A los 78 años, murió Arturo Bonín
La 1-5/18 fue el último trabajo de Arturo Bonín que murió esta tarde luego de permanecer internado varios días. Antes se había destacado en filmes como Otra historia de amor y Asesinato en el Senado de la Nación. También actuó en Vidas robadas, Yo fui testigo y La señora Ordóñez, entre otros programas televisivos. En teatro interpretó más de 60 obras.
Arturo Bonín nació en Villa Urquiza, creció en Ballester y allí, mientras estudiaba Química para la alimentación en un colegio industrial de Floresta, descubrió su vocación casi por casualidad. Un amigo le dijo que en su colegio había clases de teatro y así descubrió su amor por la actuación. A su padre no le fue tan fácil aceptar esta vocación de hecho, Bonín contó que cuando le contó que pensaba dedicarse a esto iba quiso llevarlo al médico para que lo "curara".
Fue vidrierista antes de vivir de la actuación. En la década del 70' dio sus primeros pasos en el circuito de teatro independiente y años más tarde, en 1980, tuvo su primer contrato comercial para actuar en Érase una vez... Nélida Lobato en El Nacional. Siguieron numerosos trabajos. Obras de diverso género con las que fue ganando experiencia. Su fama creció cuando protagonizó un comercial de galletitas y entonces llegó por primera vez al programa de Mirtha Legrand. Tras hacer múltiples comerciales, comenzó a protagonizar telenovelas. Entre las más recordadas están Regalo del Cielo y Dulce Amor. Otros ciclos en los que marcó su impronta son Nueve lunas, Muñeca brava y La ley del amor, entre otros. En La 1-5/18, su último trabajo en la pantalla chica, interpretó al padre Ciro.
“Actuar es viajar para adentro, es reconocer las resonancias que hay dentro de uno, dentro mío, de cada uno de estos personajes que me toca interpretar", dijo en una entrevista a Infobae quien en 1991 ganó un premio Konex por su trayectoria televisiva. Sin embargo, a él no le importaban los premios individuales sino el trabajo en equipo. "Me gusta que mi trabajo sea colectivo. Por eso nunca voy a las entregas de premios. No me gusta competir con mis compañeros. Eso es algo que imponen otros, de afuera, pero yo no lo hago. El teatro compite contra el individualismo, la meritocracia y las formas excluyentes del otro. Yo no me expongo en premios que digan ganaste, perdiste o sos mejor o peor que otros”, decía Bonín.
Bonin era un apasionado de las buenas historias. “Amo contar cuentos y me encanta encontrar cómplices para hacerlo", decía el actor. Le gustaba compartirlas en distintos ambientes. Incluso delante de cámara, como relator. Organizaba reuniones y, como buen anfitrión, cocinaba para sus invitados.
Pasó sus últimos días en el sanatorio. Pero, aun internado, compartía sus proyectos con Susana Cart, con quien compartió los últimos 45 años. Junto a ella y a sus hijos, estaba esta tarde cuando murió.