el gobierno nacional. Tampoco paritarias que puedan surfear la ola de la caída estrepitosa de salarios, y así se lo hacen saber los gremios desde diferentes puntos del país.

Pedro Paulin

Pedro Paulin

Paros, marchas, denuncias de desinversión, falta de calefacción en invierno, falta de cuerpo docente: todos los factores necesarios para que los chicos reciban una educación digna están en jaque.

Después de haber conseguido el espaldarazo en las urnas gremiales, Roberto Baradel, histórico dirigente de los docentes bonaerenses, lanzó un paro y convocó al cese de actividades. Finalmente, tanto Sonia Alesso como Roberto Baradel harán el miércoles que viene lo que no hicieron estos casi tres años de gestión de Axel Kicillof: jornadas que afecten el normal dictado de clases. 

Puede ser el comienzo de una nueva relación entre el gobierno bonaerense y el dirigente que evitó el conflicto durante la pandemia, habiendo sido absolutamente riguroso y estricto con la gestión de María Eugenia Vidal. Tal es así que la provincia de Buenos Aires sufrió 62 paros durante la gestión de la gobernadora del PRO y ningún cese hasta ahora que se anunció este. 

Los motivos son evidentes, viejos y, en términos generales, justos. Exigen la reapertura de paritarias y avisaron que habrá paros, movilizaciones y marchas por todos lados y que cada base decidirá cómo ejecuta la protesta. La situación docente bonaerense no dista demasiado de la que presentan otros lugares.

En Santa Cruz, por ejemplo, el gremio docente convocó al paro antes de que empiece la segunda parte del año tras el receso invernal. Los problemas son parecidos, pero el agravante climático exige inversión edilicia y así lo detalla el comunicado emitido: “El Congreso Extraordinario Provincial de la ADOSAC resuelve: “Ratificar el no inicio del segundo semestre del año con una medida de paro por 48 horas para los días lunes 1 y martes 2 de agosto. Exigimos que ningún docente viva por debajo de línea de pobreza, un salario de $120.000 para el cargo testigo retroactivo al mes de julio y calefacción en las escuelas”. En una provincia donde es normal ir al colegio con temperaturas bajo cero, la falta de inversión en escuelas y de calefacción anula la posibilidad de cursar en condiciones lógicas. 

En Santa Fe, el peronista Omar Perotti paga los platos rotos de haber evitado confrontar con el gobierno nacional en ese sentido. Más de cinco mil docentes, estatales y médicos marcharon de forma conjunta con docentes de Amsafe que son públicos y Sadop (privados), trabajadores estatales de ATE y médicos de SIPRUS. Se movilizaron reclamando por la apertura de paritarias y denunciaron a los gobiernos provincial y nacional. La bronca de las y los trabajadores logró la unidad en las calles. 

En Neuquén, Omar Gutiérrez no tiene mejor suerte. Los docentes protagonizaron un paro de jornada institucional unificada con asamblea, impulsada por la seccional opositora de Aten Capital y Plottier, en la capital neuquina. 

En Chubut, Mariano Arcioni tuvo el mismo escenario exigiendo aumento de sueldos y evitar recorte presupuestario en el área. El miércoles pasado se hizo la primera del paro docente convocada que siguió el jueves 4 con asambleas interescuelas y concentración en Rawson, la respuesta del gobierno provincial fue del 10% al básico.

En la provincia de Alicia Kirchner, Santa Cruz, la tensión no es nueva y el desastre educativo es histórico. Es la provincia que peor desempeño tuvo los últimos diez años en materia de paro. El ministro de Trabajo, Aldo Caminos, planteó duramente la posibilidad de sacarle la personería gremial a ADOSAC si no acata la conciliación obligatoria. Allí el sindicato pretende que ningún docente viva por debajo de la línea de pobreza, pidiendo un salario de $120.000 para el cargo testigo retroactivo al mes de julio, con cláusula de indexación de acuerdo a los índices inflacionarios que experimenta el país.

En La Rioja hubo paro con represión policial a manos de Ricardo Quintela que quedó captado por las cámaras. Los docentes exigen recomposición salarial pero el enojo está más ligado a los gastos estrafalarios que plantean que el gobierno provincial tiene en detrimento de la calidad de vida de los docentes. El mismo problema tiene con los médicos que, en general, están ganando el equivalente a 200 dólares mensuales. Con paritarias y bono, es prácticamente imposible que los docentes ganen más 80 mil pesos.

La situación en el resto del país empeora el escenario. Mendoza tuvo sus tres días de paro y prometen volver a parar habiendo votado en cada escuela y determinado el paro por unanimidad tanto en los 18 plenarios departamentales como en el congreso del SUTE. Como resultado, hubo quejas en muchos puntos de la provincia.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?