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La propaganda y el nuevo manejo de la “verdad”

Con la toma de posesión de Elon Musk del gigante de las redes sociales Twitter, estamos ante un nuevo capítulo de la historia de las comunicaciones.
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Se ha abierto el debate si en realidad las redes sociales son plataformas en las que manda la libertad de expresión o las redes sociales ya han sido captadas, por lo que muchos pensadores “anticapitalistas” llaman, el nuevo orden mundial. Grandes estructuras burocráticas en todo el mundo manejan grandes flujos de capitales con fines comerciales. En algunos casos se podría decir que fue el mayor cambio en la industria del “lobby” de las últimas décadas. Un ejemplo claro de como las grandes corporaciones fueron ocupando espacios en los capitalismos nacionales y en los propios estados son los derechos de televisación del futbol argentino. Pasamos de “los goles no se manchan” a que “Mickey Mouse” sea el dueño de la pelota. En la cabeza de Walt Disney, evidentemente nunca estuvo ser dueño de los derechos del futbol argentino. Pero ya ni Walt Disney tiene sus sueños encuadrados.

Los grandes conglomerados económicos, fondos de inversión con importantes terminales en los medios de comunicación y en la política, son capaces de generar corrientes de comunicación en un segundo alrededor de todo el mundo. Pareciera ser conspiranoico, pero es una realidad incomoda. Pensemos en las fake news y en los medios de comunicación. Por un lado quieren libertad de expresión, pero uno puede leer en los editorialista más importantes de los diarios nacionales frases en las cuales conectan a cualquier dirigente conservador como aquellos dirigentes que atentan contra la democracia o tienen ideas que no se
condicen con los lideres progresistas, que la mayoría de los medios nacionales e internacionales promueven.

También existen fenómenos en la comunicación de la posmodernidad en las plataformas de redes sociales, Facebook e Instagram, personajes “virales” hoy manejan cuentas que manejan millones de dólares de publicidad y tienen millones de seguidores, por hacer cosas como dar dinero a cambio de que una persona haga tal o cual cosa. Un Ejemplo es Jimmy Donaldson, tiene apenas 23 años, suma más de 100 millones de suscriptores entre sus canales y en 2021 ganó 50 millones de dólares con sus videos. Todos lo conocen como Mr Beast.

Sin dudas en los 90 cuando la globalización brillaba en su mejor momento, la gente lo percibió como un proceso virtuoso. En la medida que fueron pasando los años y avanzo la globalización, paralelamente los habitantes de los países del mundo comenzaron a sentir que pertenecer a la humanidad toda tenía sus ventajas pero también desventajas importantes en su día a día. Probablemente uno de los factores que trajo aparejada la globalización como resultado es la división de los estados nación en dos grandes partes antagónicas. Aquellos que quieren ser ciudadanos de un mundo global sin fronteras a la Lennon, y por otra parte los que están enamorados de su propia cultura y prefieren “preservar” los propios basamentos de sus sociedades, culturas y religiones.

La grieta comunicacional es mundial y llegó para quedarse y profundizarse.

* Agustín O’Reilly es politólogo y Director General de Moody Brook Consultores