Arritmia cardíaca: por qué no siempre la señal de alarma son las palpitaciones

Arritmia cardíaca: por qué no siempre la señal de alarma son las palpitaciones

El abanico de formas en que se presenta este cuadro que afecta al corazón es amplio y requiere de tratamiento urgente debido a la sobrecarga que genera en este órgano vital. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el país. La importancia de la prevención.

Zulema Usach

Zulema Usach

Se trata de un cuadro común y recurrente entre la población y muchas veces persiste de manera silenciosa casi sin ser percibido desde el punto de vista físico. De hecho, las arritmias cardíacas pueden generar cardiopatías severas si no son detectadas a tiempo, con el consecuente riesgo para la persona. Por eso justamente, los especialistas advierten sobre la importancia de realizarse los controles anuales habituales, entre los que deben estar presentes los chequeos clínicos y de imágenes para conocer el estado general del corazón. Y en el caso de que exista un exceso o desequilibrio de las descargas eléctricas en algún sector de este importante órgano, la recomendación es lograr que sea posible realizar el tratamiento o intervención adecuada a tiempo.

La arritmia cardíaca que motivó que el gobernador Rodolfo Suarez tuviera que ser intervenido por segunda vez el jueves pasado, hizo disparar los interrogantes a cerca de esta preocupante afección desde el punto de vista de la salud pública: las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la población argentina con un registro estimado de 280 decesos diarios por esta causa. Ese dato, justamente, es el que los especialistas en cardiología buscan hacer declinar propiciando la prevención y la detección temprana de las diferentes formas en las que el corazón de los adultos puede estar dando señales.

Muerte súbita, el peligro de la arritmia no detectada

Alejandro Saracco es uno de los cardiólogos más reconocidos de la provincia e integra el Programa de Prevención y Tratamiento de las Enfermedades Cardiovasculares del Ministerio de Salud. Destaca que las arritmias conforman un grupo muy variado de patologías dentro de la cardiología e incluso existe una especialidad dedicada específicamente a estudiar y detectar estos cuadros, llamada electrofisiología. Saracco explica que el abanico es amplio al hablar de arritmias, según su localización, intensidad, afectación para el corazón y origen.

Detalla, en líneas generales, que existen aquellas que son “benignas” y otras que revisten formas mortales. Muchas veces, el disparador de la consulta tiene que ver con palpitaciones recurrentes en el/la paciente. Sin embargo, advierte, existen arritmias que no son percibidas por la persona y que al exigir al corazón un determinado ritmo o un permanente desequilibrio, termina causando una patología más grave que inclusive, puede conllevar a la muerte súbita.

La importancia del diagnóstico precoz

“De acuerdo a su origen, en relación al sector del corazón que está siendo afectado en cuanto a las descargas eléctricas que se generan, las arritmias pueden ser supra ventriculares o ventriculares. Lo importante en todos los casos es poder detectar su origen y a partir de allí poder realizar el tratamiento adecuado para la persona porque puede ser que sean asintomáticas y que la consulta se realice de manera tardía”, destaca Saracco.

En el caso de las supraventriculares (tal como sucedió en el caso del gobernador mendocino) las palpitaciones, se perciben con una cantidad de latidos que llega a superar los 180 por minuto (lo habitual en un corazón sano es de hasta 120 latidos por minuto). De acuerdo al cuadro y el estado general de la persona, será el tratamiento a recibir para disipar no solo las molestias que genera el estado permanente de taquicardia, sino con el fin de evitar daños más profundos en el funcionamiento general de este órgano vital.

Así, en algunos casos la afección se puede corregir con medicación especifica acompañada de cambios de hábitos en el caso de ser necesario o bien recurrir a diferentes metodologías de intervención. En el caso de Rodolfo Suarez, por ejemplo, fue necesario efectuar una ablación por radiofrecuencia mediante una cirugía que se realiza por medio de un catéter que se ingresa al organismo por vía endovenosa.

Esto significa, detalla Saracco, que es necesario quemar o cauterizar los milimétricos tramos de filamentos que emiten un exceso de electricidad en el corazón. “Por eso, puede suceder que en una primera intervención no se ablacione todo el tramo y quede algún pequeño fragmento. Esto se hace para terminar de bloquear el circuito que está ocasionando la arritmia”, detalla el cardiólogo.

Miocarditis y su relación con el covid

En el caso de las arritmias ventriculares, asegura Saracco, la gravedad y el riesgo de enfermedad coronaria es más evidente. “En esos casos hay que ver si existe una falta de irrigación al corazón, es decir una isquemia”, detalla. En estos casos, es posible que la cirugía para incorporar un by pass o realizar una angioplastía (procedimiento destinado a desbloquear los vasos sanguíneos del corazón) sean las soluciones posibles para tratar esta forma de arritmia severa.

En los últimos meses, las consultas relacionadas a trastornos en el funcionamiento del corazón se incrementaron debido a que una de las secuelas de los cuadros post covid está asociada a la miocarditis; una forma de afección coronaria asociada a la acción de agentes infecciosos. “Hay un incremento de las consultas por este motivo en parte también porque las personas se están haciendo más chequeos. Ahí es cuando detectamos las arritmias que existen y que generan problemas en la salud general de la persona sin que esta se dé cuenta”, advierte Saracco y recalca la importancia de realizarse los estudios anuales de rutina, entre los que no pueden faltar los relacionados al corazón. “Un electrocardiograma, un ecocardiograma, una ergometría y un estudio Holter son fundamentales para detectar anomalías junto al control de la presión arterial”, destaca el especialista.

Prevenir para cuidar al órgano vital

La prevención y tratamiento de hábitos y conductas de riesgo, son las claves a la hora de cuidar el corazón. Hipertensión, exceso de triglicéridos y colesterol malo, como así también el sedentarismo y el tabaquismo se suman entre las conductas de riesgo que van en detrimento de la adecuada salud del corazón cuando no se trata de patologías congénitas. Pero en la lista de situaciones desfavorables también figura el estrés y los cuadros de ansiedad, angustia y depresión. “Está comprobado que las enfermedades de origen emocional terminan afectando las defensas y el estado general del organismo. Se liberan sustancias químicas que no tardan en tener un impacto, por ejemplo, en el producción del glóbulos blancos”, destaca Saracco y recomienda todas las acciones asociadas a la posibilidad de relajación, la adecuada alimentación y la actividad física.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?