Qué le espera a Mendoza tras un año de heladas tardías y tormentas
Para lo que resta de abril y durante los dos meses subsiguientes, Mendoza experimentará una tendencia climática que se caracterizará por una temporada más seca y cálida de lo normal. Así lo indican las previsiones para el actual trimestre efectuadas por los profesionales del Departamento de Climatologia del Servicio Meteorológico Nacional. Será pues, una condición que se extenderá al menos hasta julio, fecha en la que se espera contar con nuevas evaluaciones que permitan pronosticar el escenario ya bien entrado el invierno y en camino hacia la primavera.
Luego de varios meses en los que las heladas tardías y los aguaceros repentinos acompañados de estrepitoso granizo se hicieron sentir en todos los rincones de la provincia, con períodos de sequía, todo indica que las variaciones en el clima seguirán planteando desafíos para los mendocinos. Juan Rivera, investigador adjunto de Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) e integrante del Programa Regional de Meteorología del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), se refirió a estas estimaciones.
El especialista aclaró que en realidad estas proyecciones climáticas de la temporada de otoño-invierno no están relacionadas directamente a las problemáticas del cambio climático y el calentamiento global, sino que "el pronóstico refleja lo esperable para la temperatura y la precipitación en términos del impacto de la variabilidad en escala de tiempo estacional para el período abril-mayo-junio". Es decir, que son cambios considerados "esperables" en el marco de la transición entre los fenómenos denominados "El Niño" y "La Niña", que determinan a nivel global los cambios atmosféricos en su incesante relación con la variabilidad de los océanos.
"Hay mayores probabilidades de registrar menos precipitaciones respecto a lo normal para el trimestre abril-mayo-junio, así como también mayores probabilidades de registrar temperaturas por encima de los valores normales para ese trimestre. Es lo que muestra el pronóstico y depende de los forzantes atmosféricos y oceánicos que determinan la variabilidad estacional en escala regional", explicó Rivera y detalló que en líneas generales la temperatura viene mostrando un aumento a nivel país. Sin embargo, añadió, a escala regional y trimestral puede haber una mayor variabilidad interanual que domine esa señal.
De acuerdo a las tendencias generales registradas en relación con la temperatura y las lluvias en estas latitudes de clima semidesértico, se estima que los valores normales de lluvia para la ciudad de Mendoza rondan los 41,2 mm. En tanto que la temperatura máxima promedio es de 18,3 grados centígrados la máxima y de 7,3 grados centígrados la mínima. "Como en el caso de la precipitación, el valor normal de temperatura depende de la región", aclaró Rivera.