La virtualidad en la UNCuyo llegó para quedarse
El coronavirus obligó a las instituciones educativas a revisar sus lógicas de funcionamiento determinadas por la necesidad de generar estrategias para dar continuidad a los procesos de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes. Cada nivel es un mundo aparte y el caso de la Universidad Nacional de Cuyo no escapa a la regla; allí el retorno a la presencialidad tardó un poco más en llegar que en otros ámbitos académicos y, según explicaron desde la institución, la bimodalidad -como una combinación entre el modelo presencial y virtual- llegó para quedarse.
En la actualidad contamos con nuevos conocimientos y experiencias aprendidos de los diferentes niveles educativos y las maneras en que encararon el desafío y se encuentran, ahora, en la puerta de un retorno a la presencialidad tal como la conocimos hasta finales del 2019.
"En estos dos años de pandemia no hicimos educación a distancia sino educación en emergencia con diferente tecnología que utiliza la educación a distancia. Formalmente ya teníamos la posibilidad de tener un porcentaje virtualizado de nuestras carreras presenciales que era hasta el 30% y ahora tenemos la posibilidad de tener hasta el 49 % de virtualidad en carreras presenciales", destacó la secretaria académica de la Universidad Nacional de Cuyo, Dolores Lettelier y agregó: "El volver a la presencialidad nos permite mejorar el sistema de educación a distancia ya que no estamos trabajando en la emergencia sino que tengo la posibilidad de hacerlo presencial pero tomo la decisión de hacerlo virtual".
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Algunas facultades e institutos que dependen de la UNCuyo, a partir de ahora, tendrán la posibilidad de ofrecer el 49% de la carga horaria de la carrera de forma virtual. De esta forma, la bimodalidad se constituye en una realidad posible que, en la medida en que sea reconocida como una ventaja para personas con dificultades de horarios (por trabajo y otras actividades) o por razones económicas (traslado, materiales físicos de estudio y hasta alojamiento), será motivo de discusión en las diferentes unidades académicas y seguramente con más énfasis hacia adentro de los claustros de docentes y de estudiantes.
La modalidad se resume en posibilidades flexibles de aprendizaje, donde idealmente los docentes cuentan con determinados niveles de competencias instrumentales, didácticas y pedagógicas para desenvolverse en el medio digital sin que su labor se encuentre limitada. Las experiencias en pandemia fueron diversas, desde formas exitosas a otras con serias limitaciones debido a los recursos disponibles y la capacitación por parte de los profesores.
"Tenemos aprobado el Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIEAD) en el 2018, lo que permite hacer una presentación de carreras a distancia. Son carreras que el más del 50 % de su dictado se da de manera virtual o remota, que es lo que llamamos a distancia" sostuvo Lettelier. Abriendo así el espacio a una discusión institucional que reconoce los efectos de la pandemia, los enmarca institucionalmente desde el plano normativo y determina condiciones para que la comunidad educativa de esa alta casa de estudios avance en sus discusiones internas.
"Cuando hablamos de los porcentajes de virtualidad, hablamos del total de la carrera, no por materia. Puedo tener materias totalmente presenciales como las prácticas y otras netamente virtuales", dijo la funcionaria.
"Cuando hablamos de los porcentajes de virtualidad, hablamos del total de la carrera, no por materia. Puedo tener materias totalmente presenciales como las prácticas y otras netamente virtuales", dijo la funcionaria.
Existen facultades con mayores grados de avance y experiencias de implementación, las más avanzadas fueron pioneras incluso mucho antes de la pandemia. Por otro lado, existen algunas que no habían reconocido a la virtualidad como posibilidad, o quizás solo de manera parcial en algunas carreras o materias. Lo concreto es que el SIEAD promueve cierta autonomía en los procesos internos de cada unidad académica, lo cual probablemente genere algunas fricciones internas al respecto.
La aplicación de este sistema abre varias preguntas, ¿hasta dónde se podrá exigir a los docentes?, ¿el acceso a dispositivos tanto como a conectividad serán garantizados para los estudiantes y docentes?, los procesos de formación y capacitación para la enseñanza en escenarios digitales serán cubiertos por las unidades académicas?, ¿por medio de cuáles recursos y con qué criterios serán concretados los pasos de migración hacia un esquema mixto?, ¿quién certificará y acreditará esos saberes? En fin, surgirán estos y muchos otros interrogantes que serán, probablemente, parte de la discusión venidera en un contexto que presenta doble complejidad; por un lado, el retorno a la actividad presencial y por otro lado, las elecciones de rectorado de los decanatos de cada facultad.
La política educativa de la UNCuyo quedará seguramente atravesada por otras discusiones de complejidad y relevancia, pero sin dudas que la consideración de la educación en escenarios digitales, con nuevos sujetos y con una masa heterogénea de docentes en cuanto a su formación, y a sus principios en relación con la modalidad mixta, atraerá discusiones de alto contenido fundamentalmente para las carreras de grado que son aquellas que poseen mayor cantidad de docentes y estudiantes.
"Tenemos más de 50% de los docentes que realizaron los cursos de capacitación en educación a distancia, manejo y uso de herramientas TICS. Este número facilitó las cosas durante la pandemia ya que veníamos capacitando desde el 2018 porque ya teníamos planteado el modelo mixto como un objetivo de gestión. La pandemia lo que hizo fue acelerar el proceso", agregó Lettelier.
"Veníamos capacitando desde el 2018 porque ya teníamos planteado el modelo mixto como un objetivo de gestión. La pandemia lo que hizo fue acelerar el proceso", agregó Lettelier.
"El foco lo ponemos en el modelo pedagógico, por eso el rol docente es fundamental ya que es el que determina cuáles son las capacidades, habilidades y competencias que tienen que tener nuestros estudiantes y egresados. Hacemos foco en la calidad educativa, garantizamos todo lo que tiene que ver con las habilidades o prácticas específicas para la resolución de problemas", dijo la secretaria académica.
¿Cómo será la implementación del sistema mixto?
A partir de una encuesta realizada en la universidad a fines del 2021, se relevó la intención o preferencia de los docentes para incorporar la bimodalidad. Los resultados fueron contundentes, más del 85% está pensando incorporar el sistema mixto llevando al 49% sus espacios curriculares. "Los resultados van en la línea con lo que veníamos planteando y queremos impulsar fuertemente", sostuvo.
Desde la Secretaría Académica de la UNCuyo aclararon que la discusión está planteada en el Comité de Calidad en Educación a Distancia de los que participan referentes de las unidades académicas e institutos junto con la Dirección de Educación a Distancia. "Van a trabajar en la capacitación, en el acompañamiento y asesoramiento específico cuando un docente hace esta planificación y decide que una competencia la quiere trabajar en equipo de forma virtual. En función de esa planificación es sobre la que ponemos el tipo de herramientas que utilizamos, que pueden ser virtuales o presenciales. Vamos a profundizar en eso, a través de la tecnología que permite hacerlo de manera remota", dijo Lettelier.
"Cuando hablamos de esta planificación pedagógica, si uno no tiene las competencias digitales como docente, es muy difícil poder implementar a pesar de que no es obligatoria, es importante si va a dar un gran porcentaje de la asignatura correspondiente o del espacio curricular que tenga la capacidad individual o que parte el equipo de cátedra la tenga", agregó la funcionaria.
La virtualidad obliga a los docentes a explicitar las formas de desarrollo de los contenidos y las herramientas a utilizar, si va a ser de manera sincrónica o no, en qué momento el docente va a estar disponible. "En educación a distancia muchas actividades son asincrónicas, no es lo mismo que se hacía a través de la pantalla de zoom que, en su momento fue una buena herramienta para la emergencia pero que demanda una capacidad instalada institucional o en los estudiantes que muchos no tienen debido a la falta de conectividad", destacó.
Al ser consultada acerca del financiamiento necesario para generar las estructuras que permitan llevar a cabo el sistema mixto dijo: "Aplicamos a dos proyectos a nivel nacional, ganamos el Proyecto de Virtualización en Educación Superior. Los fondos del primero llegaron a fines del 2020 y se reforzaron las áreas de educación a distancia. Acaban de llegar las partidas del segundo proyecto y el 70 % será utilizado en equipamiento para reforzar las áreas y el 30% en capacitación docente" y agregó: "Un tema importante es lograr que las plataformas no sean repositorios de bibliografía sino que haya una lógica pedagógica en cada uno de los documentos y para eso necesitamos seguir capacitando".


