Cómo funciona un esquema Ponzi y cómo se relaciona con Generación Zoe
Un esquema Ponzi es una estafa que convoca a inversores en forma continua para abonar con sus aportes, las utilidades de los inversores anteriores, haciéndoles creer que estas ganancias son el resultado de actividades comerciales legítimas o de inversiones exitosas, sin saber que el beneficio proviene de nuevos inversores. Para atraer a posibles victimas de la estafa se habla de "contratos de futuros", "programas de inversión de alto rendimiento" o "inversión offshore", prometiendo rendimientos superiores al promedio y argumentando que reciben información privilegiada de grupos de inversión, para el éxito de las operaciones.
Al principio el inversor recibe un alto rendimiento por su dinero y se siente confiado en dejar su aporte inicial en el sistema y en algunos casos los operadores programan planes en los que se limitan la periodicidad y el monto de los retiros, para asegurarse un flujo constante de dinero. El sistema existe en tanto no baje el flujo de inversores nuevos y que la mayoría de ellos no requiera el reintegro de la totalidad de su aporte.
A fines del 1800 se registraron algunos casos que podrían enmarcarse en este sistema fraudulento, como los de Adele Spitzeder en Alemania, Sarah Howe en los Estados Unidos través del "Ladies 'Deposit" y por Baldomera Larra Wetoret en España con la "Caja de Imposiciones". Todas ellas, con diferentes métodos recibían dinero a cambio de un interés mensual muy atractivo y finalmente robaban el dinero de sus inversores. El sistema debe su nombre a Carlo Ponzi, quien, en 1920, llevó a cabo este plan y se hizo conocido en todo Estados Unidos debido a la gran repercusión que alcanzo su estafa.
Ponzi emigró de Italia a Estados Unidos y descubrió que los cupones de respuesta internacional de correos se podían vender en ese país más caros que en el extranjero, estimando que, por el tipo de cambio, le reportaría ganancias. Convencido de ello lo comentó entre sus conocidos y obtuvo el apoyo financiero de muchas personas argumentando que por una inversión de 45 días recibirían un 50% de ganancia.
A los pocos meses de iniciado su plan fraudulento, Carlo Ponzi había conseguido hacerse de varios millones que invirtió en el Hanover Trust Bank of Boston. Pero, a mitad de ese año, el Boston Post comenzó a cuestionar las prácticas de la empresa de Ponzi y el Estado la intervino y no permitió que recibiera nuevos aportes. Ante el reclamo de algunos inversores desconfiados devolvió con celeridad lo reclamado obteniendo el apoyo de nuevos inversores que le permitieron continuar ganando dinero a montones. El gobierno descubre su estafa y lo condena a la cárcel pero al pagar la fianza impuesta fue liberado, el sistema no pudo sostenerse y los ahorristas perdieron su dinero. A fines de 1920 Ponzi fue declarado en bancarrota y enviado a Italia. El estafador italiano ya en 1908 había participado en una operatorio similar en Canadá.
Señales de alerta de un esquema Ponzi
- Promesa de alta ganancia con escaso riesgo
- Rendimientos positivos regulares
- Inversiones no registradas oficialmente
- Operadores sin licencia
- Complicación al reclamar el pago del beneficio o reintegro del aporte
- Ofrecimiento por parte de una empresa no registrada en un ente regulador de la actividad
Existe otra forma de fraude similar, la trama piramidal, pero a diferencia del esquema Ponzi, sólo se beneficia quien capta un nuevo inversor, el nuevo aportante conoce anticipadamente que su dinero es para el pago de beneficios de inversiones anteriores. Este esquema tiende a colapsar rápidamente por el hecho de necesitar en forma constante la incorporación de nuevos participantes.
Generación Zoe
Esta compañía nacida en Argentina y con presencia en distintos países de América y de Europa, inicialmente se dedicaba a dar clases de coaching, pero últimamente amplió sus unidades de negocio con la apertura de hamburgueserías, tiendas de mascotas, empresas de construcción, pizzerías, tales como ZOE Capital (criptomonedas) , la Universidad del Trading; ZOE Construcciones; ZOE Fitness, ZOE Burger.
Por otro lado, ofrece a las personas que integran sus cursos para formar lideres un rendimiento elevado, también emitió su propia criptomoneda, presuntamente respaldada por minas de oro adquiridas por su dueño, Leonardo Cositorto. En sus comunicaciones ofrecen retornos sobre la inversión con valores altísimos comparados con cualquier otro negocio conocido. Algunos analistas financieros usaron las redes sociales para alertar sobre la semejanza de la operatoria de la empresa Generación Zoe, que se presenta como una compañía de coaching y liderazgo y además ofrece paquetes educativos, con el esquema de Ponzi.
En 2021, algunos de los traders más activos en redes sociales se encargaron de desenmascarar el caso "Ozono Merval", una cuenta con miles de seguidores, que armó un fondo cripto que prometía rendimientos extraordinarios. En poco tiempo esa inversión explotó generando enormes pérdidas en decenas de usuarios.

Ahora la mira esta puesta en Generación Zoe. Uno de los primeros llamados de atención fue de la ONG Argentina Bitcoin, quien denunció a Generación ZOE ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). La presentación pide investigar a Generación Zoe y comprobar si, mediante el coaching coercitivo, la formación educativa y las finanzas, quienes llevan adelante la empresa cometieron el fraude conocido como "Esquema Ponzi" o estafa piramidal.
El pasado viernes, el fiscal federal Eduardo Taiano impulsó una causa penal, ya que imputó a Leonardo Cositorto, el fundador de Generación Zoe, por una posible "captación de ahorro público no autorizado y manipulación del mercado".
Desde la empresa, su líder utiliza las redes sociales para defenderse y argumenta que su empresa esta constituida por membresías inteligentes y que para el respaldo de su negocio cuenta con un fideicomiso financiero en Argentina. Pero, a pesar de su defensa, la denuncia pública generó que centenares de inversores de Generación Zoe, reclamaran su aporte por temor a no recibir el rendimiento prometido o perder su dinero.

