El dato que revela la dureza del cepo para los vuelos al exterior
Por la falta de dólares, el Gobierno nacional viene restringiendo los viajes de argentinos al exterior. Desde el inicio de la gestión, se sumaron medidas para desalentar el turismo internacional.
Además de la devaluación del peso, se aplicó un impuesto sobre los gastos de servicios turísticos para el exterior, se colocó una percepción del Impuesto a las Ganancias, se eliminaron las cuotas y se dispuso, finalmente, un dólar “Qatar”.
Todo en línea para reducir la cantidad de argentinos que viajen fuera del país y cerrar la canilla de demanda de dólares por ese rubro lo máximo que se pueda. Los resultados están a la vista.
La pandemia se inició meses después del cambio de gobierno y llevó a cerrar las fronteras. Como muchos países la actividad aerocomercial estuvo paralizada por varios meses. De alguna manera, el presidente Alberto Fernández tuvo, dentro del contexto dramático del coronavirus, un alivió económico: el país no estaba en condiciones de seguir cubriendo la salida de dólares por turismo si se mantenía el ritmo del 2019.
Con la llegada de las vacunas, los países se fueron abriendo y recuperando las operaciones. Para la Argentina esa reactivación le jugó en contra debido a los problemas en materia de divisas. Por ese motivo, más alguna decisión tomada bajo el cristal ideológico, se fueron disponiendo de esas medidas restrictivas.
A menos de dos meses del final del 2022 y con la pandemia en un segundo plano, la Argentina muestra que las restricciones a los vuelos internacionales son fuertes y más aún si se contrasta con otros países de la región.
En octubre, la cantidad de pasajeros transportados por vuelos internacionales estuvo 24,8% abajo que igual mes del 2019, según datos de la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC).
Esto muestra que todavía se está lejos de llegar al nivel de hace tres años.
Si se compara con otros países de la región, la Argentina está en el pelotón de los de abajo en cuanto a recuperación de los vuelos.
En base al último informe de este organismo, con estadísticas de agosto, la recuperación de la cantidad de pasajeros internacionales transportados está al 67% respecto a igual mes del 2019. Sólo Chile está más atrás, con 65%. Brasil se ubicó por arriba con 70% del volumen de hace tres años.
Mientras tanto, hay países que está operando por arriba de los niveles previos a la pandemia. Por ejemplo, México está 8% por encima, Colombia un 10% y República Dominicana un 20%.
La lenta recuperación más las medidas restrictivas está haciendo que las líneas aéreas que operan en el país no aumenten a mayor ritmo las frecuencias y que algunas que se fueron durante el 2020 hayan archivado sus planes de regresar.
Esta menor competencia provoca que los pasajes aéreos estén caros respecto a otras épocas

