Emprendieron para criar a sus hijos y fundaron una fábrica de alfajores
Silvia Díaz y Roberto Balmaceda fundaron hace ocho años la fábrica de alfajores Montaña Blanca. Son el producto regional líder de Malargüe. Su historia.
Silvia Díaz y Roberto Balmaceda los dueños de Montana Blanca.
GentilezaDos profesionales dejaron todo y emprendieron en un pequeño pueblo de Mendoza de solo 30.000 habitantes. Se trata de Silvia Díaz y Roberto Balmaceda que hace diez años buscaban una actividad que les permitiera criar a sus hijos y terminaron fundando una fábrica de alfajores que brinda trabajo a 20 personas.
Dejar todo para emprender
Silvia es profesora de Ciencias Naturales y Roberto Balmaceda técnico químico industrial minero. Los dos tenían agendas muy apretadas por sus profesiones y se les hacía casi imposible cuidar a sus hijos. En ese sube y baja entre la vida laboral y la familia, decidieron dejar todo y emprender. La idea era encontrar una tarea que le permitiera a Silvia ocuparse de los niños.
Así fue que no dudaron y empezaron a hacer alfajores y chocolates en la cocina de la su casa. Entre mamaderas, pañales y recetas construyeron Montaña Blanca, un negocio exitoso que se fue ampliando. Hoy tienen un local de alfajores y chocolates, y dos panaderías. Emplean a 20 personas y abastecen de regionales a hoteles, cabañas y espacios turísticos de Malargüe. En temporada alta fabrican 4.000 alfajores por día y unos 1.500 en temporada baja.
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“Yo he estado casi diez años dando la teta, llevando a los chicos al colegio. La primera etapa de la infancia la mamá tiene que estar muy presente. Ahora, mi marido se hace cargo de los chicos. Los lleva, los trae y yo estoy más libre”, explicó Silvia a MDZ.
Ferias y eventos
Silvia y Roberto no solo son emprendedores y buscan posicionar su negocio, sino que trabajan para hacer crecer su ciudad y posicionarla como un destino turístico en la agenda nacional. Con sus alfajores han recorrido ferias y concursos en todo el país.
En Malargüe organizan con cierta periodicidad degustaciones de chocolates y maridajes con vino. Una de las últimas actividades fue en marzo cuando montaron un espacio de maridaje en la Senda Cultural de la Avenida San Martín.
También participaron de la Feria del Alfajor en la Nave Cultural de la Ciudad de Mendoza los primeros días de abril y ya se están preparando para el mismo evento en julio en Tucumán. Además, serán parte del Mundial del Alfajor en agosto en el predio de Costa Salguero de la Ciudad de Buenos Aires.
Por otra parte, Montaña Blanca organiza eventos con la comunidad como el reconocimiento a diez mujeres malargüinas para el Día de la Mujer. La actividad alcanzó a mujeres emblemáticas y referentes del deporte, la educación, la política, el empresariado y la comunicación social.
Una fábrica abierta al público
En 2018, Silvia y Roberto inauguraron la fábrica de chocolates artesanales Montaña Blanca en la calle Rufino Ortega 1140. La fábrica se puede visitar y los clientes pueden ver en vivo como los maestros chocolateros hacen bombones y chocolate en rama.
“La clave es la receta. Nosotros probamos hasta que dimos con la galleta que nos gustó. No queremos industrializar el producto porque nuestra marca es regional, artesanal”, explicó Roberto que ahora es un experto en el templado de chocolate.
“También es muy importante la materia prima. Nosotros compramos todos los productos en Buenos Aires y el chocolate es importado, viene de Bélgica”, agregó.
Por otro lado, Silvia remarcó que el negocio se fue profesionalizando con el tiempo y que fueron mejorando el logo y el empaquetado hasta llegar a un producto de calidad. También contó que Montaña Blanca está inspirada en el volcán Payún Matrú, uno de los más icónicos de la reserva La Payunia.






