De qué se trata el innovador proyecto argentino financiado por el BID
Soñar en grande para ayudar a los más pequeños parece ser el lema de Agustín Pardo Van Thienen. Es ingeniero, pero su preocupación es la educación, especialmente en la primera infancia. Y, más aún, promover oportunidades a quienes crecen en contextos vulnerables. En 2019 creó Wumbox, una EdTech que llamó la atención del Banco Interamericano de Desarrollo, entidad que financiará un ambicioso proyecto de alfabetización inicial.
"La aplicación de aprendizaje adaptativo Wumbox busca ayudar a 100.000 niños y niñas en contextos vulnerables a aprender a leer y escribir", dice el comunicado que informa sobre el convenio entre Wumbox y BID Lab, el laboratorio de innovación del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo que busca responder a uno de los mayores desafíos educativos de Latinoamérica.
Si bien es sabido que la lectoescritura es una habilidad clave en el desarrollo infantil, los datos dan cuenta de que aun falta mucho camino por recorrer en ese aspecto. Según relevamientos de Unicef, el 70% de los niños y niñas de 10 años de países con ingresos medios y bajos son incapaces de leer o comprender un texto básico (antes de la pandemia este indicador era del 53%).
El dato es alarmante y para los creadores de Wumbox -que llevan más de una década trabajando en propuestas educativas innovadoras- urge dar una respuesta. Así es como llegaron a desarrollar una aplicación para potenciar el aprendizaje en contextos vulnerables. Esta herramientas llegará a más de 100.000 niños y niñas en cuatro países de la región -Argentina, Chile, Perú y Uruguay- gracias al apoyo de BID Lab.
“A veces nos olvidamos de que el futuro de la educación empieza en la primera infancia. La alfabetización es un proceso clave en el desarrollo integral de los niños y niñas que tiene un impacto directo en su futuro”, dice Agustín Pardo Van Thienen, cofundador de Wumbox. Se respalda en un estudio de World Literacy Foundation donde se muestra que los niños y niñas que no saben leer y escribir adecuadamente verán sus ingresos reducidos entre un 30% y un 42% respecto de los niños y niñas que sí lo hacen.
Otra de las fundadoras, Victoria Bianchi, acota que “los avances en tecnología nos permiten que cada niño y niña pueda aprender de acuerdo a su ritmo y sus intereses". De esta forma, enfatiza que "cuando la tecnología se mezcla con métodos pedagógicos científicamente probados, surgen herramientas muy poderosas para la enseñanza”.
En qué consiste la aplicación que llamó la atención del BID
La aplicación, que ya se utiliza en diversas instituciones educativas y centros de enseñanza, cuenta con desarrollos especiales que la hacen especialmente atractiva para promover la alfabetización inicial en contextos vulnerables.
- Innovación. Al no requerir de conectividad, su distribución y acceso será más fácil. La aplicación Incorpora elementos de inteligencia artificial y métodos pedagógicos probados científicamente, para el desarrollo de una experiencia gamificada que conjuga con las últimas tendencias en videojuegos. El resultado es una aplicación divertida y motivadora que ofrece un aprendizaje personalizado.
- Implementación. Para llegar a las comunidades de contextos vulnerables donde la alfabetización inicial representa un problema y arroja los índices más bajos de desempeño, Wumbox está tejiendo alianzas con organizaciones no gubernamentales para llegar de forma efectiva a niños y niñas en estos contextos.
- Investigación. Probar la eficacia de la aplicación es fundamental para replicarla en otros territorios y a mayor escala, para estos estudios Wumbox realizará alianzas con distintas universidades con las que desarrollará estudios y un monitoreo de los efectos del uso de la app.

