Los robots están eliminando las ofertas de trabajo para personas con discapacidad
Lo que se supone que se creó para “asistir” o “acompañar” al ser humano, está afectando a miles de personas por otro lado. El imparable avance de la tecnología ha puesto sobre la mesa el problema de la empleabilidad de las personas con discapacidad.
La presencia de robots que facilitan el trabajo, a la vez suponen un arma de doble filo que atentan contra la empleabilidad. Así lo muestra un informe publicado por la Cátedra Fundación Randstad-UOC de Discapacidad, Empleo e Innovación Social.
Según el informe, “el avance de la tecnología trae consigo la eliminación de puestos de trabajo, al sustituir a los empleados por robots ”.
El análisis demuestra cómo los recientes avances tecnológicos y digitales están eliminando las ofertas de trabajo de sectores como el de los servicios, en los que suele concentrarse el mayor número de personas con discapacidad.
El estudio expone que casi 9 de cada diez puestos de trabajo, concretamente el 87%, a los que pueden optar las personas con discapacidad se ven amenazados por el imparable avance del proceso tecnológico.
El mayor problema se encuentra en que muy pocos tienen relación con las “tendencias internacionales” sobre la creación de nuevos empleos, “que apuntan a una mayor demanda de trabajos relacionados con la economía verde, la economía de datos, la inteligencia artificial y la economía del cuidado, así como nuevos perfiles de ingeniería, desarrollo de producto y la nube”, explican los autores del estudio.
Además, destaca otra gran brecha que es la diferencia de salario existente entre las personas con y sin discapacidad.
Según el estudio, el 59% de las personas con discapacidad estiman que existen pocas oportunidades laborales. Y la cifra aumenta hasta el 67,9% cuando se tiene en cuenta la discapacidad intelectual.
“Vimos las nuevas tendencias de empleos del futuro muy relacionadas con las tecnologías digitales, y nos preguntamos si supondría una oportunidad para las personas con discapacidad intelectual, o al contrario, sí sería una dificultad para este colectivo encajar en estas nuevas tendencias de empleabilidad“, explica Marta López, autora del estudio y profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).
El resultado obtenido fue muy negativo. El estudio indica que los trabajos en los que la mayoría de las personas con discapacidad son empleadas son precisamente los que tienden a desaparecer o ser sustituidos por un robot. Por el contrario, los trabajos del futuro muestran una tendencia hacia tareas cognitivas y no rutinarias.
A partir de esta problemática, se necesitan políticas que incluyan a este colectivo que va quedando fuera de la vida laboral: “Hay una serie de acciones que podemos y debemos tomar ya, desde la concientización de la sociedad hasta los diferentes tipos de políticas”, asegura López.
En este sentido, López señala que es fundamental empezar a tener mucho más en cuenta las llamadas “supracapacidades” de las personas con discapacidad para potenciarlas o sacarles más provecho en tareas concretas. Se trata de habilidades sensoriales que normalmente desarrollan en un nivel superior al del resto de personas. “Está demostrado que la inclusión laboral aporta beneficios sociales, pero también económicos“, concluye López.
El informe presenta 8 propuestas de acción para fomentar la inclusión laboral de personas con discapacidad:
- Reducir las barreras de accesibilidad física y cognitiva
- Facilitar formación continuada
- Promover la educación basada en la creatividad
- Apostar al emprendedurismo
- Buscar tecnología digital más ética
- Delinear políticas de inclusión laboral en los sectores del futuro
- Proponer un trabajo flexible
- Concientizar a la sociedad.

