Mendoza podría sumar una nueva Área Protegida: cuál es la zona y qué riqueza tiene
En el caso de que la iniciativa prospere en la Legislatura Provincial, Mendoza podría sumar una nueva Área Natural Protegida a las 19 que ya están declaradas. Por ahora se aguarda que el proyecto presentado por el diputado provincial José Luis Ramón (Frente de Todos) cuente con el aval de la Comisión de Ambiente para luego ser derivado a la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales de la Cámara Baja. Sin embargo, hay voces que indican que en el recinto legislativo ya se ha comenzado a plantear la necesidad de declarar a las once cavernas de Poti Malal (ubicadas a 100 kilómetros de la ciudad de Malargüe) como una zona que necesita ser delimitada y resguardada del impacto humano debido a su alto valor paisajístico, patrimonial y espeleológico.
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Según aseguró el legislador, la decisión de ingresar en los recintos legislativos el tema surgió luego de mantener reuniones con el grupo de expertos que ha recomendado la preservación de esta área, nucleados en la Federación Espeleológica Argentina (FADE). El objetivo es que se logre un adecuado manejo y conservación del ecosistema que allí se retroalimenta en un complejo sistema de cavernas entrelazadas desde hace millones de años. Por eso, Ramón sostiene que lo que busca en adelante es que el tema sea instalado para su correspondiente análisis y debate. "Es fundamental conservar este patrimonio que tiene un valor incalculable y al mismo tiempo, devolver sus derechos a las familias que viven allí de la ganadería trashumante", dijo Ramón, con el proyecto en mano. En breve, la idea es recorrer esta zona de cordillera, que se extiende a lo largo de más de 25 kilómetros y en la que además se hallan lagos subterráneos y rocas de yeso que datan del período Jurásico.
Estudios previos
Entre los aspectos que fueron incluidos en el proyecto para avanzar en el pedido de conservación de esta nueva área natural, figura el estudio y mapeo del lugar de manera que sea posible trazar una dinámica que se abra a las visitas guiadas sin generar un impacto negativo en el entorno. Desde ese punto de vista, la iniciativa impulsada por Ramón incluye que desde marzo de 2023 los especialistas en espeleología nucleados en la FADE, puedan establecer la conexión hidrológica que une a las cavernas sobre ambos lados del río Poti Malal y avanzar en exploraciones científicas sobre las márgenes derecha e izquierda del Río Grande.
También se incluirá en los trabajos previos, un estudio de factibilidad para extender el área a proteger o bien, crear una más. A ello se suma la intención de topografiar y catastrar nuevas cavernas a descubrirse, de manera de revelar potenciales riquezas biológicas, mineralógicas y arqueológicas.
Pero esto no es todo: debido a que se trata de un sitio milenario, en el que las primeras civilizaciones dejaron sus huellas, el proyecto incluye un "relevamiento" de las relaciones simbólicas y espirituales de los pobladores del Valle de Poti Malal con el paisaje del lugar. Una vez resueltas estas distintas etapas, la iniciativa continuaría hacia la delimitación de circuitos turísticos dentro y fuera de las cavernas, como así también se buscará evaluar las necesidades de infraestructura de los habitantes del valle. "Creo que es una gran necesidad poder avanzar con este proyecto que apunta de la preservación de un sitio único y que hay que resguardar de manera urgente", aseguró Ramón.
Regular el turismo y reconocer derechos de pobladores
Según se lee en el escrito que sustenta los argumentos de esta iniciativa, en el valle se están produciendo visitas de turismo aventura en la zona que no están autorizadas y que inclusive, ponen en riesgo la propia vida de los turistas y mendocinos debido a que las cavernas están formadas con yeso microcristalina e inestable. Su valor es muy alto desde el punto de vista científico y no son de uso público. "La familia que estableció el “Parador Turístico Poti Malal” es la misma que descubrió la primera cueva (San Agustín). La construcción de ese parador redinamizó notablemente la economía de la zona, ya que se ha establecido un parador nuevo en el camino de ingreso al Valle, como así también surgieron relaciones comerciales embrionarias dentro del lugar, por ejemplo para abastecer al comedor del Parador, además de que, junto a otros siete puestos, esta familia cuenta con servicio de Internet", versa el escrito que hoy busca tener un mayor peso en la Legislatura mendocina.
Dentro del proyecto para declarar a las cavernas de Poti Malal como un Área Proegida, también figura la necesidad de reconocer los derechos a la propiedad que tienen las familias de la zona. Por eso, en el informe que sienta las bases del proyecto que quiere ser impulsado -y al que MDZ tuvo acceso- figura que "el Parador del Puesto Arroyo Leiva se convirtió en un destino turístico, promocionado incluso por la Dirección de Turismo del Municipio, sin abandonar las ancestrales prácticas de ganadería trashumante, lo que sería, una diversificación económica original". Por eso justamente, se sostiene que la escrituración de los campos permitiría a estas familias acceder a créditos para potenciar esa diversificación.

