El ajuste en las universidades pondría en peligro la continuidad de los contratos
El debate por el proyecto de Presupuesto 2023 realizado el martes en la Cámara de Diputados de la Nación estipula un recorte en educación que llegará al 15,5%, número que duplica la reducción realizada para la administración pública nacional. En términos generales, la propuesta presupuestaria para el año próximo proyecta un crecimiento del PBI del 2%, una inflación del 60%, y más de un 70% de los recursos destinados a gastos sociales.
“La reducción del presupuesto nacional destinado a Educación no es algo que sorprenda, sí algo que preocupa. Parte importante de dicho presupuesto sostiene a las 61 universidades nacionales. Hoy, en términos relativos, Argentina gradúa la mitad de profesionales universitarios que Chile. Y en un mundo donde el mercado laboral requiere más y más saberes, la baja presupuestaria solo delinea un futuro que resulta incierto”, sostuvo Marcelo Rabossi, profesor e investigador de la Universidad Torcuato Di Tella a partir del informe presentado por el Observatorio Argentinos por la Educación.
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En el caso del presupuesto destinado a las universidades nacionales, si bien los rectores miembros de Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) se manifestaron a favor del proyecto enviado al Congreso por el Gobierno Nacional para el 2023 que contempla incrementos del 90 por ciento para gastos de funcionamiento de las instituciones de educación superior, la ejecución del mismo no asegura la continuidad de becas y programas de desarrollo dentro de las instituciones académicas.
"Los mayores recortes en este presupuesto educativo se dan en áreas como universidades y becas para estudiantes. Sectores que ya hoy están manifestando dificultades no para desarrollarse, para crecer, sino para afrontar los gastos esenciales de funcionamiento como los servicios", agregó Alejandro Finocchiaro, ex ministro de Educación de la Nación entre 2017 y 2019.
Cabe destacar que la no aprobación del Presupuesto 2022 obligó a Nación a reconducir los presupuestos con las universidades y el aumento de fondos es discrecional, situación que generó graves dificultades en el pago de contratos, continuidad de becas y gastos que contemplan el normal funcionamiento de las universidades. En algunos casos, más del 90% del presupuesto que tienen las universidades es utilizado para el pago de personal y el restante para gastos de funcionamiento que incluyen servicios básicos, becas, seguridad, mantenimiento de los predios, entre otras cosas.
La situación presupuestaria actual de las universidades nacionales es preocupante y desde hace meses comenzaron a visualizarse problemáticas derivadas de los recortes realizados en diversas áreas y servicios que brindan. El mes de diciembre será clave para la continuidad de muchos contratos que finalizan y no tienen la certeza de ser renovados.
“Es imposible precisar de cuánto será, en realidad, la caída en el partidas educativas, si 15,5% como calcula Argentinos por la Educación o 19,53% como nos da a nosotros a partir de la última actualización, porque en todas esas estimaciones juega un papel preponderante la inflación, que es el drama de este país. Las correcciones a valores constantes están hechas a partir de la optimista proyección del Gobierno que, como pasó este año, está muy lejos de la realidad. Toda diferencia empeorará las cuentas.
Sí hay una cosa innegable: estamos ante un presupuesto a la baja, ante un ajuste", destacó el diputado nacional Alejandro Finocchiaro en relación al presupuesto proyectado para el 2023.
En esa misma línea, los empleados de las universidades nacionales expresaron preocupación por la creciente inseguridad que se vive en los predios de las unidades académicas y manifestaron: "El presupuesto está congelado desde hace dos años y, para hacer frente a los compromisos asumidos, los funcionarios encargados de la gestión de los recursos se vieron obligados a recortar gastos relacionados a las movilidades, traslados e incluso seguridad privada contratada para los predios que ocupan las unidades académicas".
"No tenemos certezas de lo que va a suceder con los contratos que finalizan a fin de año y la renovación de las becas ya que el panorama es complicado", agregó un empleado de la UNCuyo. La misma situación se repite en la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) donde a pesar de la resistencia de los gremios, para la reestructuración de las finanzas será necesario un recorte de fondos en distintas áreas que puede impactar de manera directa en los contratos del personal.
Presupuesto para educación
El presupuesto destinado a educación para el 2023 sufrirá un importante recorte que impactará de manera directa en la gestión educativa, si bien la Ley de Educación Nacional sancionada en el año 2006 establecía que el presupuesto consolidado del Estado Nacional, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires destinado a la educación no debe ser inferior al 6% del Producto Interno Bruto (PIB), transcurridos más de 15 años desde ese mandato legal, solo fue cumplido en el ejercicio 2015.
Según datos del informe “Presupuesto educativo nacional 2023”, de Gabriela Catri y Martín Nistal del Observatorio de Argentinos por la Educación y Javier Curcio (FCE/UBA, IIEP BAIRES - UBA CONICET), Educación está entre los seis ministerios que efectuarán mayores ajustes, dato que surge del análisis realizado sobre el proyecto de Ley de Presupuesto y el mensaje de remisión al Congreso elaborado por el Ministerio de Economía.
El presupuesto educativo de 2023 es el segundo más bajo de los últimos once años (el más bajo fue el de 2020). En la última década, la mitad de los presupuestos nacionales han implicado ajustes en Educación. El análisis muestra ajustes interanuales en el Ministerio de Educación en cinco oportunidades: 2014 (-2,9%), 2018 (-9,2%), 2019 (-6,9%), 2020 (-15,6%) y 2023 (-15,5%).