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Los bancos no son del todo libres de culpa y cargo ante la divulgación voluntaria de claves

A pesar de lo que muchas veces se piensa y frente a las recurrentes estafas virtuales, es bueno saber hasta donde los bancos puedes librarse de responsabilidades y cuando deben hacerse cargo.
Mas allá de la revelación voluntaria de claves, los bancos deben tener a punto sus mecanismos de seguridad Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Mas allá de la revelación voluntaria de claves, los bancos deben tener a punto sus mecanismos de seguridad Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

En un fallo sin precedentes, una docente jubilada de 65 años, de la localidad bonaerense de Quilmes, se vio beneficiada en una causa relacionada al phising y que la mantiene enfrentada al Banco Provincia. La Justicia entiende que mas allá de que ella brindara voluntariamente sus claves bancarias a los que la embaucaron, eso no exime de responsabilidad a la entidad bancaria por la falta de actualización en medidas de seguridad que podrían haber evitado que se concretara el delito.

La palabra phising viene de "pesca" en inglés y se refiere a un método para encontrar víctimas en internet o vía telefónica, ganar su confianza y conseguir información personal. Con esa información, el ciberdelincuente busca suplantar la identidad de su víctima y generar estafas y actos fraudulentos.

Fue en agosto de 2020, cuando inició el calvario de la jubilada, cuando un supuesto empleado del Banco Provincia se comunicó con ella. Mediante ese llamado, el delincuente la convenció de que le brindara su usuario y contraseña de homebanking, bajo la excusa de que se debían actualizar las claves de acceso. A los días, ella se encontró con que le faltaban nueve mil pesos que se le habían depositado en concepto de adelanto de haberes.

La investigación de los ciberdelitos

En el último tiempo, en Argentina se han multiplicado este tipo de estafas y los bancos se empecinan en evitar que sus clientes caigan. A raíz de eso, también se generan nuevas vetas para los ciberdelincuentes y el combate de este tipo de delitos se dificulta. Otro aspecto que complica la investigación son la "desaparición" de esas cuentas o personas que se comunican con la víctima.

En esa misma línea, han crecido las posibilidades de trabajo para los detectives digitales. Estos profesionales son de gran importancia dado que los delincuentes están muy preparados para escabullirse por entre la internet y se requiere de gente muy preparada para alcanzarlos.

De no ser por estas personas bien preparadas, la improvisación puede volver imposible encontrar a los responsables, ya que las redes virtuales suelen manejarse con gran fragilidad. Además de eso, los mecanismos de seguridad virtual que deben sortearse para alcanzar a los delincuentes son cada vez más complejos.