Gauchos del mar: los hermanos argentinos que recorren el mundo buscando olas
Cada 8 de junio se conmemora el Día Mundial de los Océanos. Ese manto de agua cubre más del 70% del planeta, es sustento de la humanidad y también de los demás organismos que viven en la tierra. Para muchas personas, representa el gigante azul que da temor y curiosidad pero para muchos otros simboliza calma, paz y nos recuerda a las vacaciones. Para estos hermanos, el océano es el recuerdo de su niñez y una invitación a la aventura.
Julián y Joaquín Azulay aprovecharon su pasión y, a través de material audiovisual, comenzaron a difundir las culturas que iban conociendo -por medio de sus viajes-, temas sociales, ambientales y se propusieron llevar el proyecto más allá. Por medio del surf, tratan de transmitir mensajes sobre el cuidado del ecosistema y como se puede llevar una vida simple, sana y en línea con la naturaleza.
Los hermanos, oriundos de argentina, iniciaron Gauchos del Mar en el año 2010 pero su relación con el surf comenzó mucho antes. El padre de Julián y Joaquín fue uno de los primeros surfistas argentinos y fue quien los sumergió en este mundo. Desde pequeños, aprendieron este deporte que llevarían consigo toda su vida. Pero no fue hasta su primera aventura que decidieron ponerse un nombre y grabar su travesía.
En el año 2010 iniciaron su viaje por toda América, partiendo desde California, Estados Unidos hasta Chile, todo por la costa del Pacífico, y luego de vuelta a su casa en Buenos Aires. La travesía les llevó 403 días, cuenta Joaquín, el hermano menor, a MDZ. "Era muy sencillo el viaje, era carpa, algunas tablas de surf y comíamos lo que había en los lugares, pescábamos, no había presupuesto en el primer viaje. Trabajábamos en el camino, íbamos viendo cómo podíamos hacer para estar más tiempo viajando y disfrutar la experiencia porque no había presupuesto en el primer viaje", comentó Joaquín.
Si bien el plan comenzó como una experiencia de descubrimiento se transformó en algo para compartir con toda la comunidad, lo maravilloso que es el mar -recordemos que los océanos producen el 50% del oxígeno que hay en nuestro planeta-, y la biodiversidad que habita en él. A su primer viaje le siguieron 4 más y el último, llamado "Territorio africano", se estrena este año. El trailer de este documental salió a la luz la semana pasada.
Joaquín cuenta que comenzaron a publicar las fotos y videos y decidieron emprender más expediciones y mostrar todo lo que veían. En su segundo viaje, navegaron por el Canal Beagle, al sur de Tierra del Fuego y les llamó la atención el lugar. Los lugareños comentaron que había un proyecto de ley para hacer el Parque Provincial Península Mitre y que nunca se había filmado una película ni documental sobre el lugar. Los hermanos, curiosos, decidieron ser los primeros.
Su tercera expedición fue "Península Mitre". En aquel viaje caminaron durante 53 días y realizaron toda la travesía a pie -no hay otra forma de acceder a ese territorio-, cargando 35 kilos en sus espaldas. "Nos generó curiosidad buscar olas ahí, también nos enteramos que había un proyecto de ley (...), todas esas cosas nos motivaron para hacer una película con sentido y apoyar un proyecto de ley que tiene sentido para el mundo, para las próximas generaciones, para el mundo, para nosotros", explicó el surfer.
En este y en "La ola sin fronteras", viaje en el que fueron a las Islas Malvinas, fue cuando más sufrieron el frío y las inclemencias del clima. Ambos lugares, con poca vegetación, clima frío y vientos gélidos los pusieron a prueba. "Sobre todo la parte física te agota pero la que te lleva adelante es la mental porque físicamente, capaz acá en la ciudad uno vive en una zona de confort, come más seguido. Allá era una vez por día, cenar a la noche y durante el día íbamos con una barrita de cereal o un café. (...) La parte mental es la que te lleva adelante, si realmente querés hacer la expedición en el área y creer que podes dejar algo para los demás", confiesa Joaquín.
En las Islas Malvinas lograron lo inimaginable, se pusieron en contacto con dos hermanos surfistas que viven en las islas. Estos jóvenes son los únicos surfistas de todas las islas y tienen aproximadamente las mismas edades que Julián y Joaquín. A pesar de las preconcepciones, los cuatro jóvenes pudieron compartir lo que los apasionaba, hacer surf. Los ingleses al comienzo tenían miedo de ser "usados" de forma política pero al entender que los argentinos solo querían conocer las olas aceptaron. Al día de hoy, siguen en contacto.

A diferencia del clima en el sur del país, su última expedición en África fue completamente distinta. Este viaje que realizaron justo antes de la pandemia les llevó 22 meses y podrían decir que fue uno de los más difíciles, por el idioma y por los pasos fronterizos. Para Joaquín, Gabón fue uno de los países que más disfrutó, es completamente distinto a todos los demás y remarcó que el 85% del territorio es selva y solo el 15% son construcciones. Esta última película la lanzarán este año y esperan poder mostrar la realidad que se vive en los países africanos.
La reflexión sobre sus viajes es sencilla: "al final es lo que nos gusta a nosotros, es nuestra pasión y a través de esta herramienta poder llegar a lugares y contar historias que generan cambios y tienen propósito para nosotros. Poder hacer algo por los demás, como lo de Península Mitre o Malvinas. Tratar de generar un puente a través del surf, el deporte y el mar. Al final, el mar es el que une a todos los continentes, es eso, tener un proyecto que le de sentido desde lo social, cultural y ambiental".
