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Los riesgos de una tendencia que crece entre los hombres

Cada vez es más común que los hombres concurran a centros de estética para realizarse tratamientos estéticos, aunque alertan sobre los riesgos que puede conllevar esta práctica. La experiencia de algunos implicados y la visión de las esteticistas.
Foto: Freepik
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Hace un tiempo, la depilación masculina  dejó de ser un tabú  para comenzar a ser un tema aceptado entre los hombres. Cada vez es más común observar a los hombres sin rastros de vellos en ciertas partes del cuerpo, principalmente en el pecho y en la espalda. Sin embargo, este tratamiento presenta algunos riesgos.

Esteban, un hombre que se realizó la depilación en su zona genital, contó sobre los inconvenientes que atravesó tras el tratamiento: "Tuve algunas complicaciones relacionadas con los hongos luego de la depilación en la zona íntima, hice tres sesiones y luego decidí no seguir con el tratamiento". "Cuando consulté con mi médico de cabecera me explicó que el vello tiene función específica en esa zona y es peligroso alterarla", explicó.

La depilación que incorpora laser conlleva riesgos de quemaduras o hasta un porcentaje de riesgo cancerígeno. La piel es uno de los órganos más grandes del cuerpo, y la melanina, una de las sustancias más importantes, se produce como defensa al daño de rayos UV u otra radiación que atente contra la espesura de la piel. Algunos médicos indican que la depilación definitiva conlleva riesgos como la contaminación lumínica y problemas derivados.

A pesar de los riesgos, los hombres evaúan la relación riesgos/beneficios y es cada vez mayor la cantidad que concurre a realizarse estos tratamientos. Varios pueden ser los motivos por los cuales concurren a los centros de estética y comenzar un tratamiento de depilación: por estética, comodidad o debido a la práctica del deporte, principalmente.

Rodrigo es un joven de 26 años que empezó a realizarse el tratamiento de depilación por motivos estéticos. “Tenía mucho bello en la zona de la espalda superior y el cuello y me era incómodo”. Previo a la pandemia de coronavirus, alcanzó a realizar dos sesiones en un centro de estética con una periodicidad de 45 días entre cada sesión y, luego, retomó con otra profesional con sesiones mensuales. “Hoy en día me realizo el tratamiento en toda la espalda, el cuello, los hombros y parte de los brazos”, señaló.

Francisco, de 22 años, es otro joven que se realiza la depilación. Comentó que hace 4 años empezó a realizarse el tratamiento en la época previa al verano en ciertas zonas del cuerpo, principalmente, en brazos y piernas. Contó que se inició en la depilación por recomendación de su pareja, él se depiló y le gustaron los resultados: “Me gustó como quedó y me quedó el hábito de hacerlo en verano. Es cómodo y estético”.

Ambos coinciden en que es un asunto que ya se encuentra aceptado entre el género masculino, aunque todavía pueden persistir, en menor medida, comentarios negativos. “Existen ambos tipos de comentarios. Por un lado, hay mucha gente que lo considera algo normal e, inclusive, cada vez encuentro más gente que se realiza estos tratamientos. Pero, por otro lado, siempre encontrás quien hace comentarios o gastadas”, agrega Rodrigo.

También señalaron que, a pesar de que entre sus grupos de amigos no sea uno de los temas instaurados en la conversación, la depilación masculina se trata de un asunto que aparece cuando uno de los integrantes está pensando en depilarse. “Es algo que se habla con normalidad”, señalaron.

Desterrando prejuicios

Las profesionales consultadas por este medio aseguran que es aquellos hombres que se acercan a centros de estética para depilarse todo el cuerpo o ciertas partes lo hacen con naturalidad, a diferencia de lo que ocurría tiempo atrás.

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Marita Pastorino, esteticista con un emprendimiento en Godoy Cruz, provincia de Mendoza, comentó que hace un tiempo que los hombres comienzan a ganar terreno entre los clientes de los centros estéticos: “Se han empezado a animar hace bastante tiempo. Está buenísimo que se haya avanzado y que no sea un tabú, porque para ellos era un tema de que los miraban mal, que se les reían y hoy ya es no tienen esa vergüenza”.

“Desapareció el tema de lo que puedan llegar a decir los demás: que los amigos se les rían o que los gasten. Hoy en realidad, es muy raro el hombre que no se haga definitiva en alguna parte del cuerpo. Más que nada, era un tema del qué dirán, como el padre se riera del hijo que viene a hacerse la definitiva, por ejemplo. Eso se terminó”, agregó.

Romina Tucci, otra esteticista, indicó que, en su caso, aunque se trate de un bajo porcentaje, en estos últimos años se incorporó al hombre como cliente, una situación que no ocurría previamente.

Pastorino, quien realiza estos tratamientos hace aproximadamente 9 años, comentó que “al principio era muy difícil, era muy poquita la cantidad de hombres. Era un 10% los que se venían a hacer definitiva. Hoy pasó a ser un 50-50, y se pueden sentar al lado de una mujer a esperar su turno”. “Antes venía un varón y lo tenía que hacer pasar se hacía la definitiva y se iba, hacía esperar a las mujeres”, señaló.

Sobre el tratamiento, indicaron que es recurrente que los hombres se realicen la depilación por motivos estéticos, comodidad o ya sea debido a la práctica del deporte: “Por ahí arrancan con una zona que les molesta, que generalmente es la espalda, y de ahí pasan a otras partes: al pecho, a los brazos. Todo depende de cuál es la parte que les molesta.”

“Generalmente concurren a hacerse el delineado de la barba, o trabajar en el sector de la nuca, cuello, axilas, espalda, pecho”, señaló Tucci, a lo que la otra esteticista añadió que empiezan por la zona que más les molesta. “Por lo general, si es la espalda lo que más les molesta es el tacto de su pareja, el no poder sentir una caricia, un roce. Estamos hablando de una espalda bastante velluda. Si hacen deporte empiezan con piernas y parte íntima. Depende del hombre que se realice”, explicó.