Trabajo informal

El trabajo invisible que impacta en la salud mental

Las tareas de cuidado son un trabajo informal no reconocido que impacta en las posibilidades de inserción profesional y laboral de muchas mujeres e implica efectos negativos sobre la salud física, mental y el bienestar de las mismas.

Andrea Ginestar
Andrea Ginestar jueves, 21 de julio de 2022 · 07:08 hs
El trabajo invisible que impacta en la salud mental
Las tareas de cuidados generalmente son realizadas por mujeres

La igualdad en relación a las oportunidades laborales y de desarrollo profesional es una deuda pendiente que tiene la legislación argentina con las mujeres que son quienes cargan numerosos mandatos sociales sobre sus espaldas. Un "deber ser" impuesto desde pequeñas que es reforzado a medida que transcurren los años y que se materializa a través de las tareas de cuidado de hijos, hijas, madres, padres, nietos y personas con discapacidad. La pandemia ayudó a visibilizar la desigualdad.

En Argentina se estima que el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDCNR) representa el 15,9% del PBI según datos del 2020. De acuerdo a la Encuesta de Uso del Tiempo realizada en el 2013, el 88,9% de las mujeres participan de las tareas de TDCNR y les dedican en promedio 6,4 horas diarias; mientras que solo el 57,9% de los varones participan en estos trabajos y dedican en promedio 3,4 horas diarias.

Las consignas propuestas por los movimientos feministas van generando espacios de discusión en distintos ámbitos que incluyen una mirada más realista del rol que ocupan las mujeres, sin embargo, el Estado y las instituciones aún no poseen mecanismos que permitan otorgar un valor tangible a las tareas de cuidado cuyo reconocimiento actual solamente está dado por lo simbólico.

El cuidado informal es una actividad con un escaso reconocimiento, que está fuertemente feminizada y ligada al ámbito doméstico, lo que la convierte en fuente y eje central de las desigualdades de género en todo el mundo.

Actualmente hay algunas iniciativas que tienen como objetivo brindar un marco legal a las tareas de cuidado, una de ellas tiene como autora a la diputada nacional Mónica Fein quien se encuentra trabajando en el proyecto de Ley Integral de Cuidados. "Nuestra propuesta viene a saldar una deuda pendiente que tiene la legislación en uno de los temas que más nos dificulta a las mujeres que se relaciona con tener iguales oportunidades laborales y desarrollo profesional a pesar de que generalmente tenemos la carga de las tareas de cuidado de hijos e hijas, padres, madres, abuelos o personas con discapacidad", manifestó Fein.

"No identificar que ese tema es un trabajo hace que muchas mujeres estén sometidas a condiciones de desigualdad en relación a sus pares", agregó la legisladora.

Según relevamientos realizados a nivel nacional, existen indicadores que dan cuenta de las edades donde las mujeres registran mayores diferencias con los hombres en relación a las posibilidades de inserción profesional o laboral. Entre los 24 y 40 años, las diferencias en las tareas de cuidados alcanzan los 17 puntos.

"Dicha edad se corresponde con la etapa donde la mujer tiene más posibilidad de estar maternando. La sociedad debe compartir desafíos generando un sistema de cuidados que muestre que no es un problema familiar sino un debate social de cómo hacemos ese trabajo reproductivo reconocido, identificado y acompañado por la sociedad  y el Estado", explicó Fein.

Los proyectos que buscan ampliar las licencias parentales van en el mismo sentido. Para generar un cambio concreto es necesaria una modificación en el sistema de licencias por maternidad y paternidad que equipare las cargas y responsabilidades ya que para la legislación actual quien queda en caso al cuidado de los niños y niñas es la madre. 

"Si bien hay leyes que han avanzado aún hay una sociedad que piensa en términos de desigualdad ya que las posibilidades son desiguales. Hay que ir cambiando eso y creo que está más visibilizado pero aún queda ver las formas en que eso se convierte en una protección que permita igualar", dijo la diputada nacional.

El impacto de la pandemia en los cuidados informales

La pandemia ayudó a visibilizar un componente esencial del sistema de atención en salud, a menudo pasado por alto en el debate público: el cuidado informal, que tiene como protagonistas a los cuidadores que brindan atención a familiares y allegados con enfermedades a corto, mediano y largo plazo, afecciones crónicas o discapacidades, sin recibir una remuneración o compensación por ello. A eso se suman las tareas de cuidados de niños y niñas que generalmente son realizadas por las madres, abuelas, hermanas o mujeres del entorno.

"La pandemia demostró eso, a partir del cierre de las escuelas, geriátricos y centros de día, nos puso a las mujeres en un lugar de cuidados permanentes. Creo que uno de los debates de la política es seguir generando procesos de cambio social con legislación y debate para igualar", agregó Fein.

Una de las principales dificultades que tiene el Estado para la generación de políticas públicas es la falta de información precisa acerca de la cantidad de personas que actualmente se encuentran abocadas a las tareas de cuidado. Actualmente se están realizando investigaciones que tienen como objetivo brindar una estimación del impacto de la pandemia en la desigualdad de género mediante el análisis del cuidado informal en salud en Argentina.

"Estamos llevando a cabo un estudio que estimará el costo de oportunidad económico y los efectos en la salud de cuidadores informales argentinos, generados por la mayor intensidad en la carga de cuidado, así como por la generación de nuevos cuidadores debido a la pandemia", manifestó la economista Natalia Espínola y agregó: "El propósito del estudio es generar una base de datos sobre el cuidado informal en salud, ya que actualmente no se dispone de esta información local, que contribuya como herramienta para la discusión de políticas públicas en salud". 

"Hay una necesidad crítica e inmediata de comprender los cambios y desafíos en relación a la carga económica y sanitaria de los/as cuidadores/as informales en Argentina a causa de la pandemia que podría ayudar a informar y focalizar la planificación e implementación de políticas públicas más igualitarias y con perspectiva de género", finalizó Espínola. 

Estudios realizados a nivel mundial

La actividad relacionada a las tareas de cuidado implica altos costos de oportunidad (se pierden oportunidades educativas, laborales y de desarrollo fuera del hogar) y efectos negativos sobre la salud física, mental y el bienestar de los cuidadores informales.

En países desarrollados se identifican diversos estudios que muestran un aumento en la cantidad de horas destinadas al cuidado, principalmente en mujeres cuidadoras. Por otro lado, se crearon nuevas cuidadoras que debieron dejar la escuela y el trabajo para cuidar al familiar enfermo.

En relación a la salud mental, los estudios muestran que la mitad de los/as cuidadores/as reportaron una tensión mental, estrés y dolor adicional a causa de la pandemia y se sintieron inadecuadamente preparados para hacer frente a los riesgos adicionales para la salud de Covid-19.

"En países de América Latina se encontró escasa evidencia empírica sobre esta cuestión y ningún estudio en nuestro país. Con sistemas de salud fragmentados y sistemas de cuidado en continua evolución, en América Latina se espera que la desigualdad en el cuidado informal por Covid-19, y sus consecuencias, sea aún más profundas", finalizó Espínola

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