Por qué hay optimismo sobre el impacto de la variante Delta

Por qué hay optimismo sobre el impacto de la variante Delta

Las señales de la cuestión sanitaria son alentadoras. Especialistas son cautos, pero ven con optimismo la evolución de la variante delta. Su velocidad de propagación es menor a lo previsto. Esto dará tiempo para que avance la vacunación con segunda dosis. Ocupación de camas UTI en el nivel más bajo

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Muchos especialistas están analizando la evolución de la variante Delta, en la Argentina, con optimismo. La baja de los contagios y la disminución de la ocupación de camas de terapia intensiva, en las últimas semanas, son buenas señales.

El dato que, de alguna forma, sorprende es que el avance de esta mutación del virus no se está haciendo a la velocidad que se presumía.

Esto genera un cuadro alentador, ya que, cuanto más tarde en propagarse de forma masiva, más tiempo otorga para que crezca el número de gente con el esquema de vacunación completo.

“Los datos de las últimas dos semanas muestran que los casos siguen bajando de forma significativa, lo que implica, en principio, que la variante delta no está circulando con mucha intensidad. Lo está haciendo de forma comunitaria, en Capital Federal y el gran Buenos Aires, pero no de forma predominante. En el único lugar donde lo está haciendo más fuerte es en Córdoba. Obviamente, hay que esperar, pero por ahora se puede ser cautamente optimista” señaló a MDZ, el infectólogo Eduardo López.

La ciudad de Buenos Aires siempre ha sido un termómetro para medir la situación sanitaria. Desde distrito, la ola iba trasladándose al conurbano bonaerense y, luego, al resto del país.

El Hospital Fernández forma parte del “círculo rojo” sanitario porteño, por lo que está en la primera línea de fuego de la lucha contra la pandemia, y no se percibe, por ahora, ningún dato que muestre crecimiento. En ese centro de salud, la ocupación de camas UTI es la más baja desde la pandemia y las internaciones por otras patologías ya superan a las de covid. En la actualidad, tiene abiertas 32 camas, en esta área, y sólo 28 están ocupadas. Unas dieciséis corresponden a pacientes no covid y doce a casos de coronavirus.

En el pico de la pandemia, el Fernández llegó a tener más de 60 plazas de terapia intensiva que, a medida que fueron cediendo las internaciones, se fueron desactivando.

“Estamos con la menor cantidad de casos desde el inicio de la pandemia. En la actualidad, tenemos sólo dos pacientes con delta en camas UTI pero sin respirador. No parecería, por el momento, que tengamos una tercera ola por esta variante y esto, es posible, que tenga que ver con la mayor vacunación” dijo a MDZ, Ignacio Previgliano, director del hospital.

Si bien el ritmo de vacunación es más lento de lo necesario para tener a la mayor parte de la población con el esquema completo, en agosto mejoró y ya 35% de los argentinos están completamente inmunizados. A esto se suma que muchas personas con una dosis ya transitaron la enfermedad, lo que le daría una protección adicional para evitar cuadros graves del virus.

Es difícil saber la cantidad de contagios que está produciendo esta variante porque el número de testeos no es el adecuado y, en las últimas semanas, bajaron respecto a meses anteriores, pero el no crecimiento de los casos graves puede indicar que su impacto no está teniendo la fuerza que registró en otros países.

“Lo que muestran las publicaciones es que con una dosis hay una inmunidad parcial para la variante delta. Lo que se necesita es la segunda dosis. Si bien tenemos todavía una parte de la población que no está del todo protegida, que la variante delta no circule más rápido, nos da tiempo a seguir vacunando. Se ve que la delta no está circulando con la velocidad que ocurrió en otros países, como Uruguay, Brasil y Paraguay. Algún impacto debe haber tenido el cierre de los aeropuertos. Todavía queda un mes largo por delante para ver cómo es la tendencia” agregó López.

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