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"Afilador", la antigua estafa que es tendencia en las grandes ciudades

Los estafadores renuevan sus artilugios y, cuando ya no saben con qué innovar, recurren a viejos trucos para timar a sus víctimas.

La dulce y aguda melodía de la flauta de los afiladores recorre los mediodías en las ciudades argentinas. En cualquier barrio del país vemos a los afiladores avanzar en su bicicleta mientras ofrece su servicio por los porteros eléctricos de las casas y edificios. Sin embargo, son muchos los ciudadanos que han caído en la deshonesta actitud de algunos afiladores.

Un lector de MDZ  relata que cuando llega a su casa ve al afilador hablando en el portero eléctrico con la que parece ser la voz de su mujer. Pedro escucha desde abajo que el precio por afilar un solo cuchillo es de $100.

Al entrar a su edificio, toma el ascensor y se encuentra con su esposa en la puerta de su departamento que le comenta que está bajando a afilar tres cuchillos. Al regresar Paula, la mujer de Pedro, con sus cuchillos afilados, manifiesta su indignación por la situación que atravesó. Según había oído por el portero eléctrico, el precio por afilar 3 cuchillos tendría que haber sido de $300. Sin embargo, el afilador le cobró $3000 cuando terminó de hacer su trabajo. Paula comenta que al darle los $300 que había entendido por el portero eléctrico, el afilador se lo rechaza, argumentando que había dicho $1000 por cada cuchillo. 

A partir de esto, Pedro descubrió en internet que esta estafa es más común de lo que parece entre varios afiladores y por eso decidió contar su testimonio a MDZ, con la intención de advertir cómo esta vieja estafa sigue estando vigente y son cientos los que caen con ingenuidad ante la actitud deshonesta de los afiladores o supuestos afiladores. Que apelan a la idea de "malentendido" para desconcertar a sus víctimas. La misma historia se repite en múltiples ciudades, desde Mar del Plata hasta Rosario. Parece que nadie está exento de caer en la trampa.