Soñó con su difunto hermano y una fiesta en La Favorita con Zulema
A Luis José Abdala, in memoriam.
Zulema Olivares, una trabajadora de casas particulares, desde hace 8 años, levanta un sueño y lo sostiene: festejar el Día de la Niñez en una barriada sumamente humilde, de gente trabajadora y sacrificada. Muchos de esos padres, al igual que Zulema, no tuvieron nunca festejos en su infancia.
Por eso, Zulema se propuso trabajar cada año para que a ninguna niña y ningún niño de La Favorita, en aquellos barrios del oeste citadino, le falte un juguete en su día y algo para comer y algo para beber y mucho para festejar.
Así nació este Día de la Niñez del que participan varios cientos de familias, cada último domingo de agosto. Y desde el primer festejo, desde Mdz On Line estamos junto a ella en la organización de la fiesta.
Este año, como es costumbre, la Municipalidad de Capital estuvo presente, montando lugares para recolección de donaciones y aportando el escenario y el sonido de la celebración. Como siempre, también, muchos ciudadanos anónimos hicieron sus donaciones de juguetes, leche, chocolate, panchos, bebidas, ropa y alimentos en general.
Y el barrio trabajo fuerte para que todo saliera de la mejor manera.
Este año, destacaremos una historia de entre muchas que constituyen este encuentro. Involucra a Luis José Abdala uno de los donantes importantes que mantenía viva la fiesta. Y decimos mantenía porque el discreto Luis falleció, sin decirle a su familia que, cada año, colaboraba con Zulema. Su hermana Gabriela, en pleno duelo, lo soñaba y Luis, en su sueño, le decía que la familia tenía que ayudar a alguien.
Y Gabriela se enteró, finalmente, a través de Willy, amigo de Luis, de lo que su hermano ayudaba cada año en La Favorita.
Dejemos que lo siga contando Zulema: "Recibí un llamado de la señora Gabriela Abdala. Su familia se había enterado de que Luis ayudaba a una mujer llamada Zulema, del barrio La Favorita. Me dijo, entonces, que toda la familia iba a ayudarme en el festejo. Y ayudaron mucho, muchísimo. Su esposa, sus hijos, su madre, los nietos, todos se pusieron a trabajar. Ahora, Luis siguen ayudándonos desde el cielo. Dios es muy grande".
Como los Abdala, muchos siguen haciendo lo suyo, como Silvina Arenas, que siempre está, como Carlos, Marcos, Ana Paula, como los vecinos del barrio, especialmente sus mujeres, que mantienen la esperanza de pie.
En fin, una fiesta más en La Favorita, un sueño de una humilde mujer que sigue cobrando vida cada agosto.
Ulises Naranjo.