Advierten sobre posible riesgo ambiental en la Caverna de Las Brujas
Es una de las Áreas Naturales Protegidas más enigmáticas de Mendoza. Es que tanto por su valor histórico como por sus características únicas desde el punto de vista espeleológico, la Caverna de las Brujas es uno de los lugares más visitados por viajeros que llegan desde todas partes del mundo a conocer más de cerca aquellos secretos que se esconden debajo de las rocas de la cordillera mendocina. Allí, en el predio de más de 1.400 metros ubicado a 60 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe, la naturaleza sigue cautivando con toda su esplendor a quienes eligen adentrarse en el oscuro mundo subterráneo, entre pasadizos y destellos de vida que perduran a través de miles de años, más cerca del "corazón" de la Tierra.
Mientras que la temporada alta de visitas al lugar atrae a unas cien personas por día, de acuerdo a la estimaciones, desde un importante sector ligado a la investigación han alertado acerca de la necesidad de mejorar y reforzar los mecanismos necesarios para que este delicado sitio esté más protegido a la posible influencia antrópica.
Expertos en espeleología (ciencia dedicada al estudio e investigación de las cavernas y cavidades subterráneas) están encendiendo el alerta sobre este posible riesgo de sobrecarga en los terrenos e incluso denuncian que en el lugar por ahora escasean los guardaparques, uno de los sectores que se sumaron a las medidas de fuerza adoptadas por los estatales mendocinos. Pero además, destacan que desde el Estado provincial nunca se estableció un plan de manejo integral para cuidar a las cavernas (que datan del período jurásico) del impacto que genera el ingreso de personas al lugar.
En ese sentido, Carlos Benedetto, presidente de la Federación Argentina de Espeleología (FADE) advirtió que la Caverna de las Brujas como así también la cueva denominada Los Jotes nunca estuvieron categorizadas debidamente en función de su biodiversidad y necesidad de conservación, aunque sí están habilitadas desde hace décadas al turismo. Esta situación, en suma, -advierte Benedetto- hace que exista un grave riesgo de afectación en las formaciones mineralógicas que conforman la caverna; la tercera más importante en el país en relación a su extensión.
Un ambiente único a preservar
"Las condiciones propias de esta caverna tienen que ver sobre todo, por ser un ambiente único y especial, donde no hay luz del sol, pero además hay un alto nivel de humedad. Si no existe un plan de manejo adecuado para conservar esta biodiversidad, el riesgo de afectación es muy grande, ya que por ejemplo, la alta concentración humana puede hacer que se eleve la temperatura y con ello, se altera todo el sistema natural que hay debajo de la tierra", explica el espeleólogo con amplia trayectoria en materia de investigación.
Uno de los aspectos que Benedetto destaca como fundamentales -y por lo cual ha realizado propuestas en varias oportunidades a las autoridades en diferentes épocas- tiene que ver con la incorporación en el lugar, de censores que midan las variaciones de temperatura en la cavernas de manera que sea posible saber el nivel de impacto que podría estar generando la llegada de personas a esta reserva.
A la hora de referirse a los caminos que por lo general están habilitados para el tránsito de personas, el experto detalla que por ejemplo, en la caverna hay pasadizos muy angostos y que el camino de ida y de vuelta es el mismo. Esto es suma -aclara- terminan generando "cuellos de botella" en diferentes sectores de las cuevas, manera que el tiempo de permanencia de los visitantes de extiende mucho más de la cuenta.
Efluentes que contaminan
Pero estos no son los únicos aspectos sobre los cuales Benedetto, ha llamado la atención: de hecho, detalla que la casa que fue construida para alojar a los guardaparques no está ubicada en un sitio acorde, sino todo lo contrario. Detalla que los efluentes del baño por ejemplo, tienen destino en un pozo que está nada menos que en interior de la caverna y esto puede impactar de manera negativa en las futuras formaciones minerales de la Caverna de las Brujas. Esto es porque la roca absorbe el agua y si esa agua es servida, entonces todo el sistema subterráneo natural queda afectado. 
"Debido al manejo inadecuado ya han muerto en este recorrido tres personas en una década", advierte Benedetto. El especialista, ha sustentado sus aportes en un informe científico que ya tiene un década y media. Recalca que en realidad, nunca se tomaron los recaudos necesarios destinados a proteger esta formación geológica que por su especificidad kárstica, fue primera reserva natural espeleológica del país, seguida por el Sistema Cavernario Cuchillo Cura (ubicado en Neuquén).
Benedetto destaca que desde el punto de vista de la biodiversidad, las consecuencias de la falta de gestión en la Caverna de las Brujas podrían ser devastadoras para la fauna que habita entre los oscuros pasadizos subterráneos. Y es que debajo de esas tierras, habitan seres minúsculos que inclusive aún no han sido clasificados por la ciencia.
"Allí, en las cavernas habitan especies de artrópodos que no pueden adaptarse a los cambios de temperatura o luz; es una fauna extremadamente frágil y vulnerable, que por otro lado, cumple una función primordial en el ecosistema", explica el especialista.
Benedetto detalla que inclusive aún no se sabe la totalidad de los secretos que guardan estos túneles bajo tierra formados de minerales. "No sabemos, por ejemplo, si la Caverna de las Brujas está conectada con la cueva de los Jotes. Pero lo que sí sabemos es que son sitios que deben ser muy bien preservados y eso hoy no está sucediendo", advierte Benedetto.

