El por qué del desplante de una entidad empresaria kirchnerista a Alberto Fernández por el feriado
La fiebre mundialista despierta pasiones de todo tipo y el ámbito de la política no se queda al margen. La llegada al país de la Selección argentina provocó un cimbronazo en la grieta que hay en el oficialismo.
En medio de la comedia de enredos que significó el operativo para que los jugadores tuvieran contacto con los millones de simpatizantes que quisieron ir a darle la bienvenida, la decisión del presidente Alberto Fernández de decretar feriado parece ya en el olvido. Sin embargo, entre todos los rechazos que sumó hay uno que es llamativo y que puede interpretarse como un mensaje oculto.
Se trata del comunicado que emitió la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), una entidad que desde hace un par de años quedó bajo el control del kirchnerismo.
“Estamos a cuatro días de la Navidad, que es una de las fechas comerciales más importantes en el año. Un feriado en todo el país perjudica las ventas de las pymes comerciales”, dijo el presidente de CAME, Alfredo González.
La nota remarca que “en un contexto de cinco meses consecutivos de baja de ventas minoristas, con negociaciones abiertas con el gremio mercantil para definir el segundo tramo de actualizaciones salariales por inflación, con el pago del segundo medio aguinaldo y con el bono decretado por el Gobierno, el feriado de mañana (por hoy) sólo complejiza la situación delicada de las pequeñas y medianas empresas. A su vez, las pymes que decidan abrir deberán pagar el día de trabajo con el adicional correspondiente”.
“Entendemos la decisión del Gobierno nacional, pero no estamos de acuerdo con que se decrete feriado. Lo más lógico ante una situación excepcional como esta sería definir el día como no laborable y así es el empresario el que determina si abre o no su establecimiento”, finalizó González.
Posición empresaria
Esta posición se entiende desde la lógica empresarial, pero también forma parte de la interna que existe en el Gobierno nacional. Está claro que las decisiones del presidente no son siempre compartidas por el kirchnerismo y esta es una forma de hacérselo saber.
CAME agrupa a cerca de 1.500 federaciones, cámaras, centros comerciales y uniones industriales de todo el país. Dirigida durante dos décadas por el histórico Osvaldo Cornide, tuvo un largo período de crecimiento, tanto económico como de peso sectorial.
Sin embargo, desde la salida del veterano empresario, en 2017, la disputa por el control de CAME estuvo dominada por el alineamiento al poder de turno. La entidad es un botín codiciado por la influencia sobre miles de pequeños y medianos empresarios a nivel nacional y por una “caja” importante que surge de los ingresos por sus asociados.
En agosto del 2020 fue elegido como presidente González, titular de la Federación Económica del Chaco. Se trata de un empresario muy cercano al gobernador de esa provincia, Jorge Capitanich, que decidió no adherir al feriado y muy cercano a Cristina Fernández de Kirchner
González no sólo responde a Capitanich sino que tuvo una excelente relación con el entonces ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. En ese contexto, se cuestionaba su independencia para defender los problemas de un sector que viene golpeado por el cierre de 90.000 comercios, la alta presión impositiva y la suba de costos.
Giro en la relación
Algo cambió desde la llegada del actual ministro de Economía, Sergio Massa y su secretario de Comercio, Matías Tombolini.
Los últimos informes económicos del sector que elabora la entidad comenzaron a reflejar números más negativos que hace unos meses.
De todas maneras, los cambios internos fueron muchos y todos se produjeron para poner a CAME como una entidad “amiga”, más allá de la realidad que viven las empresas y comercios de todo el país.
Un punto importante es la mayor influencia que tomó el economista Mariano de Miguel en el área de estadísticas de la entidad. Desde hace años está a cargo de la formación de dirigentes de CAME y, en la función pública, ocupó un cargo en el Ministerio de Defensa, desde la llegada del exministro Agustín Rossi.
También el ingreso al consejo directivo de empresarios cercanos a La Cámpora, como el caso del textil Damián Regalini, es otro dato que señalan quienes, en silencio público, ven la mutación de la entidad.