ver más

Primera mesa navideña y la ley de la vida

Hace un par de meses Clara Vaccarezza nos contaba a MDZ que su mamá había partido y que le tocaba vivir el primer de la madre sin ella. Su papá ya había partido hace unos años. Hoy ya con los dos en el cielo, Clara reflexiona desde el corazón acerca de esa silla vacía que duele tanto.

Es increíble cómo las generaciones anteriores nos nuclean: ¡qué importantes son los abuelos!! Los ocho hermanos nos encontramos este año sin los referentes de arriba, nos toca experimentar la orfandad y ya dejar de mirar para arriba para ver para los costados, como si nos hubieran sacado el techo o el paraguas protector. Y es un sentimiento extraño…

Acercándose estas fechas, un hermano mío se animó a hacer la pregunta que no nos atrevíamos a hacer en voz alta: “¿Y esta navidad… qué hacemos?”. Sólo unos instantes bastaron para que brotara la respuesta unánime: “¡Nos juntamos igual!”. Esto me dejó pensando en papá y mamá, en que toda su vida trabajaron para que exista verdadero cariño, respeto y unión entre hermanos.

Inés y Carlos Vacarezza, papás de Clara.

Quizás por historias familiares complicadas, ellos siempre entendieron que el regalo más grande que nos daban era una familia unida y fuerte. Ya desde chiquitos, en nuestras naturales peleas, nos enseñaron a reconocer nuestra parte de responsabilidad, a pedir perdón y a perdonar de corazón. Su mensaje fue claro: nada es tan importante que pueda justificar perder la unión familiar.

Esto no quiere decir que no haya desacuerdos, o que pensemos todos igual, sino que nos respetamos y queremos por encima de todo. Me atrevo a proponerles algo: pararnos a pensar en estos días y ver si no hay algo de lo que tengamos que pedir perdón, si no hay un rencorcito guardado de alguna ofensa que debamos perdonar, y aunque no nos perdonen o ya no podamos hacerlo verbalmente, que lleguemos con el corazón liberado a estas fiestas.

Familia a pleno

Me alegra pensar que estar Navidad nos juntamos, pero no sólo para compartir la mesa navideña, sino en una unión más profunda, de cariño sincero, a pesar de que alguno (por las distancias) no pueda estar físicamente. Y sé que, de esta manera, mi papá y mi mamá van a estar reunidos con nosotros frente al Pesebre.

¡Muy feliz navidad para todos!

* Clara Vacarezza esposa y madre de 5 hijos.