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Ficción versus realidad: así se vivió el Juicio a las Juntas Militares

Daniel Muzio fue uno de los reporteros gráficos que realizó la cobertura del juicio a las Juntas Militares y sus imágenes se encuentran plasmadas en algunos de los cuadros que presenta la película protagonizada por Ricardo Darín. Anécdotas y un legado que perdurará en la historia gráfica argentina.

El estreno de la película "Argentina, 1985" cuyo argumento se basa en el Juicio a las Juntas Militares despertó el interés sobre una época oscura y dejó al descubierto protagonistas secundarios que fueron testigos de este hecho histórico de trascendencia mundial. Daniel Muzio fue uno de los dos reporteros gráficos acreditados para realizar la cobertura del juicio y sus imágenes se encuentran plasmadas en algunos de los cuadros que presenta la película protagonizada por Ricardo Darín. Su testimonio sobre el rol que ocupó en ese momento y un legado que perdurará en la historia gráfica argentina. 

El Juicio a las Juntas Militares es uno de los acontecimientos más relevantes de la historia argentina. Millones de personas alrededor del mundo siguieron las noticias que surgían en cada una de las largas jornadas donde se juzgaban los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por los líderes de la dictadura militar.

Muzio tuvo una carrera muy extensa y formó parte del equipo periodístico de las agencias de noticias internacionales más importantes

Daniel Muzio era un joven reportero gráfico de 22 años que había comenzado su carrera apenas tres años antes del juicio. El recorrido profesional que fue construyendo hizo que la agencia de noticias donde trabajaba en ese momento le diera la tarea de cubrir ese acontecimiento.

 Daniel Muzio trabajó durante 40 años en las agencias internacionales más importantes a nivel mundial 

"Los jueces que estaban al frente del Juicio a las Juntas no querían un circo mediático, por esa razón, entre todos los medios acordaron que serían solamente tres los periodistas que ingresarían a las audiencias y el material obtenido sería compartido por todos", contó Muzio.

León Carlos Arslanian fue uno de los integrantes del tribunal que condenó a los militares.

Fueron jornadas extensas que comenzaban muy temprano en la mañana y finalizaban a últimas horas de la tarde pero más allá del cansancio que podía generar la permanencia en ese recinto judicial, lo más duro era afrontar cada uno de los testimonios de los sobrevivientes y víctimas de la dictadura atroz que había tenido lugar en Argentina. "Fueron muchísimas semanas de trabajo, como periodistas gráficos esperábamos el momento exacto para captar alguna imagen que fuera representativa pero que también tuviera un costado artístico. En el medio nos atravesaba la angustia al conocer los detalles de lo sucedido", destacó quien se convirtió en la persona que logró plasmar a través de sus fotografías una parte de la historia.

Los fiscales Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo le solicitan a Hebe de Bonafini que se saque el pañuelo blanco durante las audiencias a pedido de los abogados de los militares

La foto del científico Clyde Snow, quien fue el fundador del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), recorrió el mundo y se transformó en la fuente de inspiración de una de las escenas más fuertes de la película "Argentina, 1985". "El día que tomé esa foto no tenía conciencia de lo que estaba pasando, es muy fuerte porque cambió la imagen que se venía viendo del juicio. Fueron muchos meses de jornadas muy largas en las que no había mucho para fotografiar ya que los espacios eran muy reducidos, los testigos se podían fotografiar solo cuando entraban o cuando salían generalmente de costado, lo mismo los excomandantes", contó el autor de la fotografía.

La foto tomada por Muzio retrata el momento donde el científico Snow daba precisiones sobre la identificación de los cadáveres

"La jornada había comenzado a las 15 y eran cerca de las 5 de la mañana cuando Clyde Snow les explicaba a los jueces la forma de identificación de los cadáveres. La imagen del cráneo en medio de la penumbra ante la mirada atenta de los jueces generaba una sensación de resolución del juicio", agregó. Las exhumaciones que Snow realizó e impulsó desde el EAAF fueron cruciales para la búsqueda de nietos y los juicios por delitos de lesa humanidad.

Los fiscales Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo durante una de las audiencias del juicio a las Juntas Militares

Al ser consultado sobre el día de la sentencia, Muzio contó que lo atravesaron diversas emociones. "Fue el fin de un proceso que duró muchas semanas, cuando el juez dio a conocer la sentencia, el público comenzó a festejar, se levantaron de las butacas agitando los brazos y gritando de emoción. En ese momento tuve la necesidad de hacer lo mismo...mis manos temblaron y en segundos entendí que mi trabajo era documentar lo que estaba sucediendo. Fue increíble haber estado en ese lugar", expresó. 

La imagen del alegato de los fiscales durante el Juicio a las Juntas

"Como autor de este documento fotográfico que se incluye en el filme Argentina, 1985 quiero sentar mi posición frente al mismo. Yo he documentado un juicio histórico y las imágenes de mi autoría incluidas en este largometraje han contribuido a demostrar los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar. Dado que no se trata de un documental sino de una ficción que asume un enfoque histórico subjetivo, me reservo mantener distancia del mismo y me limito a establecer que el uso de los derechos cedidos por mi parte no implica mi adhesión a la manifiesta intencionalidad política que demuestra esta película", expresó Muzio.

Testigo de momentos históricos

Daniel Muzio fue testigo de hechos históricos que tuvieron lugar durante las últimas décadas. Personajes como la princesa Lady Di; los ex presidentes de EEUU, Ronald Reagan y Bill Clinton; el jefe de Estado de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov; Raúl Alfonsín; el Papa Juan Pablo II y numerosos referentes de la política, el deporte y la cultura quedaron plasmados bajo el lente de este reportero gráfico cuyas anécdotas en las coberturas mostraban una novedosa forma de hacer periodismo.

Primera exhumación de cadáveres NN en fosas comunes el 23 de diciembre de 1983. En el primer cráneo abajo a la derecha se observa un orificio de bala. Esta imagen fue publicada en la tapa del New York Times.

Al ser consultado sobre la foto que más le gustó hacer, Daniel cuenta que su imagen preferida es la de Estela Martínez de Perón junto a Raúl Alfonsín. "Esa imagen surgió casi por casualidad, estaba en la cobertura periodística bastante alejado de la mesa donde estaban los funcionarios. No pasaba nada... a escasos minutos de finalizar el acto ambos se movieron y disparé mi cámara. Cuando volví al laboratorio donde revelaba las fotos me di cuenta que había algo especial en esa imagen, la mirada de complicidad y los gestos son reveladores", contó y agregó: "Fui apurado a mostrarle la foto a mi jefe porque entendí que había logrado captar un momento único".

Los ex presidentes María Estela de Perón y Raúl Alfonsín

Otras de las fotos que recorrieron el mundo como testimonio fueron las que Muzio tomó del Papa Juan Pablo II durante su visita a Argentina. Su jefe le había encargado que captara al Papa con el obelisco de fondo pero en el momento pensó que era imposible debido a las características del operativo de seguridad que se había montado para la ocasión. "Compré una banderita de las que usaban los seguidores del Papa y escondí mi cámara debajo de la ropa, me senté al borde de una valla y esperé... la policía me pidió que me ubique en otro lugar y los convencí de que me dejaran permanecer ahí diciendo que era católico y había hecho una promesa. Cuando el Papa se acercaba pude captar su imagen con el obelisco detrás", contó entre risas y agregó: "Cuando mis jefes vieron la foto me invitaron a cenar por primera vez".

El ex presidente Raúl Alfonsín recibe en Buenos Aires al Papa Juan Pablo II.

Las anécdotas de Muzio tienen un denominador común marcado por el profesionalismo y la picardía de un reportero que conseguía que su lente fuera más allá de lo que estaba aconteciendo. "En una de las coberturas había un cordón policial muy grande, los funcionarios comenzaron a llegar pero los periodistas no alcanzábamos a registrar nada. En ese momento la policía usaba unas gorras bastante grandes que tapaban la visual, cuando vi que los funcionarios se acercaban le tiré las gorras al piso a los efectivos que estaban delante mío y cuando se agacharon como acto reflejo para recogerlas pude tomar la foto que quería", contó y agregó: "El personal del hotel donde estaba tuvo que resguardarme en una de las habitaciones hasta que mi jefe vino a buscarme ya que la custodia encargada del evento estaba enfurecida".