Grupos electrógenos: cuánto cuestan y cómo mantenerlos para no quedarse a oscuras
A pocos días de entrar de lleno en la temporada veraniega y con la amenaza de los cortes de luz siempre latente, la compra o el mantenimiento de los grupos electrógenos de uso doméstico aparecen entre las prioridades de muchas familias. Y pese al grito desesperado del medioambiente, nos hemos vuelto cada vez más dependientes del uso de artefactos en el hogar y de gadgets que se alimentan con energía eléctrica.
Con temperaturas que fácilmente pueden trepar a los 40° en algunas zonas del país, el uso intensivo de los aires acondicionados (su costo y mantenimiento lo abordaremos en una próxima nota) y la alta demanda, por ejemplo de heladeras, pondrán al sistema interconectado nacional al borde de su capacidad. Sobre todo en un escenario en el que la falta de lluvias y la prolongada sequía podrían complicar el suministro de energía, con cortes e interrupciones sobre todo en diciembre y enero.
"Se viene un verano complejo y desafiante", dicen, por caso, desde las empresas de energía del Litoral argentino, una de las zonas más cálidas del país.
De la mano de la necesidad, entonces, también se beneficia un mercado que tuvo su auge hace más de una década cuando los cortes de luz se convirtieron en una pesadilla de miles de argentinos.
Según un relevamiento de MDZ, la demanda de estos sistemas de generación eléctrica viene en aumento, aunque no en los niveles del año pasado que había crecido un poco más de lo habitual.
Existen dos tipos de grupos electrógenos: los que funcionan a gas y los nafteros. A modo de ejemplo, un equipo de primera marca con arranque automático para uso doméstico abastecido por gas natural o envasado arranca en el $1. 200.000, mientras que un naftero, de 8 Kva, unos 6.400 watts, con arranque manual ronda los $419 mil, y con arranque automático los $470 mil. Hay también en este segmento opciones más económicas, cuyos valores oscilan entre los $250 mil y los $350 mil.
El costo del mantenimiento también es clave a la hora de elegir por una u otra alternativa.

"Los de gas exigen mucho menos mantenimiento que los que son a nafta", explicó a MDZ Martín García, de Energía Global, empresa líder en el mercado. "Requieren un cambio de aceite y una revisión como cualquier motor una vez por año, salvo que haya sido usado durante 100 horas seguidas que en ese caso hay que cambiarle el aceite", agregó. Ese cuidado básico anual, por ejemplo, pude costar entre $3 mil y $ 5 mil.
En cuanto a los nafteros, según precisó García, "el cuidado implica encenderlo cada 15 días para corroborar que los fluidos se muevan y que la carburación esté en condiciones. Eléctricamente no requieren mantenimiento". En efecto, si se descuidan esos pasos el usuario deberá enfrentar un gasto de reparación de entre $10 mil y $12 mil.
Por encima de los 35 grados de temperatura, la capacidad de funcionar de forma óptima de los grupos electrógenos se puede ver afectada o reducida, hecho que puede darse con cierta frecuencia durante el verano, lo cual puede tener consecuencias en el funcionamiento de los equipos.
Sin embargo, según la opinión del especialista de Energía Global, "el correcto mantenimiento de los equipos puede servir como garantía de que el equipo va a estar en perfectas condiciones cuando llegue el momento que lo necesitemos, a pesar de las temperaturas elevadas".

