Como una estrategia contra la inflación, aumentan el gasto y el consumo
Con una inflación que se aproxima a las tres cifras y gran cantidad de salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica, la población busca como evitar que se diluya su salario. Para eso, se presentan varias opciones dependiendo de la capacidad financiera de los ciudadanos.
Mientras muchos encuentran alivio en las inversiones bursátiles tradicionales, otros resguardan el valor de su moneda en los dólares u otras divisas, la creación de plazos fijos en entidades bancarias y otro grupo apuesta a las criptomonedas. Lugares que le ofrecen cierto confort ante la devaluación creciente que afecta a los argentinos.
Otro método, utilizado principalmente por los que no cuentan con determinada capacidad de ahorro, es el consumo rápido para evitar la devaluación. "En términos económicos, es un tema de falta de horizonte por la inestabilidad macroeconómica del país", explicó la economista de la Universidad de Buenos Aires Milagros Suardi.
Esta falta de horizonte, de la que habla Suardi, se fundamenta en un marco en el que Argentina tiene "una economía sin crédito y sin moneda". Este cuadro empuja, a muchos, a consumir rápidamente porque "las posibilidades de trasladar consumo hacia el futuro son más escasas".
"Si uno sabe que no puede acceder a una vivienda, sea porque las propiedades están dolarizadas y no se puede acceder a la divisa o por la caída de los créditos hipotecarios, los incentivos al ahorro son cada vez más bajos", ejemplificó Suardi. Aclara también que este fenómeno va de la mano del aumento consumista que devino con la post pandemia a nivel global.
Esto puede servir como explicación para el fenómeno de Coldplay, que agotó entradas para diez estadios de River Plate en una economía en pleno decrecimiento. No muy lejos de lo que se puede apreciar en polos gastronómicos repletos de las distintas metrópolis de nuestro país casi en cualquier día de la semana. El fenómeno, también se ve replicado en locales de venta de ropa y shoppings que viven un momento que no parece ir de la mano con la realidad económica.
Este fenómeno no es algo propio de este momento histórico. Situaciones similares suelen vivirse en cada crisis económica y más aún cuando la moneda entra en franca devaluación. Motivo que empuja a que esa moneda se encuentre más en tránsito y menos en el resguardo del bolsillo de los trabajadores.

